Cómo se confirma el embarazo en una fecundación in vitro

Uno de los momentos más tensos y emocionantes para las mujeres que se someten a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) es precisamente la confirmación del embarazo. Para ello se realizan una o varias analíticas que muestran los valores de la hormona del embarazo (gonadotropina coriónica humana o β-hCG ) en la sangre materna. Vamos a explicar todo el proceso del embarazo mediante FIV paso a paso y la confirmación de la gestación.

Cómo se realiza la transferencia embrionaria


En una fecundación in vitro, después de haber realizado la estimulación ovárica, la extracción ovocitaria (también llamados óvulos) y la fecundación, obtenemos los embriones para transferir. 

La transferencia embrionaria es la colocación de los embriones dentro del útero. En España la Ley de Reproducción permite la transferencia simultánea de un máximo de tres embriones. Sin embargo, lo más habitual es que en los Centros de Reproducción se opte por la transferencia de un embrión (lo que se conoce en inglés como SET “single embryo transfer”) o de dos embriones (también llamado DET “double embryo transfer”).

La transferencia embrionaria puede realizarse en un ciclo tras la punción ovárica, también llamado ciclo en fresco, o en un ciclo de descongelación embrionaria previamente generados y ya congelados.

Confirmar el embarazo obtenido por fecundación in vitro

Una FIV con embriones frescos


  • En un ciclo en fresco el día de la punción ovárica se conoce como día 0. Ese día se realiza la fecundación de los ovocitos en el Laboratorio de Embriología.
  • Al día siguiente o día 1 se comprueban cuántos ovocitos han sido fecundados por los espermatozoides.
  • A partir del día 2 es posible realizar la transferencia embrionaria de los embriones viables.
  • Lo más frecuente es realizar la transferencia a partir de día 3.
  • Hay algunos casos que se dejan evolucionar los embriones hasta estadío de blastocisto, que corresponde a día 5 o día 6.
  • Los embriones disponibles que no se transfieran en fresco, se congelan con la técnica más moderna que se conoce como vitrificación embrionaria.

Embarazo positivo por reproducción asistida o FIV

Análisis de sangre y "beta espera"


Para conocer si el embrión o embriones transferidos han producido un embarazo, o sea, han implantado, se realiza una analítica de sangre para comprobar el valor de la hormona del embarazo, β-hCG (hormona gonadotropina coriónica humana) o lo que las pacientes conocen coloquialmente simplemente como “beta”.

Generalmente esta determinación se realiza a los 14 días de la transferencia (tiempo conocido por los pacientes como “beta espera”) aunque cuando se transfieren embriones en estadio de blastocisto este valor suele ser positivo a partir del 12º día post-transferencia. Es habitual que aunque se produzcan sangrados compatibles con ausencia de embarazo, su médico le recomiende la determinación de la hormona β-hCG para constatar su negatividad.

Este análisis no sólo permite conocer si hay embarazo o no, si no que cuantifica el valor circulante en sangre de dicha hormona. Este valor es importante para poder orientar si está dentro de lo esperable o no para un embarazo evolutivo.  La β-hCG es producida por las células trofobásticas embrionarias: si se produce la implantación de dos embriones el valor hormonal será más alto, pero sólo por el valor de la hormona no podremos diagnosticar si se tratará de la implantación de uno o dos embriones

Aún así, no existe un valor por encima del cual se pueda asegurar que el embarazo evolucionará con normalidad. En líneas generales, en un ciclo con embriones en fresco, un valor por encima de 100 mIU/mL a las dos semanas de la transferencia puede orientar a una evolución favorable, aunque se sabe que valores inferiores han dado lugar a gestaciones intrauterinas evolutivas. Cuando el valor está por debajo, y siempre habiendo comprobado que la extracción no se haya realizado muy pocos días después de la transferencia, es habitual que el médico opte por una repetición de la β-hCG.

Qué es un embarazo bioquímico

Si el valor se considera como positivo normal, hablaríamos de un embarazo bioquímico y lo más habitual es realizar una ecografía dos semanas después, a lo largo de la sexta semana de gestación. En esta ecografía se espera visualizar el saco o vesícula gestacional intrauterino, con la vesícula vitelina y el botón embrionario en el que ya se puede visualizar el latido cardíaco. Si se objetiva esto en la ecografía, se considera un embarazo evolutivo y hablaríamos de embarazo o gestación clínica. En la mayoría de Centros se realiza una segunda ecografía que puede variar entre los 7 a 14 días después para comprobar que la gestación evoluciona con normalidad.

Si en la primera ecografía no se visualiza una gestación intrauterina, es probable que -si no se ha producido un sangrado genital abundante compatible con un aborto-, se trate de una gestación extrauterina o ectópica. El médico indicará los pasos que se deben seguir en ese caso.

¿Y si hay que repetir los análisis? 


Fármacos para el embarazo por fecundación in vitro

En caso de optar por repetir el valor de β-hCG porque sea inferior a lo esperado y a las 48 horas dicho valor se ha duplicado, entraría dentro del ascenso normal de la hormona, ya que ésta suele duplicar su valor cada 48 horas en las gestaciones evolutivas:

  • Si el valor asciende pero poco o es un valor similar al previo, el médico indicará cuál es el siguiente control que se debe realizar, ya que probablemente este embarazo no tendrá una evolución satisfactoria.
  • Si el valor de la β-hCG desciende a las 48 horas, correspondería a una gestación bioquímica interrumpida, y cuando esto ocurre lo más habitual es que la mujer tenga una regla en los días siguientes. 

Hay circunstancias que pueden alterar la producción de β-hCG, produciendo niveles más bajos, como es en mujeres obesas con índice de masa corporal o IMC superior 30 Kg/m2 o en aquellos embarazos conseguidos con embriones que han sido sometidos a la técnica de diagnóstico genético preimplantacional. Hay estudios que también relacionan que los embriones congelados producen un nivel de hormona mayor. 

Qué significan los sangrados vaginales


Si el médico ha indicado que el valor de la β-hCG es un valor a priori satisfactorio y programa una ecografía a las dos semanas, la paciente tendrá que seguir con la medicación pautada. Si durante ese tiempo hasta la ecografía se produce sangrado vaginal, se debería consultar con un médico. En ocasiones pueden producirse pequeños sangrados que no impiden la continuidad del embarazo, pero es importante descartar que se trate de un aborto o de una gestación ectópica.

Dra. Teresa Gastañaga
Especialista en Reproducción Humana del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)