Tóxicos y problemas del primer trimestre de embarazo

Del día 18 al 58, la fase más sensible para el bebé

El ovocito corre una auténtica carrera de obstáculos desde que es fecundado y viaja a través de las trompas de Falopio para anidar en el útero. Además de lidiar con la propia naturaleza materna, este diminuto ser tiene que vérselas con tóxicos (nicotina, pesticidas, Rayos X, ciertos medicamentos...) y contaminantes del medioambiente. Si la exposición a se produce durante los primeros días o semanas de embarazo, puede hacer que ese embrión no sea viable, lo que los investigadores llaman el "todo o nada": el embarazo sigue adelante o se pierde.

Mórula y preimplantación del ovocito

Mórula, la primera aventura del ovocito

Una vez que el óvulo ha sido fertilizado, comienza su travesía por las trompas de Falopio en busca de la cavidad uterina, donde anidará si le dejan. La mórula puede encontrar obstáculos físicos en su camino, como malformaciones uterinas, adherencia de las trompas maternas o la interferencia de hormonas sexuales, que pueden impedir la gestación.

Este primer periplo del ovocito es toda una aventura, ya que muchos embarazos naufragan en este recorrido, bien por una mala implantación del embrión (fuera del útero, por ejemplo, en una trompa uterina, que produce un embarazo ectópico) o simplemente porque el embrión no logra anidar en el endometrio. Así se perdería el embarazo incluso antes de entrar en contacto con una sustancia tóxica.

Blastocisto y tóxicos

El blastocisto, muy sensible a los tóxicos

La mórula va creciendo una vez que anida en el útero de la madre. Se introduce líquido en la llamada zona pelúcida de dicha mórula, hasta que se forma una única cavidad interna. Ya nos encontramos en la fase de blastocele. En este momento del desarrollo el blastocisto, éste es muy sensible a tóxicos que puedan encontrarse cerca, por el peligro de ser absorbidos por este organismo.

Exposición a nicotina del tabaco y a pesticidas como el DDT. Se ha demostrado que estos tóxicos se puede acumular en el blastocisto. ¿Consecuencia? En esta temprana etapa del desarrollo embrionario, la exposición a estos tóxicos puede producir la muerte del bebé o futuros defectos del desarrollo. En animales de experimentación, los investigadores han podido constatar malformaciones físicas tras la exposición de embriones a ciertas sustancias químicas.

 

Grástrula y tóxicos

La gástrula, muy vulnerable

El siguiente proceso del desarrollo embrionario se llama grastrulación, que significa que el blastocito re repliega y hay un “baile” de células que acaba en la formación de tres capas muy importantes. Son los tres pilares fundamentales del ser humano:

  • Ectodermo: Forma la capa externa del embrión, que será el germen primero de la piel (epidermis) y estructuras asociadas. El llamado ectodermo neural será la base del sistema nervioso. Esta es la razón de que las enfermedades de la piel y las nerviosas estén tan conectadas, porque se forman a la vez a partir del ectodermo embrionario.
  • Mesodermo: Es la segunda capa que se forma a partir del blastocisto y gracias a ella se forman los músculos, cartílagos, huesos, sangre y tejido conectivo. Si hay malformaciones en este periodo del desarrollo, afectarán al aparato reproductor y a los riñones, ya que se crean en esta etapa.
  • Endodermo: La tercera capa de células es capaz de desarrollar tejidos y órganos asociados a los sistemas respiratorios, además del aparato digestivo. También forma órganos muy importantes como hígado, páncreas y vesícula biliar.
  • Los problemas en este periodo del desarrollo se documenta mediante experimentación animal (exposición a etanol en ratones, por ejemplo) y se centra en malformaciones neurológicas, de los ojos y la cara, muy parecidas a las que padecen los bebés que sufren el síndrome alcohólico fetal.

Formación de los órganos: del día 18 al 58

Entramos en el periodo de formación de órganos, conocido como organogénesis, que abarca los días cruciales que la formación del tubo neural del bebé y el cierre del paladar. Por eso es tan importante para la embarazada no exponerse a tóxicos en este periodo tan sensible, el periodo más crítico de la formación del ser humano. Son numerosos los contaminantes que afectan en esta fase de de la vida tan importante. Recogemos algunos ejemplos:

Citostáticos. Son los medicamentos anticancerígenos. La embarazada puede entrar en contacto con ellos si necesita tratamiento oncológico. También, si en un trabajo existe un riesgo laboral; por ejemplo, si es enfermera y trabaja en la administración de estos fármacos y no toma todas las cautelas necesarias para no contaminarse.

Talidomida. Esta sustancia es tristemente famosa por ser el principio activo del fármaco antináuseas que causó graves malformaciones en bebés europeos en los años 50 del siglo XX.

Radiadición ionizante y rayos X. También hay que evitarlos todo lo posible, incluso si sospechamos de la gestación para evitar las primeras semanas de formación del embrión y sus órganos, las más vulnerables para el bebé. Todos ellos pueden producir graves malformaciones del bebé: son los llamados efectos teratógenos que preocupan a tantas embarazadas con solo mencionarlos.

En la semana 3 de embarazo el embrión de un ser humano carece aún de los órganos que le hacen persona y podría pasar por un embrión de muchas especies de vertebrados. Ya en la semana 8 de gestación están formadas las estructuras básicas del bebé, aunque los órganos aún no funcionen. Las células del embrión se multiplican de una forma maravillosa para crear la diversidad de órganos. Si estas células pierden la capacidad para crear órganos diversos -lo que conocemos como pluripotencionalidad- los efectos nocivos a la nueva criatura son tremendos porque habrá órganos que no lleguen a formarse y, si lo hace, tendrán malformaciones físicas.

 

Cómo lograr el desarrollo óptimo

  • Además de evitar la exposición a tóxicos en este periodo, los especialistas recomiendan tomar suplementos de ácido fólico, yodo y suplementos vitamínicos para prevenir los defectos del tubo neural, mejorar el neurodesarrollo y la potencialidad del futuro bebé.
  • Como muchas madres aún no saben que están embarazadas en este periodo de la gestación, los expertos recomiendan tomar los suplementos desde que se planea el embarazo, para asegurar el aporte de ácido fólico, yodo y otros suplementos durante estos días cruciales del desarrollo.
  • Ponemos a tu disposición nuestro test de salud  para que consigas tu "Hoja Verde". Se trata de una recomendaciones personalizadas que te llegarán a través de nuestra aplicación de Salud Medioambiental.

 

Con información de los doctores Juan Antonio Ortega, Carmen Cánovas Conesa, Esther Tobarra Sánchez, Juan L. Delgado Marín, Jesús Álvarez del Castillo y Offie Soldin
Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia) y Georgetown University Medical Center (EE.UU.)