Desarrollo del feto en la semana 21: Los órganos internos, casi terminados

Puedes notar un latido en la tripa: es el hipo del bebé, no su corazón

El bebé está hecho todo un gimnasta en la semana 21 de embarazo: da volteretas, estira brazos, usa las piernas para darse impulso, pedalea…, sobre todo cuando la madre está descansando. Todos estos movimientos le ayudan a la formación y desarrollo de su sistema muscular. Además al hacerlo en un medio líquido le resulta mucho más fácil porque todos somos más ágiles en el agua. Pero al mismo tiempo duerme mucho a estas alturas de gestación: unas 18 horas diarias. 

El hipo del bebé le prepara para respirar fuera del útero


  • El estómago del feto posee ácido clorhídrico y otras enzimas digestivas, aunque en escasa cantidad. Ahora, en la semana 21 de embarazo, traga una buena cantidad de líquido amniótico y absorbe pequeñas cantidades de azúcar que contiene. ¿Has notado unos latidos acompasados y rítmicos en tu tripa? No, no es el corazón de tu bebé, aunque lo parezca. Esos cadenciosos movimientos se deben a que tu pequeño tiene hipo. Es una forma más de fortalecer su sistema respiratorio y preparase para la respiración.

  • El calibre de los bronquios y bronquiolos pulmonares aumenta lentamente. Además, se produce la vascularización del tejido pulmonar. Cada bronquiolo terminal origina dos o más bronquiolos respiratorios que forman de tres a seis conductos alveolares. Por el momento se encuentran henchidos de líquido amniótico, pero en cuanto nazca el bebé se llenarán de oxígeno.

  • De todas formas y a pesar de que sus órganos internos están ya en una fase de desarrollo muy avanzada, el bebé no está aún preparado para vivir fuera del útero materno de forma independiente.

  • La médula ósea empieza a producir glóbulos rojos. Hasta ahora esta función la cumplía el hígado y el bazo. De todas formas, el primero deja de producir glóbulos rojos unas semanas antes del parto y el bazo, en la semana 30 de embarazo.

Qué siente la madre en la semana 21 de embarazo


La tripa ha crecido y todo el mundo se da cuenta de que esperas un bebé. Pero aún no es demasiado voluminosa, así que puedes seguir haciendo una vida normal aunque sin excesos. Los niveles hormonales también se han estabilizado y notas cómo se mueve tu bebé y para ti esas "pataditas" en la barriga son una bendición… En fin, te encuentras en el mejor momento del embarazo. Quizás notes algunas pequeñas molestias, como calambres o ardor de estómago, pero por el momento son pasajeros.

 

brocheta de fruta

Un consejo para alimentarte mejor

En el embarazo todos los músculos se relajan, incluidos los que se encuentran en el tracto intestinal. Como consecuencia, el estreñimiento en la gestante es muy frecuente. Para evitarlo lo mejor es incrementar la ingesta de alimentos ricos en fibra, como las frutas, las verduras (mejor crudas, pero bien desinfectadas para evitar el riesgo de toxoplasmosis si aún no lo has pasado), los cereales y pastas integrales… Pero al mismo tiempo hay que beber más líquidos: la razón es que si solo se toma más fibra, el efecto puede ser el contrario y aumentaría la dificultad para ir al baño.

 

Un truco para sentirte mejor

Las hormonas a veces gastan malas pasadas durante el embarazo. Por ejemplo, los estrógenos provocan una inflamación de las mucosas. Por eso es tan frecuente que la nariz esté congestionada en muchas embarazadas sin que haya ningún otro síntoma de resfriado, como estornudos, tos, cansancio, fiebre… Se llama rinitis del embarazo. Para aliviar esta desagradable sensación de tener la nariz taponada, aplícate en las fosas nasales solución salina, en aerosoles o gotas y utiliza un humidificador para aumentar la humedad del ambiente. 

 

Ángela del Tío