10 cosas que puedes hacer en el embarazo sin dañar a tu bebé

Nadar, viajar, teñirte el pelo...

Cuando el test de embarazo te confirma que estás embarazada te inunda una gran alegría… y a los pocos días un mar de dudas sobre lo que puedes y no debes hacer en el embarazo. Para resolverlas hemos preguntado a la matrona María Suárez de Lezo, de ¡llamaalacomadrona.es! y aquí te ofrecemos sus respuestas.

  • ¿Puedo viajar en el embarazo?

    Sí, siempre y cuando tu embarazo no presente complicaciones que te obliguen a mantener reposo. Eso sí, planifica el viaje. Elige países o ciudades seguros desde el punto de vista sanitario y averigua en el lugar de destino dónde se encuentra el centro médico con servicio de urgencias más cercano. Además, ten en cuenta que muchos compañías de transporte no dejan que las embarazadas viajen más allá de las 35-37 semanas de gestación. Si vas a hacer un viaje largo en avión, debes prevenir la formación de trombos realizando movimientos de pies y piernas. Si el medio de transporte es el automóvil, para cada dos horas para dar un paseo. En el tren, puedes caminar por los pasillos.
  • ¿Puedo mantener relaciones sexuales?

    Sí, salvo que tu ginecólogo o matrona te indique lo contrario, por “amenaza de aborto, de parto prematuro, de rotura temprana de membranas...”, nos indica la matrona María Suárez de Lezo. Algunas parejas dejan practicar el sexo por miedo a hacer daño al bebé, aunque como nos explica la matrona, la cópula no daña al feto, dado que "pero siempre existe la posibilidad de mantener relaciones sexuales sin coito”.
  • ¿Me pueden dar un masaje?

    Puedes darte un masaje, pero antes es mejor que lo consultes con tu médico. Los masajes en el embarazo pueden ayudar a resolver muchos problemas musculares provocados por el crecimiento del útero, trastornos de la circulación sanguínea, como los calambres o la hinchazón, o a reducir la ansiedad o el estrés. Tan solo hay que tener la precaución de no recostarse boca arriba después de la semana 20, y hacerlo siempre de lado. Lo mejor es ir a centros que ofertan masajes especiales para embarazadas dispensados por profesionales cualificados como los fisioterapeutas.
  • ¿Puedo ir a un concierto de rock?

    Si, aunque la música sea muy fuerte. Los oídos de tu hijo no se verán afectados. Ten en cuenta dos aspectos: que hasta la semana 28 de embarazo tu bebé no capta sonidos y que está resguardado y protegido dentro de tu útero por los músculos abdominales, la bolsa amniótica y el líquido amniótico, que amortigua los sonidos. Puedes hacer tú la prueba en una piscina: si metes la cabeza dentro del agua, apenas se escucharás los ruidos del exterior.
  • ¿Puedo ir a un spa?

    “Se puede ir a no ser que haya una contraindicación médica”, afirma maría la matrona María Suárez de Lezo. No obstante debes tener presente que los spas son lugares con mucho calor y puede ocurrir que tu tensión arterial baje (en el embarazo suele estar por debajo de lo normal) y te marees. Evita las piscinas con agua muy caliente. “No conviene que suba la temperatura interna de la madre”, advierte María Suárez de Lezo. Algunos estudios relacionan una elevada temperatura materna al comienzo del embarazo con problemas del tubo neural, como la espina bífida. Por eso, es mejor que esperes al segundo trimestre.
  • ¿Puedo teñir mi pelo?

    Puedes, “pero mejor con productos naturales, sin amoniaco ni oxidantes”, afirma la matrona María Suárez de Lezo. Ten en cuenta que tu piel, incluido el cuero cabelludo, absorbe todo lo que le eches. De todas formas, el tiempo que está el tinte en contacto con la piel es tan corto y la cantidad tan pequeña que no causa mal alguno al bebé.
  • ¿Puedo usar autobronceadores?

    “En crema o toallitas, sí, pero en aerosoles, no”, dice la matrona. En el embarazo no te conviene tomar el sol ya que por efecto de los rayos ultravioletas puede aparecer en tu cara el llamado “manto de la embarazada” o cloasma: manchas oscuras que aparecen en frente, pómulos y barbilla como si se tratara de una máscara. Para lucir una piel con buen tono los autobronceadores es una solución, pero evita las cabinas con aerosoles “ya que puedes inhalarlos. Además comprueba en el etiquetado su composición, y evita los formulados con yodo y hormonas o retinol (vitamina A)”, advierte María Suárez de Lezo.
  • ¿Puedo ir al dentista?

    Puedes y debes. El embarazo es una época muy delicada para tu salud bucal, pero no porque el bebé te robe el calcio de tus dientes para formar sus huesos, como se decía antes. Es un mito. En el embarazo, por los cambios hormonales se produce la llamada gingivitis del embarazo. Si al comienzo de la gestación acudes a tu odontólogo te dará unas instrucciones y consejos para prevenirla o aliviarla si surge. Además, si durante la gestación apareciese una caries, no dudes en ir cuanto antes a tu dentista. Los riesgos de una infección son mayores que los que presenta tratamientos como el empaste o la endodoncia, completamente seguros hoy para la madre y el bebé.
  • ¿Puedo nadar?

    “La natación es el ejercicio más completo y mejor para el embarazo”, nos dice María Suárez de Lezo, aunque advierte que algunos estilos pueden resultar perjudiciales para tu musculatura. “Si no se domina bien la braza puede agravar la hiperlordosis [el aumento de la curvatura de la columna a la altura de las lumbares por el peso de la tripa] típica de la embarazada”, dice. “En estos casos mejor nadar de espalda”. Incluso, te puedes tirar de cabeza. Solo tienes que tomar las precauciones que cualquier otra persona: conocer la profundidad de la piscina.
  • ¿Puedo montar en bicicleta?

    Se puede, pero con precaución. En un embarazo sano se recomienda la practica de ejercicio físico, pero como señala la matrona “nunca recomiendo iniciar la práctica de un deporte cuando se está embarazada”. Así que, si hasta ahora no habías montado en bicicleta no es el mejor momento para empezar porque te puedes caer: a la inestabilidad de este vehículo se suma la tuya, por el aumento de la tripa. Si quieres pedalear, “mejor usar la bici estática”. Y, por supuesto, no practiques nunca deportes de riesgo que conlleva el peligro de caer, como la escalada.
Caridad Ruiz