Crisis de lactancia, ¿qué es y por qué sucede?

Consejos para superar la crisis de la lactancia materna

¿Por qué y cuándo ocurre la crisis de la lactancia? ¿Cuánto tiempo duran los baches de la lactancia materna? Es una situación transitoria que también se le conoce como escalones de lactancia y se da sobre todo cuando el bebé tiene ya tres meses. Aquí encontrarás consejos para superar esta difícil etapa.  

La crisis de la lactancia

El bebé quiere mamar constantemente


La crisis de la lactancia ocurre cuando el bebé de repente pide mamar constantemente, coincidiendo con algunos brotes de su crecimiento. Cuando el pequeño tiene tres meses ocurre la crisis más larga que sin un buen asesoramiento puede llevar a abandonar la lactancia materna, y que el bebé no se aproveche de los beneficios de la leche materna.

 

¿Qué es una crisis de lactancia?


Hemos pasado los primeros días después del nacimiento de nuestro bebé aprendiendo a entender sus necesidades. Una de las cuestiones más complicadas habrá sido, seguramente, la lactancia materna. Poco a poco las tomas se han organizado, por fin el bebé come tranquilo, se sacia, espacia y duerme entre las tomas, y la mamá se siente cada vez más tranquila y entendiendo perfectamente al bebé… Sabe interpretar ese “lenguaje” tan peculiar de su bebé, y está segura de que tiene suficiente leche para alimentarle.

Y de repente, sin saber por qué, el bebé quiere mamar constantemente, parece no saciarse y llora enrabietado si no le ofrecemos enseguida el pecho. Incluso puede regurgitar, pero sigue queriendo estar enganchado al pecho sin parar de comer. ¿Qué es lo que pasa?

Los escalones de lactancia se dan cuando el bebé tiene un brote de crecimiento


Esta situación suele ser muy estresante para los padres, en particular para la mamá. Tras notar durante los primeros días de la lactancia los pechos llenos de leche, se da cuenta de que esa sensación ya no es tan intensa. Incluso puede notar el pecho blando, hasta el punto de creer que se ha interrumpido la secreción de leche.

Pero eso no ha ocurrido. Estas fases se denominan “crisis, baches o escalones de lactancia”. Normalmente estas crisis de lactancia se justifican porque el bebé tiene un pico o brote de crecimiento, de forma que el bebé mama con mas frecuencia para adaptar la leche materna a sus nuevas necesidades de crecimiento y desarrollo.

Bebé llora por crisis de la lactancia

La leche materna se adapta a las necesidades del bebé

La leche materna es un fluido vivo, que cambia según nuestro bebé crece y sus necesidades cambian. La diferencia con un bebé que toma lactancia artificial es que este necesitará aumentar la cantidad de leche de fórmula que le ofrecemos en cada toma según vaya creciendo, pero un bebé alimentado con lactancia materna mamará más, estimulando a su mamá para que los componentes de la leche se vayan adecuando a las distintas necesidades en los distintos momentos del desarrollo.

La crisis de lactancia: no se ha acabado la leche del pecho


Sabiendo esto es lógico pensar que estos periodos de crisis de lactancia son una etapa normal en el periodo de lactancia. Solo necesitamos tener paciencia y no dejarnos llevar por la desesperación y la falsa creencia de que se nos ha acabado la leche. Nada más lejos de la realidad. En este momento no es buena idea ofrecer al bebé suplementos de leche artificial que interfieran en el desarrollo y cambios normales de la leche materna.

¿Cuándo ocurren las crisis de lactancia?


Crisis de la lactancia

La mayoría de las veces estas crisis o baches se da en unas etapas bastante similares del desarrollo del bebé. Aunque no todos los bebés pasan por ellas, es importante conocer cuándo, por qué y cómo solucionar estas crisis si aparecen.

