Tatuaje lumbar y anestesia epidural, ¿son compatibles?

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Tatuaje y epidural
27 Nov 2017

Cuántas miles de mujeres se realizan la pregunta de ¿podré ponerme la epidural?, ¿este tatuaje me lo permitirá?, ¿será peligroso?Los tatuajes suponen un arte a modo individual cada vez más habitual en nuestro medio, y la localización lumbar, sobre todo en los casos de mujeres, es de las que más frecuentemente se eligen para su realización.

La edad en la que más frecuentemente una persona decide tatuarse es entre 20 y 30 años, un momento en el cual muchas mujeres no se han planteado la maternidad o lo ven como un hecho muy remoto en su vida.

Muchas mujeres tienen la duda sobre la posibilidad de si van a poder disfrutar de una analgesia epidural durante el parto ya que son portadoras de un tatuaje en la zona lumbar baja, que es justo la zona donde realizarán el pinchazo para conseguir una técnica adecuada. Existen muchas leyendas al respecto, la más común la que afirma que con un tatuaje en esa zona “la epidural está contraindicada”.

No poder ponerse la epidural por estar tatuada es más mito que realidad

La realidad es que en muy pocos casos la técnica epidural está realmente contraindicada. El riesgo del tatuaje al realizar la técnica es poder trasladar parte de la tinta que está en la piel, al espacio epidural al introducir el catéter que va a introducir el anestésico local. Al realizar la punción con el catéter pueden trasladarse pequeñas partículas de tinta y que al llegar el espacio epidural estas puedan irritar la médula espinal y por ello producir problemas neurológicos a largo plazo. La realidad es que esta posibilidad es muy remota e infrecuente, pero aunque rara, es potencialmente grave. Por ello siempre al realizar la técnica se busca una zona en la que no exista ninguna tinta para evitar el transporte de esta a la zona epidural.

Se pincha en una zona libre de tinta

En la gran mayoría de tatuajes existe una zona libre de tinta en la piel que podría permitir introducir el catéter. Del mismo modo, a no ser que se trate de un tatuaje muy extenso, la punción siempre puede realizarse por encima o por debajo del tatuaje, aunque pueda perderse algo de eficacia analgésica.

En los pocos casos en los cuales no es posible encontrar una zona sin tinta, podría incluso realizarse una incisión en la piel, retirando de este modo la tinta, para no tener que atravesar la tinta y así anular el riesgo de su paso a la médula espinal.