Ejercicio en el embarazo

La natación y las caminatas son buenas recomendaciones

     
El ejercicio moderado durante unos 30-45 minutos diarios es muy positivo para las madres. Son bien conocidos sus beneficios, como reducir el riesgo de diabetes gestacional y parto pretérmino. Sin embargo, el ejercicio extenuante o sometido a impactos como la carrera de fondo o los deportes de raqueta practicados con regularidad antes de las 18 semanas pueden incrementar el riesgo de aborto. Habrá que usar el sentido común y no iniciar a gran ritmo actividades a las que no se está acostumbrado fuera del embarazo. Las deportistas de élite probablemente puedan soportar ejercicios más intensos. Por tanto, hay que ser sensatos e individualizar las recomendaciones.

Por ejemplo, parece prudente que aquellas mujeres que hayan sufrido abortos previos eviten los ejercicios de cierta intensidad al menos hasta el final de este cuarto mes y se deben evitar deportes de riesgo como el esquí, la escalada, la equitación, el buceo o el patinaje. Si se monta en bicicleta se debe hacer con mucha precaución. Una excelente elección es la natación así como los paseos a "paso ligero".

También hay que tener en cuenta que a medida que avanza el embarazo cambia el centro de gravedad y la laxitud de articulaciones y ligamentos, lo que puede predisponer a los accidentes deportivos y se toleran peor las posiciones de decúbito supino ("boca arriba") puesto que dificultan el retorno venoso produciendo mareos e hipotensión.
  Ejercicio en el embarazo

 

 
 
Ejercicio físico en el embarazo  

Ejercicio físico durante la gestación


Cuanto mejor forma física tenga la madre, más fácil será el parto y de más salud disfrutará el bebé. Por ello, lo mejor es practicar un deporte de bajo impacto: lo más sencillo es andar a paso vivo al menos una hora al día. Casi cualquier deporte en el agua está recomendado, así como el ejercicio físico adaptado al estado de gestación