Desarrollo físico y neurológico del bebé de dos meses

Se establecen pautas de alimentación y sueño

Durante sus dos primeros meses de vida en el niño va a establecerse las pautas de alimentación y de regulación del ritmo de sueño. Es normal que pueda perder alrededor del 10% de su peso al nacer, durante la primera semana de vida, a causa de la pérdida de líquidos. El peso se recupera en la segunda semana y a partir de ese momento va a ir ganando unos 30 gramos al día.

A los pocos días del parto, ocurre la llamada "subida de la leche", los pechos maternos empiezan a producir leche materna madura. Es más rica en grasas que el calostro de los primeros días. Al mismo tiempo, el bebé perfecciona su capacidad de agarrarse al pecho y tiene más fuerza de su succión para poder extraer la leche: así aumenta la cantidad de secreción de la misma, como consecuencia del mecanismo de succión del hijo.

El bebé de dos meses

El aparato digestivo del lactante


También se ponen en marcha de las funciones digestivas. Las primeras defecaciones se denominan meconio: heces negras y pastosas que se excretan durante las primeras 48 horas de vida y que son consecuencia de la ingestión durante la etapa uterina de líquido amniótico, lanugo y células de descamación.

El ritmo normal de emisión de heces es variable en las primeras semanas: no debes preocuparte si tu bebé defeca en todas las tomas. Es es normal y depende de la puesta en marcha del reflejo gastrocólico, por el cual el tubo digestivo vacía el contenido rectal al ser estimulada la entrada de alimento en estómago. No significa en absoluto que el niño elimine de modo rápido lo que acaba de ingerir. El aspecto de las heces en este periodo de la vida es también variable, de consistencia de pomada y color amarillento en los niños que toman pecho, y de tendencia más consistente en los niños con lactancia de leche artificial.

Pueden aparecer los cólicos del lactante en los que el niño llora de modo intenso e inconsolable, por dolor abdominal debido a retención de gases. Pueden durar varias horas, por eso es importante en su prevención dejar que el niño expulsar el aire tras las tomas (eructo), y cuando se presentan, puede aliviarlos el mantener al niño en posición vertical o tomarlo en brazos poniéndole boca abajo.

El riñón del bebé


El recién nacido hace pipí varias veces al día; en ocasiones puede manchar el pañal de un color asalmonado, debido a un exceso de uratos, que no constituye una condición patológica en este periodo de la vida; esto suele ser motivo de gran alarma en los padres que tienen la impresión de que el niño emite sangre por la orina; en cualquier caso, ante cualquier duda, deben consultarlo con el el pediatra en la siguiente cita, con serenidad y sin necesidad de acudir de modo apresurado a un servicio de urgencias.

El cordón umbilical

En cuanto a la caída del cordón umbilical va a tener lugar a lo largo de las dos primeras semanas de vida; previamente va adquiriendo un aspecto seco (como la costra de una herida, que, por otra parte, es lo que es) y color pardo oscuro a negro hasta que cae espontáneamente; no deben haber secreciones malolientes ni aspecto inflamado.

Movimientos del bebé de dos meses


En este periodo de la vida el niño tiene movimientos involuntarios, y pueden presentarse pequeñas temblores en barbilla y extremidades (tremulaciones) que no tienen significado patológico. Los miembros superiores e inferiores se deben mover de modo simétrico es decir que existan movimientos espontáneos tanto en brazos como en piernas de la misma intensidad; abren de tanto en tanto las manos; tienen igualmente movimientos de discretas contorsiones en tronco. Sonríen de modo espontáneo, pero en este momento la sonrisa aún no tiene valor de intercambio emocional.

Estimulación de los cinco sentidos del lactante


En lo que se refiere al oído, se orientan en dirección al sonido de la voz de la madre; la visión, aunque ya presente, es imperfecta, siendo la distancia a la que ven la que existe entre el niño y el rostro materno cuando están al pecho o en la postura de tomar el biberón.

Todas las actividades de cuidado del bebé implican estímulos que van a ir estableciendo las bases del desarrollo cognitivo; auditivos, táctiles, visuales, olfativos. El lactante empieza a modificar la atención ante estímulos diferentes. Cuando tiene alguna demanda (hambre, sueño o molestías por frío, calor...) utiliza el llanto, que puede llegar a ser de algunas horas al día hacia el mes y medio de vida, momento en que el tiempo total de llanto a lo largo del día puede sumar hasta tres horas.

Sueño y vigilia del bebé


El sueño del bebé de dos meses

El niño pasa alrededor de 16 horas al día durmiendo, con un número semejante de horas de sueño diurno y nocturno; las siestas durante el día suelen ocupar alrededor de ocho horas y otras tantas el sueño nocturno; en ambos periodos de tiempo, el niño se despierta cada tres horas por término medio (pero en los primeros días será cada hora y media o dos horas), para reclamar su toma de pecho.

A medida que se establecen los ritmos de alimentación y sueño-vigilia, los padres se van tranquilizando y van cediendo los sentimientos de ansiedad, normales durante las primeras semanas de vida de su hijo, por el temor y la inseguridad que pueden producir el afrontar una situación nueva como es cuidar de un bebé. También desempeña su papel el temperamento de cada niño.

El bebé en los dos primeros meses de vida

  • Movimientos espontáneos, que deberán ser simétricos.

  • Reactividad: el niño se despierta con facilidad ante la estimulación suave.

  • Buen mecanismo de succión y deglución cuando se agarra al pecho: chupa con vigor y traga adecuadamente sin atragantamientos frecuentes.

  • Comienza la persecución visual.

  • Alimentación a demanda.

  • Ciclos de sueño-vigilia equilibrado entre las horas de sueño nocturno y diurno, con pausas de alimentación durante la noche.

  • Cicatriz del cordón umbilical sin secreciones ni malos olores.

 

María Teresa Ferrando Lucas
Pediatra Neurólogo del Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Quirón Madrid