Desarrollo del feto semana 40

Muy atenta al color del líquido amniótico

Desarrollo del feto semana 40

Si tu hijo no ha nacido aún en la semana 40 de embarazo, probablemente esté a punto de hacerlo… aunque algunos bebés muy remolones no lo hacen hasta la semana 41 o 42. Ahora el bebé pesa alrededor de 3 o 3,5 kilos y su longitud oscila entre los 49 y los 53 centímetros. Tiene unas uñas muy largas. De hecho, a casi todos los niños es necesario cortárselas en los primeros días de vida para que no se arañen.

Cómo es un bebé en la semana 40

 
  • Por ecografía se aprecia cómo en las últimas semanas de embarazo el interior del tubo digestivo del bebé se rellena de meconio: una pasta verdosa, formada por pigmentos biliares, productos de la secreción y descamación del tubo digestivo y restos deglutidos del líquido amniótico.

  • Esta acumulación es progresiva pero sólo se evidencia en las etapas finales del embarazo. Normalmente, el bebé expulsa  el meconio después de nacer, pero a veces defeca antes, dentro del útero, con lo que el meconio pasaría a teñirse de color verdoso (ese es su color habitual por los pigmentos biliares que contiene) el líquido amniótico. Esta circunstancia,  en el 98 por ciento de los casos no se asocia a ninguna patología, pero en el 2 por ciento se debe a un problema de falta de oxigenación fetal (hipoxia).
  • Por este motivo, cuando se detecta líquido meconial (de color verde oscuro) se induce el parto para evitar posibles problemas, a pesar de que la probabilidad de que exista un problema es muy baja.

  • Aunque se mueve poco, lo sigue haciendo y de hecho si no le notas durante varias horas, intenta estimularle tomando un zumo dulce (el azúcar le da energía)  o tocándote la tripa. Si no percibes ningún movimiento fetal en la semana 40 de embarazo, conviene que vayas a urgencias.

  • La vérnix caseosa habrá desaparecido, y sólo quedan unos restos de esta grasa en los pliegues del bebé.

Qué siente la madre en la semana 40 de embarazo

 

Te encuentras cansada, pesada y con muchas molestias, problemas de sueño, dolores en la zona del pubis… Estás deseando que nazca el bebé. Algunas mujeres antes de que comience el trabajo de parto puede presentar una pequeña cantidad de exudado vaginal rosáceo. Se debe a la expulsión del tapón mucoso que cerraba el cuello del útero.

También se producen los llamados pródromos del parto, que pueden durar varios días: con pequeñas contracciones la cérvix, que tiene forma de cuello de botella y es muy dura, se empieza a ablandar  y, al mismo tiempo, se acorta hasta llegar a desaparecer. Es lo que se llama borramiento del cuello uterino. Muchas mujeres no son conscientes de este proceso, y sólo notan en esos días previos de vez en cuando algunas pequeñas molestias, como pinchazos en la zona.

Un consejo para alimentarte mejor

Es importante que ahora te encuentres bien hidratada y bien alimentada. De un momento a otro empezará el proceso de parto y es necesario que te encuentres en las mejores condiciones: bebe dos litros de líquido al día (agua, sopas frías o calientes, caldos, infusiones, zumos…). Para que las fuerzas no te fallen, llénate de energía: prepárate platos de pasta o arroz. Existe la creencia que comer alimentos con curry acelera el parto, pero científicamente no está demostrado.

Alimentación en la semana 40 de embarazo

Un truco aliviar molestias


El útero ahora se contrae a menudo. Te conviene ensayar para cuando llegue el momento del parto. Esas contracciones entonces son de baja intensidad, aunque a veces, dolorosas, pero que se presentan de manera irregular y ceden con el reposo.

Molestias semana 40 embarazo
Ángela del Tío