Calculadora del índice de masa corporal (IMC)

Toma ácido fólico para preparar tu embarazo

Cómo calcular tu IMC antes de quedarte embarazada


Es recomendable comenzar el embarazo con un peso adecuado: el sobrepeso o la extrema delgadez pueden relacionarse con problemas obstétricos y de fertilidad. Con esta calculadora de índice de masa corporal (IMC) puedes saber si tu peso se encuentra dentro de los límites saludables en función de tu altura, o bien tienes exceso de peso o delgadez. ¿Cómo? Introduciendo tu peso y tu altura en centímetros, la calculadora te ofrece datos sobre tu IMC (bajo peso, peso normal, sobrepeso, obesidad y obesidad mórbida). Se trata de unas cifras aproximadas que no deben sustituir las indicaciones del ginecólogo o matrona. Recuerda que si quieres lograr un embarazo sano, necesitas seguir unos hábitos saludables, y tomar ácido fólico al menos tres meses antes de la concepción.

Médico experto

¿Por qué es tan importante el IMC antes concebir?

"Tanto las mujeres con IMC muy bajo como las mujeres con IMC muy elevado pueden tener problemas para conseguir el embarazo. Incluso cuando se realiza una técnica de reproducción asistida, los resultados son mejores cuando el IMC de la mujer está dentro de los límites considerados normales". 

"Por eso, de cara al deseo de ser madre mantener nuestro IMC dentro de los límites saludables es todavía más importante si cabe… El IMC es la relación entre la estatura de una persona y su peso: se considera dentro de límites normales un IMC entre 18 y 25. Por debajo de 18 se considera bajo peso y por encima de 25, estamos frente a diferentes tipos de sobrepeso u obesidad".

Natividad García, matrona del Hospital Clínico (Madrid).  ​​​​​

 

Índice de masa corporal, clave para ganar salud


¿Sabías que el buen peso de la madre antes y durante el embarazo influye directamente en la salud del bebé? Por eso es muy importante que calcules tu índice de masa corporal (IMC) antes de concebir un niño. El sobrepeso (o también la excesiva delgadez) pueden ser perjudiciales para tu fertilidad y para la salud del feto. El objetivo final no es tanto perder unos kilos como ganar salud para siempre.

Por eso antes de buscar un bebé de forma activa se recomienda acudir a una consulta preconcepcional para comprobar la salud de la pareja. Y uno de los principales parámetros de salud es precisamente un peso saludable, que se traduce en un índice de masa corporal adecuado. Si el problema de obesidad es acusado, lo mejor es que acudas a la consulta del endocrino para conseguir el peso óptimo de cara a tu gestación.

Índice de masa corporal y embarazo

Médico experto

¿Cómo afecta al embarazo un IMC bajo?

"El bajo peso afecta a la producción de hormonas y al metabolismo, particularmente afecta a las hormonas que regulan el ciclo menstrual, pudiendo provocar ciclos menstruales irregulares o la desaparición de la menstruación o amenorrea".

"También puede producir alteraciones en la cara interna del útero (endometrio) que es la encargada de procurar el alimento al embrión en las primeras etapas de desarrollo. Esas alteraciones pueden provocar que el óvulo fecundado no se pueda implantar en el endometrio y la gestación no pueda seguir adelante".

Natividad García, matrona del Hospital Clínico (Madrid).  ​​​​​

 

IMC alto: ¿Cómo afecta a la fertilidad la obesidad? 


"La grasa corporal tiene un papel muy importante en la secreción de las hormonas llamadas estrógenos, estas hormonas tienen un papel muy importante desde el punto de vista del ciclo menstrual. Un exceso de grasa corporal provoca alteraciones hormonales que dan lugar a problemas que afectan a la fertilidad", prosigue la especialista Natividad García.

¿Qué significa esto? Como en los casos de bajo peso, las mujeres con obesidad o sobrepeso pueden sufrir "ciclos menstruales irregulares, ciclos anovulatorios, (es decir, ciclos menstruales en los que no se produce ovulación) , alteraciones endometriales que pueden provocar que, en el caso de que se produzca la fecundación, no se pueda producir la implantación. Y también tienen mayor riesgo de síndrome de ovario poliquístico (SOP)".

Cómo tener un buen peso antes de concebir

Qué hace el endocrino por tu IMC


“Nuestras pacientes están muy concienciadas y suelen ser mujeres muy jóvenes. Les explicamos que seguir hábitos de vida saludable tiene una gran proyección sobre su propia salud y en la de sus hijos. Son palabras de la endocrina María Alba Galdón durante su ponencia “Tratamiento pregestacional de la mujer obesa”, ofrecida en la Fundación Jiménez Díaz.

