Desarrollo del feto en la semana 13: El cartílago se va trasformando en hueso

Los riñones empiezan a funcionar formando la primera orina

Semana 13 de embarazo¡Enhorabuena! Tu embarazo, tu bebé y tú entráis en una nueva etapa: El segundo trimestre, el mejor de toda la gestación. Has pasado las molestias de los primeros tres meses y el miedo a que algo vaya mal. Y aún te quedan muchos por delante para experimentar la pesadez de las últimas semanas, cuando el parto ya está cerca, y tu tripa ha crecido tanto que se convierte en una pesada carga. Pero ahora, a partir de la semana 13 de embarazo y sucesiva, lo que toca es ¡disfrutar!

Es cierto que todavía no notas los movimientos de tu bebé. Paciencia. Si es tu primer embarazo, los notarás hacia la semana 20, pero ya has tenido más hijos, te falta muy poco. Pero no pienses que por no sentir esas primera pataditas tu bebé está quieto. En realidad, comenzó a moverse ya en la semana 8.

Al bebé que se está formando dentro del útero materno aún le queda mucho por crecer. En apenas siete semanas -ni dos meses- ha pasado de los 2 milímetros a los 8,5 centímetros que mide ahora desde la cabeza a los talones.

Por eso aún no tiene huesos tal y como los entendemos nosotros. Y en realidad no los tendrá hasta pasada la adolescencia, cuando pare su crecimiento. 

Semana 13 de embarazo: El cartílago empieza a osificarse


  • De momento lo que tiene es un tejido cartilaginoso, que a partir de esta semana empieza a osificarse. Este proceso de osificación comienza en el centro de esa primitiva estructura y gradualmente se extiende hacia los extremos del mismo. La porción central de hueso osificado se denomina diáfisis, mientras que el extremo del hueso que todavía está formado por cartílago se llama epífisis, parte que se "alarga" a medida que el bebé (y luego niño) crece. Si este proceso fuese al revés, es decir, si se empezase primero a osificar los extremos, el bebé no podría ganar altura.

  • Ese cartílago se ha empezado a formar en el centro de las dos fosas nasales (se convertirá en el hueso nasal, en las costillas y en las piernas.​​​​​​ Precisamente en la ecografía de la semana 12 se analiza detenidamente el hueso nasal, ya que su ausencia puede ser un signo de anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down.

  • Hasta hace unos pocos días, parte de su intestino delgado sobresalía por el cordón umbilical porque, como ya explicábamos, era demasiado grande para ese cuerpo tan pequeño.

  • Pero en la semana 13  de embarazo ya no debe existir ninguna hernia umbilical y los intestinos deben alojarse en la cavidad abdominal. Ahora también sus riñones funcionan y empiezan a formar orina. Evidentemente se trata todavía de un "pipí" muy diluido, compuesto por agua y unos cuantos iones.Pero su papel en el embarazo es muy importante: 

    Ilustración doctora

    "La mayor proporción del líquido amniótico es orina fetal”.

     Dra. Raquel Mula, especialista en Alto Riesgo Obstétrico y elñ Dr Gerard Albaigés, de Dexeus Mujer. 

     

  • Sus primeros "pelillos" surgen de la finísima piel del feto de 13 semanas de gestación, en las regiones de las cejas y el bigotillo. Es una pelusa muy fina llamada lanugo que en unas pocas semanas llegará a cubrir su cuerpo por completo y que se suele caer antes del nacimiento, aunque se puede ver en muchos niños, sobre todo si nacen antes de la 36ª semana. Su función se desconoce.

  • Las células nerviosas se multiplican con rapidez y el cerebro se ha dividido en dos hemisferios.  

    ✅ Si sigues fumando, aunque solo sea un cigarro al día, cuanto antes dejes este hábito, mejor.

    “El tabaco provoca bajo peso y prematuridad y se relaciona con la falta de desarrollo completo del sistema circulatorio y problemas como hipertensión pulmonar y otras afecciones secundarias”.

    Dra. Inmaculada Sánchez, miembro de la Sociedad Española de Cardiología y cardióloga del Hospital Ramón y Cajal (Madrid)

    imagen doctora

Qué nota la madre en la semana 13 de embarazo


A partir de ahora, el embarazo suele dar una tregua a la madre. Normalmente en los siguientes tres meses la mujer se encuentra muy bien físicamente y llena de energía. Además las hormonas de la gestación ayudan a embellecerse: la piel y el cabello de la embarazada brillan con especial intensidad. 

madre con plato de salmón

Un consejo para alimentarte mejor

Ahora es probable que las náuseas hayan desaparecido y que tu estómago esté asentado. Por eso, es probable que tengas más hambre… y sientas la “necesidad” de comer más. Pero cuidado…

“Lo más importante para que el peso no se dispare es que la dieta sea adecuada y también que se realice de forma regular ejercicio físico moderado, como caminar,, hacer bicicleta estática, nadar, al menos tres veces por semana, o mejor todos los días", nos dicen en la  Asociación de Matronas de Castilla y León (Ascalema).

En el segundo trimestre de embarazo, el consumo de proteínas debe ser ligeramente superior que en el primer trimestre, ya que su organismo se encarga de "fabricar" los tejidos del bebé, y la placenta.

La mejor forma de conseguir esas proteínas extra es incrementar la ingesta de lácteos (yogur, leche o queso) y de pescados -que son menos grasos que las carnes rojas, y además proporcionan ácidos grasos omega 3.Pero dentro de los pescados, elige mejor los blancos y los azules pequeños. Así evitarás ingerir una elevada cantidad de mercurio, un mineral que puede resultar peligroso para el desarrollo del feto.

“Hay pescados que se pueden consumir porque contienen menos cantidad de mercurio, como la anchoa o boquerón, el bacalao, el arenque, el calamar, la caballa, la lubina, la dorada, entre otros”

Marta González Caballero, nutricionista y directora de comerparanutrirte.com. ​​​​​​

Ilustración doctora

Un truco para aliviar molestias

Muchas mujeres experimentan a lo largo del embarazo un aumento del flujo vaginal. No es grave pero sí bastante molesto. No se puede hacer nada para disminuir esta secreción, pero sí que se debe estar muy atenta a que no aparecen otros síntomas, como escozor o mal olor. En ese caso significaría que existe una infección. Lo mejor es cuidar mucho tu higiene íntima en el embarazo: intentar mantener seca la zona y cambiándote a menudo de ropa interior.

 “Las hormonas del embarazo hacen que el equilibrio de la flora vaginal se desequilibre. Por eso es muy fácil que surja una candidiasis. Esta infección surge cuando se descontrola la flora vaginal, esa estrecha simbiosis que existe entre los microorganismos que conviven en su interior de la vagina””, nos comenta Rosario Martín Alcaide, matrona de la Clinica Cellosa de Torrejón de Ardoz, en Madrid.

Caridad Ruiz
Redactora experta en salud