  • La crisis de la lactancia a las 3 semanas de nacer (17-20 días)

A las pocas semanas de nacer cuando el bebé necesita aumentar la producción de leche y la forma que tiene para hacerlo es estimular a su mamá succionando y vaciando el pecho, de forma que el cuerpo de la mamá capte la información y empiece a segregar mayor cantidad de leche. Serán un par de días bastante intensos para la mamá, que no podrá hacer otra cosa que descansar y amamantar, pero pasado este tiempo las tomas se volverán a espaciar y organizar.

  • La crisis de la lactancia al mes y medio de vida

A estas alturas las tomas de lactancia materna suelen ser un momento tranquilo, relajado, agradable en el que disfrutamos de la felicidad de nuestro bebé y no solo se ve como una acción nutritiva. Pero llegamos a las 6-7 semanas de vida y de repente, aparece la segunda gran crisis de lactancia. En esta ocasión no solo es que el bebé quiere mamar constantemente, además se enfada al pecho, come dando tirones del pezón, llora, arquea la espalda, tensa el cuerpo y las piernas…

No está clara la razón de esta crisis. Puede haber dos razones:

  • Necesitar aumentar la producción de leche,
  • También se da un cambio en la composición de la leche que hace que el sabor sea diferente, más salado y a muchos bebés este cambio les disgusta.

Es algo transitorio y pasados unos días todo vuelve a la normalidad.

  • La crisis de la lactancia a los 3 meses

Es la crisis más compleja, duradera y difícil de afrontar. Puede durar entre 3 y 4 semanas y necesita de mucha paciencia, apoyo y en ocasiones de consejo profesional para superarla sin introducir suplementos o directamente, abandonar…

 A estas alturas el bebé ha aprendido a mamar y ha crecido, tiene fuerza y capacidad para mamar, así que lo hace de forma muy eficiente: en muy poco tiempo es capaz de terminar la toma. Y si antes estaba encantado de estar enganchado al pecho, dejando que mamá le acariciase y hablase ahora prefiere comer rápido y curiosear todo lo que hay a su alrededor. De hecho, seguramente se distraerá durante la toma con cualquier cosa que llame su atención.

Probablemente la ganancia de peso sea menor. A partir de los tres meses los bebés ralentizan su ganancia de peso de forma natural. Aunque esto se puede percibir por la mamá como signo de mal nutrición.

Crisis de la lactancia en bebé

La leche ya no se acumula en el pecho como al principio. Es necesario que el bebé succione unos minutos para que empiece a fluir con la velocidad que nuestro bebé precisa. Hasta ahora estaba acostumbrado a que la leche saliera de forma casi inmediata, así que puede ser que empiece a comer y al notar que la leche tarda en salir se enfade, soltando el pecho y llorando.

Y puede parecer que la mamá ya no tiene suficiente leche o que el bebé la rechaza, pero ninguna de las dos cosas es cierta.


Consejos para superar la crisis de lactancia


  1. Ten paciencia. Poco a poco todo volverá a la normalidad. El bebé se acostumbrará a que tiene que estimular el pecho succionando unos minutos antes de que el flujo de leche sea todo lo rápido que le gustaría.
  2. Busca un lugar tranquilo para amamantar al bebé. Te ayudará a mantener la calma durante la toma alejarte de familiares y amigas que te da consejos y opiniones. Elige una habitación con pocos estímulos y sin distracciones.
  3. Da el pecho a tu bebé antes de que se enfade. A estas alturas ya conoces bien a tu bebé. No esperes a que esté malhumorado para ofrecerle el pecho, procura ofrecérselo en cuanto muestre signos de hambre sin esperar a que llore desconsolado.
  4. No intentes obligar al bebé a comer. Igual de importante que darle el pecho siempre que lo pida es respetar al bebé cuando no quiere comer. Intentar obligarle será frustrante para ti, enfadará al bebé y puede ser la causa de un rechazo real.

 

Natividad García
Matrona del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)