Según los expertos, mejorar la salud de los progenitores es una de estrategias que tiene mayor impacto en la salud de los bebés. Se incrementa la salud de padres y madres, por tanto mejora la calidad de sus gametos (óvulos y espermatozoides) y las gestaciones de que consiguen tienen menos riesgo de complicaciones.

Pierde el 10% del peso y podrás concebir de forma natural

Cuando la mujer obesa ha perdido un 10% de su peso suele poder concebir por sus propios medios. Pero ahí no se detiene el cambio de hábitos: hay que mantenerlos siempre para evitar el odiado “efecto rebote” de la recuperación de kilos. Es importante que el índice de masa corporal sea correcto en todas las etapas de la mujer.

Peso sano y embarazo

Cómo se logra un peso saludable antes del embarazo


El índice de masa corporal adecuado, y muy especialmente la distribución correcta de la grasa corporal, precisan un cambio de vida. Un cambio radical que suele “poner del revés” los usos y costumbres de las pacientes obesas. Si queremos que todo cambie, nada puede ser como antes. He aquí los pilares del cambio de vida:

  • Dieta sana. Lo tenemos fácil porque seguir una dieta mediterránea es básico para una alimentación sana antes del embarazo: verduras, frutas, pescado, legumbres… Además de mejorar el peso estamos incidiendo la salud cardiovascular, ¡todo beneficios! Aprender a comer sano es la clave, no seguir un estricto menú todos los días.
  • Suplementos de ácido fólico antes de la gestación. Es muy importante empezar a tomar ácido fólico antes de lograr la gestación para asegurarnos los niveles correctos de esta vitamina durante las primeras semanas de embarazo, clave en la formación del bebé. 
  • Ten en cuenta que la llamada organogénesis (periodo de creación de los órganos fetales) tiene lugar entre los días 18 y  58 de embarazo. Este periodo es clave para una alimentación sana y también para evitar tóxicos ambientales.
  • Determinar si hay anemia en la futura embarazada y corregir mediante suplementos de hierro.
  • Comprobar que no existe déficit de vitamina D y en caso de que haya, prescribir tratamiento a la futura madre.
  • Proponer un deporte, ejercicio físico o actividad física y realizarlo.

Por qué no puedes mejorar tu IMC


Logra tu IMC correcto antes del embarazo

Una vez averiguado lo que falla, será mucho más fácil dar con la solución. Seguramente llevas meses o años pesándote cada semana, intentando mejorar tu índice de masa corporal, pero sin llevar a cabo una estrategia muy completa diseñada por expertos.

El endocrino pone el dedo en la llaga en su consulta: por qué no lo has conseguido otras veces y qué es lo que vas a cambiar para que esta vez sea diferente. Los problemas (o excusas) pueden ser muy variados. Quizá te sientas identificada con estas frases:

  • “Tenía que hacer dos comidas diferentes porque mi pareja no me apoya y me he aburrido de hacer la dieta”.
  • “La comida saludable suele ser más cara y no me la puedo permitir”.
  • “En general no puedo sacar tiempo para caminar o ir al gimnasio porque me ocupo de todo en casa”.
  • “Compro lo que no debo en el supermercado y me lo como todo por las noches”.
  • “Picaba entre horas, mi problema es que no puedo esperar a la comida”.
  • “Me pongo a ver la televisión y como todo lo que no debería probar”.

No queda más remedio que volver a los pilares de los buenos hábitos: alimentación adecuada, ejercicio, suplementos vitamínicos y buen ánimo para acometer los cambios. Y siempre con el apoyo del médico.

Acompañar a la futura mamá, el valor del grupo


Es muy duro librar una carrera en solitario contra el exceso de peso con esa “prisa vital” por ser madre. Consultas, dieta, cuestionarios, ejercicio… Todo necesario, pero la soledad de la mujer que quiere ser madre y no puede por un problema de peso es inmensa. Las terapias grupales de mujeres que se apoyan mutuamente en este proceso funcionan y el índice de masa corporal se corrige poco a poco. Piensa siempre que puedes lograrlo, vas a lograrlo. El extra de motivación lo tienes ahí delante: lograr el embarazo y la salud de tu bebé. Pocas cosas pueden igualar a ésta en importancia, ¿no crees?

Carmen Arnanz
Redactora experta en Salud