"El varón está más expuesto que la mujer a sufrir infertilidad por tóxicos y contaminantes"

30 Nov 2018
Problemas de fertilidad en mujeres y hombres españoles

Un 20% de las mujeres españolas, una de cada cinco, necesita ayuda médica para ser madre, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) que hoy celebra su I Congreso Nacional de esterilidad y Fertilidad en Valladolid. Una de las razones principales de esta situación es el retraso de la edad materna, tener hijos se pospone cada vez más. Ahora las españolas tienen su primer hijo a los 32,1 años de media y casi el 11% de los nuevos nacimientos corresponden a madres de más de 40 años.

¿Cómo influye el tiempo en la fertilidad? Es una de las ideas en las que más insiste esta sociedad médica: el retrasar la maternidad tiene consecuencias y afecta a la fertilidad de las parejas, especialmente de las mujeres. La natalidad se ralentiza y España es uno de los países con un índice de natalidad más bajo: 1,3 hijos por mujer. Se necesita una tasa media de 2,1 hijos por mujer para asegurar el reemplazo generacional y no sufrir una caída de población. Además, tres de cada 100 niños son concebidos mediante técnicas de reproducción asistida. Si a eso le unimos la exposición a contaminación ambiental y química, que sufren más los hombres, el resultado es que entre el 15 y el 17% de las parejas sufre esterilidad. El varón no se libra de la infertilidad: está más expuesto que la mujer desde el útero materno a la acción de tóxicos y contaminantes.

La doctora Marisa López-Teijón dirige la clínica de fertilidad Institut Marquès de Barcelona y  además es vocal de la sección de Esterilidad y Fertilidad de la Sociedad española de Ginecología y Obstetricia (SEISEGO). A continuación nos explica cuáles son los principales problemas que afectan a la fertilidad de las parejas españolas:

El tiempo de la fertilidad es más corto de lo que parece...

Las posibilidades de embarazo dependen de la edad de la mujer, la calidad del semen y del grado de fertilidad de cada uno de ellos. El retraso de la maternidad y el empeoramiento de la calidad del semen son pues dos factores clave. A los 35 años quedan el 10% de los óvulos de la mujer y, cuanto menos reserva ovárica tenemos, peor es la calidad de nuestros óvulos. A partir de esa edad la fertilidad de la mujer decrece exponencialmente. Las posibilidades de embarazo a los 40 años en parejas sanas es de un 5% cada mes.

¿Los ovarios envejecen más rápido que nuestro aspecto?

Las mujeres deben entender que la edad ovárica no es la del carnet de identidad. Con frecuencia se plantean la maternidad cuando ya sólo pueden ser madres con óvulos de donante.

¿Y el deterioro de la fertilidad masculina?

 En 6 de cada 10 parejas que recurren a tratamientos de reproducción asistida para ser padres, el semen presenta alteraciones de mayor o menor grado.

El estado de la reserva ovárica preocupa a muchas mujeres

En estos casos les recomiendo que recurran a especialistas para realizar las pruebas necesarias para conocer su reserva ovárica.

¿Cuándo debe hacer una pareja su primera consulta de infertilidad? 

 Aunque clásicamente se considera un año, es mejor adaptar este tiempo a la situación de cada pareja e individualizar cada caso. Hay situaciones en las que conviene empezar ya desde el momento en que la pareja expresa sus deseos de embarazo. Por ejemplo, si la paciente tiene alteraciones del ciclo menstrual, antecedentes de endometriosis, de operaciones o infecciones pélvicas, si tiene más de 35 años o si el varón ha tenido patología genital o urinaria.

¿El ginecólogo se debe involucrar más en la fertilidad?

 El ginecólogo tiene, sin duda, un papel clave en el ámbito de la fertilidad. Por ello, uno de los objetivos principales del Congreso de la SEISEGO, además de revisar los avances médicos más recientes, es lograr que la esterilidad deje de ser una disciplina exclusiva de especialistas y que el ginecólogo tome parte activa.

Los tóxicos influyen en la fertilidad, ¿tiene datos recientes?

Además de factores genéticos y de antecedentes médicos, la fertilidad masculina depende de factores ambientales a menudo desconocidos por la población. Estos factores ambientales son productos químicos de uso habitual en la industria, la agricultura y el hogar, que pueden interferir en el desarrollo de los testículos y que está comprobado que perjudican la capacidad reproductiva. El varón está mucho más expuesto que la mujer a sufrir infertilidad por la acción de sustancias contaminantes.

El primer contacto con estos tóxicos químicos empieza desde el inicio de la vida, ya que llegan desde la sangre materna, a través de la placenta, al embrión. El tipo de tóxicos y la cantidad de los mismos dependerá de los niveles que tenga su madre. Los llamados disruptores endocrinos son, un largo listado de compuestos que en el organismo de la mujer se comportan como estrógenos, es decir, actúan como hormonas femeninas sin serlo.

Tóxicos que afectan a espermatozoides y óvulos

Durante el desarrollo del testículo fetal, a los 2 o 3 meses de embarazo es muy importante la acción de la testosterona, la hormona masculina. Sin embargo, estos falsos estrógenos compiten con ella y no le dejan ejercer correctamente su función, se forman menos células productoras de espermatozoides y en los casos más severos producen alteraciones cromosómicas (genéticas) en ellos.

Estas sustancias son muy resistentes a la biodegradación, están presentes en nuestra alimentación y en el ambiente, se acumulan en el organismo, especialmente en la grasa y los humanos y animales no estamos diseñados para eliminarlos.

La contaminación ambiental por tóxicos empeoramiento de la calidad del semen se está produciendo en las áreas industrializadas y en las zonas rurales en contacto con pesticidas, hay por tanto grandes variaciones geográficas. Estudios anteriores sobre fertilidad masculina llevados a cabo por Institut Marquès en España constataron una peor calidad del semen en zonas donde la presencia de este tipo de sustancias químicas era más elevada.

¿Cómo animar a las parejas a que tengan hijos antes?

Mi opinión personal es que ya no hay vuelta atrás en la independencia cultural, económica y emocional de la mujer. Y que el discurso que debemos tener los hijos a los 20 y 30 años está anticuado, por irreal y paternalista. Las españolas quieren una maternidad responsable y antes de tener hijos desean tener estabilidad económica y laboral, lo cual no suele ser compatible con tener muchos hijos ni con tenerlos muy pronto. Las mujeres deben poder decidir, pero estando bien informadas.

Carmen Arnanz
Redactora experta en Salud