La retención de líquidos y los edemas: cómo prevenir y aliviar

Es uno de los problemas más molestos y comunes con los que se encuentra la embarazada

odas las mujeres hemos notado como los días previos a tener la menstruación retenemos líquidos. Algunas necesitan, incluso, una talla más de ropa durante esos días. Normalmente, todo ese líquido se pierde en el momento en que aparece la menstruación. Pero cuando se produce el embarazo, ese líquido es indispensable, así que no se elimina o incluso se retiene más. ¿Podremos aliviarla? ¿Hay algún tratamiento eficaz? ¿Cuándo deja de ser normal? Respondemos a todas tus dudas.

¿Por qué se produce la retención de líquidos?


Toda esta retención tan temprana de líquidos se produce para hacer posible uno de los principales cambios del cuerpo de la mujer en el embarazo como es que el volumen de sangre de la madre, que debe aumentar un 30-45% desde la semana 8-12. Este aumento de sangre es necesario por las necesidades de la placenta y el útero, que van creciendo a lo largo del embarazo y necesitando mayor aporte de nutrientes. Así que el mayor aumento se va a producir a partir de la semana 34-36 de embarazo.

Por eso, es en el tercer trimestre de embarazo cuando más notamos los efectos de esa retención de líquidos. El aumento del volumen sanguíneo, del tamaño del útero y la compresión que hace sobre los vasos sanguíneos al final del embarazo, hace que se dificulte el retorno venoso desde las piernas hacia el corazón, que se enlentece considerablemente. Así, la sangre queda más tiempo retenida en las piernas, que favorece que el líquido de la sangre salga de las venas hacia los tejidos de alrededor, provocando la hinchazón o edemas en las piernas. Habitualmente, esta sensación de hinchazón y pesadez suele aumentar al final del día.

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Otras causas


Aunque esta es la explicación de los edemas en la mayoría de las embarazadas, también hay otros factores que favorecen que se produzcan los edemas en las piernas.

  • Pasar mucho tiempo de pie.
  • El calor.
  • El aumento de peso excesivo.
  • Utilizar ropa muy ajustada.
  • Usar calzado muy ajustado, o de tacón excesivamente alto e incómodo pueden empeorar el problema.

 ¿Hay algún tratamiento eficaz contra el edema?


Al ser la retención de líquidos un proceso fisiológico del embarazo, tiene una difícil solución. Además, durante el embarazo están contraindicados los medicamentos diuréticos. Todo lo que podemos hacer son medidas encaminadas a aliviar el problema, pero no desaparecerá del todo hasta varios días después del parto.

  • Intenta controlar el aumento de peso. Una ganancia excesiva empeora la situación. Intenta hacer una dieta variada y sana, como la mediterránea.
  • Haz ejercicio a diario. Caminar una hora diaria ayuda a bombear la sangre desde las piernas hacia el corazón y mejora la circulación.
  • Procura no permanecer mucho tiempo de pie y si tienes que hacerlo por tu trabajo utiliza medias elásticas de compresión.
  • Si tienes que permanecer sentada muchas horas intenta levantarte de vez en cuando y pasear, haz ejercicios circulatorios con los pies y no mantengas las piernas cruzadas.

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  • Utiliza ropa y calzado cómodo y holgado. Evita pantalones muy ajustados o zapatos muy planos o de tacón muy alto. Un zapato con tacón o cuña de 3 o 4 cm es adecuado.
  • Duchas con agua fresca o fría, empezando desde el pie y subiendo por la pantorrilla hacia la rodilla y el muslo.
  • Los masajes o el drenaje linfático, realizados por un especialista en un centro homologado pueden ser de gran ayuda.
  • Bebe mucha agua. Eso ayuda a tu riñón a trabajar mejor y eliminar líquido.
  • También podemos recurrir a formas naturales para ayudar a eliminar líquidos. Tenemos a nuestro alcance ciertos alimentos con acción diurética, que nos pueden ayudar a eliminar parte del líquido retenido de forma totalmente natural y segura. 

¿Cuándo deja de ser normal?

Los edemas normales afectan, básicamente, a las piernas y empeoran al final del día. Los habitual es que la embarazada se levante sin apenas hinchazón, pero que según pasa el día empeoren poco a poco.

Los edemas deben empezar a preocuparnos cuando:

  • Notamos que no disminuyen por la noche y empezamos a notar que también se hinchan las manos y sobre todo, la cara.
  • Si tienes edemas y tus cifras de tensión arterial empiezan a subir es muy importante consultar con tu obstetra.
  • Si, a pesar de beber bastante cantidad de agua, notas que disminuye la cantidad de orina que eliminas al día.

 

Natividad García
Matrona