Recomendaciones para las embarazadas: qué comer

La dieta que protege a tu bebé

Recomendaciones para las embarazadas

Las embarazadas suelen recibir muchas recomendaciones de su médico, amigas, familiares, y la mayoría se refiere a qué deben o no comer. Todo lo que ingiera, y lo que no, va a influir en la salud del bebé que crece dentro de su útero. Los nutrientes que lleguen a su organismo a través de la alimentación viajarán hasta su bebé por la vía de la placenta.

Durante los nueve meses de gestación, la madre es la única fuente de alimento de su hijo. Todo el calcio que necesita para construir sus huesos, las proteínas para crear tejidos, las vitaminas y minerales para que sus órganos se desarrollen sanos… todo procede de la madre y, sobre todo, de su dieta. Por eso, los especialistas suelen afirmar que el feto es igual a lo que la madre come o lo que no come.

Primeras semanas: prevenir el aborto


En el primer trimestre, que es cuando las células empiezan a diferenciarse en diminutos sistemas de órganos, la calidad de los alimentos es más importante de la cantidad. Un déficit de determinados nutrientes puede ocasionar que el feto no se desarrolle correctamente y provocar importantes anomalías, una de las causas más frecuentes del aborto espontáneo.

Se ha observado que cuando la madre tiene un buen nivel de ácido fólico, el peligro de aborto es menor. Un bajo nivel de ácido fólico se relaciona con el desarrollo de defectos del tubo neural  en el feto, como espina bífida, y otras anomalías, como labio leporino y fisura palatina. Dado que la columna vertebral se forma en las primeras semanas de gestación, cuando la mujer aún desconoce su estado, es necesario que tres meses antes de planificar su embarazo comience tomando suplementos de esta vitamina, ya que en la dieta es difícil conseguir la dosis adecuada..

El último trimestre: el desarrollo del cerebro


Mientras que el desarrollo de los órganos está relativamente terminado hacia mediados del embarazo, el cerebro del feto experimenta su crecimiento máximo durante el tercer trimestre y continuará después del nacimiento..

  • Para que la corteza neuronal se desarrolle sin problemas es fundamental que la madre cuente con una buena cantidad de yodo (se encuentra en el pescado, mariscos y la sal yodada), ya que es ella la que proporciona este micronutriente al feto. Está comprobado que los déficit de yodo conllevan disminución del cociente intelectual del niño, que en algunos casos se sitúa hasta en el 15 por ciento. Por eso, hoy se recomienda que las embarazadas y las madres que dan lactancia materna tomen suplementos de este mineral.
  • También aquí ejercen un papel importante los ácidos grasos poliinsaturados, como los omega 3, ya que durante el tercer trimestre de embarazo los requerimientos fetales son muy elevados debido al desarrollo y diferenciación de las neuronas. 

Recomendaciones para las embarazadas

Bajo peso al nacer 


El bajo peso en el nacimiento se puede atribuir a un parto prematuro o a que el feto ha crecido poco dentro del útero, lo que se llama Crecimiento Intrauterino Retardado (CIR). Aunque no siempre se puede prevenir sí que se sabe que un dieta equilibrada que incluya alimentos de todos los grupos básicos (lácteos, carnes, pescados, huevos, cereales, legumbres, frutas y verduras) puede ayudar a prevenir los problemas que conlleva el bajo peso y evitar un parto prematuro. No se trata de comer mucho para que el bebé sea grande, sino de comer correctamente.

  • Las proteínas son el elemento principal para la formación de nuevas estructuras corporales en la madre, como la placenta, y para la formación y el crecimiento del feto.  Los alimentos de origen animal (huevo, pescados, carnes y leche) contienen todos los aminoácidos esenciales, pero los de origen vegetal son deficitarios en uno o varios. Por eso ahora en el embarazo no conviene hacer una dieta estrictamente vegetariana, a no ser que un especialista en nutrición la supervise.
  • Los ácidos grasos esenciales DHA (presente en el pescado azul) son fundamentales para el desarrollo de los vasos de la placenta, lo que es esencial para que el feto reciba todos los nutrientes y alcance un peso adecuado.