Preparando a tu mascota para la llegada del bebé a casa

Muéstrale objetos, olores y sonidos del niño

Cuando en nuestra familia vive una mascota y nos planteamos tener un bebé, nos surge la duda de cómo reaccionará el animal  ante la llegada de nuestro hijo. Si lo aceptará de buen agrado o si tendremos que deshacernos del animal cuando llegue ese momento... Un buen consejo es preparar al perro o gato con tiempo para la llegada del chiquitín.

En general tener mascotas en casa favorece el desarrollo cognitivo, socioemocional y físico de los bebés. Existen múltiples estudios sobre los beneficios de la crianza de los bebés junto a sus mascotas. Algunas de estas investigaciones han demostrado que los bebés que crecen junto a un animal sufren menos infecciones, asma y necesitan menos uso de antibióticos que los que no tienen mascotas. Parece que esto se debe a que los animales fortalecen el sistema inmunológico, por lo que el cuerpo del niño estará mejor preparado para defenderse de las enfermedades.

El mejor "guardaespaldas" del bebé

También se crea una relación de afectividad entre el bebé y la mascota, convirtiéndose rápidamente en compañeros inseparables de juegos y de alguna que otra trastada en casa. Crecer con una mascota acelera el desarrollo psicomotor del bebé a través del juego, el ejercicio, la persecución jocosa entre niño y animal... La mascota adopta un papel protector hacia el bebé, llegando a ser su mejor "guardaespaldas".

Embarazada junto a su perro dormido

Mejora el desarrollo emocional del niño. El bebé también se siente responsable de la mascota, lo que le ayuda a desarrollar su sentido de la responsabilidad. Además, el contacto con el animal crea un vínculo con el pequeño que le ayuda a mejorar su estabilidad emocional.

Aunque los beneficios son muchos es importante preparar bien la llegada del bebé para que la mascota no quede relegada a un segundo plano -cuando hasta el momento era quien tenía todos los mimos- y no se sienta abandonada por nosotros. Tú ya conoces el comportamiento de tu mascota; por ello, evita los animales peligrosos o con comportamientos agresivos. 

Embarazada tumbada con su perro

Mejor adultos que cachorros. Suele ser preferible un animal adulto, ya que los cachorros son más imprevisibles y necesitan mayor nivel de atención que los adultos. Todos los cambios que se deben realizar para preparar la llegada del bebé deben hacerse con tiempo y de forma paulatina. 

Nuevas reglas de juego. Empieza a acostumbrar al animal a las nuevas normas antes del nacimiento del bebé. Haz que salude sin saltar, juegue sin morder, que suelte lo que tenga en la boca sin esfuerzo o que camine tranquilamente a tu lado. Estas son normas fundamentales y que se deben marcar mucho antes de que el bebé aparezca en la casa. Sus juguetes son suyos y los del bebé son del bebé. Es importante que el animal conozca sus juguetes y entienda que los del bebé no se pueden utilizar.

Olores, sonidos y objetos, a examen

Deja que el animal se familiarice con los objetos relacionados con el bebé cuanto antes. Muéstrale el carrito, la cuna o los muebles de su habitación, deja que investigue…Pero pon límites claros: es la habitación del bebé y no siempre podrá entrar a su antojo.

  • Empieza a utilizar jabones o colonias de bebé. El olor es nuevo para la mascota, pero cuando llegue el bebé ya estará habituado.
  • Puedes poner grabaciones de llantos de bebé a volumen bajo para que el animal se familiarice.
  • Ten en cuenta que sobre todo las mascotas más habituales, perro y gato, tienen un buen olfato, seguramente se habrán dado cuenta de que la mamá no es la misma y puede que cambien su modo de actuar hacia ella.
  • La llegada del bebé a casa es muy importante. Puedes traer alguna prenda del bebé los días previos y dejar que el animal la olfatee, pero no dejes que la muerda o se la lleve.
  • Y cuando llegue el bebé por primera vez a casa presenta el bebé al animal. Es preferible que el animal esté con su correa, sobre todo si es un animal grande o muy efusivo, debéis estar tranquilos y seguros de lo que hacéis. Seguramente lleva varios días sin ver a la mamá y puede que la alegría de verla de nuevo haga que el animal se muestre demasiado eufórico.
  • Quizá sea mejor saludar primero al animal sin el bebé… Para el primer saludo al bebé prepara una habitación tranquila y muestra al bebé en tus brazos; acerca el animal lo suficiente para que pueda oler al bebé, pero sin lamerle ni mordisquedar nada perteneciente al pequeño.

El primer gran saludo a la mascota

  • Deja que inspeccione y olfatee un poco. Ten en cuenta que mantener la distancia ayudará al animal a entender que, de momento, debe mantener una línea de respeto con el bebé.
  • Observa la reacción del animal. Si le ves tranquilo háblale suavemente y acaríciale; si está inquieto no le fuerces ni le regañes, podemos posponer la presentación para otro momento en que el animal esté más tranquilo.
  • No dejes solos al bebé y al animal. De momento toda interacción entre ellos debe estar supervisada.
  • No te olvides de tu mascota. Cuando puedas dedica un tiempo para jugar con ella, sacarla a pasear o realizar alguna de sus actividades favoritas. Es importante que los animales no se sientan abandonados.
  • Pero no es solo el animal el que debe saber comportarse con el bebé. A medida que el bebé crece, debe aprender a respetar al animal y a comportarse adecuadamente. Enséñale a querer a su mascota y a ser respetuoso con ella.

Último consejo. Desparasita al animal con más frecuencia tanto durante el embarazo como durante la infancia de tu hijo. Ser muy estrictos con la higiene te ayudará a conservar la limpieza de la casa, sobre todo de las zonas más habituales de la mascota. Es muy importante hacerlo bien desde el principio para evitar problemas.

 

Natividad García
Matrona