¿Qué fármacos pueden hacer daño a mi bebé?

farmacos que pueden hacer daño al bebe

Algunos fármacos y drogas, según el momento de su acción, son capaces de causar malformaciones en los diferentes órganos al actuar sobre el desarrollo embrionario o fetal. Por ejemplo, hay fármacos que producen malformaciones cardiacas pero para que tengan ese efecto deben ser injeridos entre los días 20 a 40 desde la concepción. Pasados esos días, el corazón ya se ha desarrollado y el fármaco no es capaz de alterar su estructura. Es decir, cada órgano en desarrollo tiene sus fármacos específicos y su espacio de tiempo adecuado para provocar alteraciones. Como podéis observar, el periodo más crítico son las 10 primeras semanas de embarazo, que es el periodo embrionario en el que se forman todos los órganos. Los fármacos son los causantes de entre del 2 y 3 por ciento de todas las malformaciones fetales.

Hay un periodo de tiempo que va desde la fecundación hasta 15 a 20 días después que es la ley del todo o nada. Es decir, el agente ambiental o bien mata al embrión o bien éste sigue adelante sin que le pase nada. Ello es debido a que los primeros días las células del embrión son lo que denominamos totipotenciales. Esto significa que si algunas son lesionadas, las otras se multiplican y las sustituyen como si nada hubiese ocurrido. Si la lesión celular es masiva, entonces el embrión muere y la paciente lo que manifiesta es un leve retraso de su aparente menstruación con un sangrado algo mayor que una regla. Probablemente, salvo que se haya realizado una prueba de embarazo, interprete dicho sangrado como una regla algo extraña. Por este motivo no os asustéis si durante ese periodo de tiempo hubierais consumido algún producto no muy seguro: si lesiona al embrión, o bien le produce la muerte o bien éste sigue adelante como si nada hubiese ocurrido.

De la talidomida a los fármacos contra el cáncer

Lógicamente no todos los fármacos provocan alteraciones. El primero que se relacionó con malformaciones fue la talidomida que se utilizaba en los años cincuenta y principios de los sesenta en las embarazadas: ocasionó importantes malformaciones en los miembros inferiores y superiores. Desde entonces, son muchos los fármacos en los que se ha observado su acción deletérea sobre los diferentes órganos, ya sea en su forma o en su función.

Hay fármacos que actúan en las primeras semanas de desarrollo embrionario y, sin embargo, se pueden tomar más adelante. Es el ejemplo de los corticoides, que administrados durante el primer trimestre pueden ocasionar labios leporinos pero que a partir de las 10 semanas de gestación son seguros. Otros fármacos como los anti convulsionantes, utilizados para la epilepsia, sabemos que provocan alrededor del 5 por ciento de malformaciones pero que no tenemos más remedio que administrarlos. La paciente lo sabe y si se queda embarazada, asume el riesgo ya que el no tomarlo podría provocar su muerte.

No sabemos muy bien porqué unos fármacos producen alteraciones a unas embarazadas y a otras no. Probablemente tenga que ver con las características del fármaco y de la propia embarazada. Dependerá mucho de la edad gestacional en la que se administró el medicamento, del flujo y metabolismo placentario y de otras características propias del fármaco.

El inconveniente que tenemos los médicos es que no podemos hacer investigación sobre ello, Sería incongruente dar un medicamento a un grupo de embarazadas y a otro no para ver lo que pasa. Este tipo de investigación está totalmente prohibida. Por tanto, el único modo de saber si un fármaco produce malformaciones es a través de estudios observacionales sobre embarazadas que han tomado fármacos por causas diversas y han tenido bebés con malformaciones.

Seguridad de los fármacos en las embarazadas

Por todo ello, los médicos experimentamos con animales y clasificamos los fármacos en diferentes categorías: A,B,C,D y X.

  • Las categorías A y B son las más seguras y sabemos que no producen malformaciones ni alteraciones funcionales. En este grupo está por ejemplo la penicilina y derivados, el paracetamol, la metoclopramida, heparina…  
  • La categoría C es aquella en la que no se puede descartar la existencia de riesgo; es el caso del omeprazol para el reflujo gastroesofágico, por lo general no suelen existir problemas con este grupo.  
  • La categoría D es aquella en la que existen pruebas de riesgo de malformaciones, pero que los beneficios en la mujer embarazada son superiores a la probabilidad de padecerlas. El ejemplo de este grupo son los anticonvulsivantes.  
  • Por último, tenemos los de la categoría X: este grupo está totalmente contraindicado en el embarazo. Los fármacos más utilizados de este grupo son los retinoides (Vitamina A en grandes dosis), los IECAs y el metotrexate (antineoplásico), entre otros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) proclama el uso racional del medicamento en la mujer embarazada y que las pacientes reciban, de los fármacos indicados para su situación clínica. ¿Cuál es el fármaco óptimo en casa caso? Aquel que esté mejor estudiado y que comporte un menor riesgo para el desarrollo embrionario y fetal, a las menores dosis con las que se obtenga el beneficio terapéutico deseado, durante un periodo de tiempo adecuado, y al menor coste posible para ellas y para la comunidad.

Dr. Miguel Ángel Herraiz Martínez
Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico San Carlos y Catedrático de la Universidad Complutense, de Madrid