Qué es y cómo actúa la oxitocina

Provoca las contracciones en el parto y la lactancia y ayuda a establecer vínculos con el bebé

La oxitocina es una hormona muy importante en nuestra vida. Aunque cuando hablamos de oxitocina siempre pensamos en el momento del parto y en su función para aumentar las contracciones uterinas la oxitocina, es mucho más.

En realidad, es una molécula bastante pequeña que se produce en el sistema nervioso central, en una zona llamada hipotálamo, y más tarde viaja hasta otra zona del cerebro, la hipófisis, donde se acumula y se libera cuando es necesario

Efectos de la oxitocina


  • Durante el trabajo de parto nuestro cuerpo secreta de forma natural oxitocina, que estimulan los receptores adecuados en el útero provocando y manteniendo las contracciones durante el parto para la dilatación del cuello uterino y el alumbramiento.

  • La oxitocina es una hormona fundamental durante la lactancia materna, siendo la encargada de la eyección láctea, es decir sin oxitocina la leche no podría salir de la glándula mamaria.

  • Tiene un importante papel en las respuestas sexuales tanto femeninas como masculinas. De hecho se la conoce como la “hormona del amor”

  • También tiene un efecto relajante y es vital para establecer el vínculo con nuestro bebé. Estando muy relacionada con el apego, la empatía y el comportamiento maternal y paternal.

Qué es la oxitocina y qué causa

Oxitocina natural y parto


En el cuerpo de la mujer, de forma natural, cuando llega el final del embarazo aumenta la secreción de oxitocina y los receptores en el útero y las mamas.

En condiciones normales, nuestro cuerpo aumenta gradualmente la liberación de oxitocina, de forma que, llegado el momento, desencadena el parto. El estrés, el miedo, el nerviosismo y otros factores influyen en la cantidad de hormona que se libera al torrente sanguíneo.

A veces, si es necesario inducir el parto o cuando las contracciones uterinas no son lo suficientemente intensas, son demasiado cortas o irregulares para que el cuello uterino dilate lo necesario, se pueden intentar métodos mecánicos que provocan liberación de oxitocina de forma natural, como despegar las membranas amnióticas de la parte baja del útero mediante un tacto vaginal, romper la bolsa de aguas, estimulación manual de los pezones…

Goteo de oxitocina durante el parto


La oxitocina sintética se utiliza para la inducción del parto, cuando el embarazo se prolonga más allá de las 41 semanas de embarazo. La finalidad es desencadenar los procesos fisiológicos del trabajo de parto, para conseguir imitar lo más fielmente posible el proceso, estimulando de forma artificial las contracciones uterinas.

También se utiliza el goteo de oxitocina durante el parto cuando las contracciones uterinas, por alguna razón, se paran, disminuyen su intensidad o se hacen irregulares o los profesionales observamos que no son eficaces.

Cuando el parto se desencadena de forma natural y evoluciona correctamente no es necesario utilizar goteo de oxitocina sintética.

La oxitocina es un fármaco que nunca se debe administrar sin un control muy estricto. Se utiliza siempre diluida en suero y el goteo se controla con una bomba de infusión, que administra cantidades exactas de fármaco. Generalmente, se empieza con una dosis muy baja que se va aumentando poco a poco hasta conseguir que las contracciones uterinas sean regulares y eficaces. En un principio, con este método las contracciones son suaves y van aumentando de intensidad gradualmente.

Siempre que se utilice la oxitocina sintética durante el parto es imprescindible la monitorización de la frecuencia cardiaca del bebé. De esta forma el goteo de oxitocina es seguro tanto para la madre como para el bebé.

El goteo de oxitocina durante el alumbramiento


El alumbramiento o última fase del parto, cuando después de nacer nuestro bebé, se expulsa la placenta, es un momento delicado. La placenta debe salir completa y el útero debe contraerse firmemente para evitar hemorragias. Actualmente las recomendaciones de la OMS y las asociaciones científicas relacionadas con la práctica obstétrica (en España la SEGO) recomiendan el alumbramiento dirigido, que disminuye hasta en un 60% la posibilidad de hemorragias postparto.

El alumbramiento dirigido consiste en administrar una dosis oxitocina endovenosa en el momento que salen los hombros del bebé del canal del parto y antes de un minuto del nacimiento, además de realizar ciertas maniobras para disminuir el tiempo de duración de esta fase.

Natividad García
Matrona