Calculadora de índice de masa corporal

Toma ácido fólico para preparar tu embarazo

Calcula tu IMC antes de quedarte embarazada


Es recomendable comenzar el embarazo con un peso adecuado: el sobrepeso o la extrema delgadez pueden relacionarse con problemas obstétricos y de fertilidad. Con esta calculadora de índice de masa corporal (IMC) puedes saber si tu peso se encuentra dentro de los límites saludables en función de tu altura, o bien tienes exceso de peso o delgadez. Se trata de unas cifras aproximadas que no deben sustituir las indicaciones del ginecólogo o matrona. Recuerda que si quieres lograr un embarazo sano, necesitas seguir unos hábitos saludables, y tomar ácido fólico al menos tres meses antes de la concepción.

Índice de masa corporal, clave antes del embarazo

¿Sabías que el buen peso de la madre antes y durante el embarazo influye directamente en la salud del bebé? Por eso es muy importante que calcules tu índice de masa corporal (IMC) antes de concebir un niño. El sobrepeso (o también la excesiva delgadez) pueden ser perjudiciales para tu fertilidad y para la salud del feto. El objetivo final no es tanto perder unos kilos como ganar salud para siempre.

Por eso antes de buscar un bebé de forma activa se recomienda acudir a una consulta preconcepcional para comprobar la salud de la pareja. Y uno de los principales parámetros de salud es precisamente un peso saludable, que se traduce en un índice de masa corporal adecuado. Si el problema de obesidad es acusado, lo mejor es que acudas a la consulta del endocrino para conseguir el peso óptimo de cara a tu gestación.

Índice de masa corporal y embarazo

Qué hace el endocrino por tu IMC

“Nuestras pacientes están muy concienciadas y suelen ser mujeres muy jóvenes. Les explicamos que seguir hábitos de vida saludable tiene una gran proyección sobre su propia salud y en la de sus hijos. Son palabras de la endocrina María Alba Galdón durante su ponencia “Tratamiento pregestacional de la mujer obesa”, ofrecida en la Fundación Jiménez Díaz.

Según los expertos, mejorar la salud de los progenitores es una de estrategias que tiene mayor impacto en la salud de los bebés. Se incrementa la salud de padres y madres, por tanto mejora la calidad de sus gametos (óvulos y espermatozoides) y las gestaciones de que consiguen tienen menos riesgo de complicaciones.

Cuando la mujer obesa ha perdido un 10 por ciento de su peso suele poder concebir por sus propios medios. Pero ahí no se detiene el cambio de hábitos: hay que mantenerlos siempre para evitar el odiado “efecto rebote” de la recuperación de kilos.

Peso sano y embarazo

Cómo se logra un peso saludable antes del embarazo

El índice de masa corporal adecuado, y muy especialmente la distribución correcta de la grasa corporal, precisan un cambio de vida. Un cambio radical que suele “poner del revés” los usos y costumbres de las pacientes obesas. Si queremos que todo cambie, nada puede ser como antes. He aquí los pilares del cambio de vida:

  • Dieta sana. Lo tenemos fácil porque seguir una dieta mediterránea es básico para una alimentación sana antes del embarazo: verduras, frutas, pescado, legumbres… Además de mejorar el peso estamos incidiendo la salud cardiovascular, ¡todo beneficios! Aprender a comer sano es la clave, no seguir un estricto menú todos los días.
  • Suplementos de ácido fólico antes de la gestación. Es muy importante empezar a tomar ácido fólico antes de lograr la gestación para asegurarnos los niveles correctos de esta vitamina durante las primeras semanas de embarazo, clave en la formación del bebé. 
  • Ten en cuenta que la llamada organogénesis (periodo de creación de los órganos fetales) tiene lugar entre los días 18 y  58 de embarazo. Este periodo es clave para una alimentación sana y también para evitar tóxicos ambientales.
  • Determinar si hay anemia en la futura embarazada y corregir mediante suplementos de hierro.
  • Comprobar que no existe déficit de vitamina D y en caso de que haya, prescribir tratamiento a la futura madre.
  • Proponer un deporte, ejercicio físico o actividad física y realizarlo.

Por qué no puedes mejorar tu IMC

Una vez averiguado lo que falla, será mucho más fácil dar con la solución. Seguramente llevas meses o años pesándote cada semana, intentando mejorar tu índice de masa corporal, pero sin llevar a cabo una estrategia muy completa diseñada por expertos.

El endocrino pone el dedo en la llaga en su consulta: por qué no lo has conseguido otras veces y qué es lo que vas a cambiar para que esta vez sea diferente. Los problemas (o excusas) pueden ser muy variados. Quizá te sientas identificada:

“Tenía que hacer dos comidas diferentes porque mi pareja no me apoya y me he aburrido de hacer la dieta”

“La comida saludable suele ser más cara y no me la puedo permitir”

“En general no puedo sacar tiempo para caminar o ir al gimnasio porque me ocupo de todo en casa”

“Compro lo que no debo en el supermercado y me lo como todo por las noches”

“Picaba entre horas, mi problema es que no puedo esperar a la comida”

“Me pongo a ver la televisión y como todo lo que no debería probar”

No queda más remedio que volver a los pilares de los buenos hábitos: alimentación adecuada, ejercicio, suplementos vitamínicos y buen ánimo para acometer los cambios. Y siempre con el apoyo del médico.

Acompañar a la futura mamá, el valor del grupo

Es muy duro librar una carrera en solitario contra el exceso de peso con esa “prisa vital” por ser madre. Consultas, dieta, cuestionarios, ejercicio… Todo necesario, pero la soledad de la mujer que quiere ser madre y no puede por un problema de peso es inmensa. Las terapias grupales de mujeres que se apoyan mutuamente en este proceso funcionan. Piensa siempre que puedes lograrlo, vas a lograrlo. El extra de motivación lo tienes ahí delante: lograr el embarazo y la salud de tu bebé. Pocas cosas pueden igualar a ésta en importancia, ¿no crees?

Carmen Arnanz