Las pruebas antes del parto

Antes de dar a luz, te harán análisis, una ecografía, un monitor y un exudado vaginal

Poco antes del parto tendrás que someterte a una serie de pruebas para comprobar que te encuentras en forma para ese momento y prevenir posibles problemas que puedan surgir en el nacimiento de tu bebé. 

En estas últimas semanas antes de dar a luz es necesario comprobar que tu bebé se encuentra bien y que podrá resistir el duro trabajo que es nacer y, al mismo tiempo, que tu salud es buena y se encuentra en condiciones para afrontar el parto. Por eso, si el embarazo ha transcurrido sin contratiempos, el ginecólogo te recomendará las siguientes pruebas.

Prueba: Análisis de sangre al final del embarazo 


Las pruebas antes del parto

En el análisis de sangre del último trimestre, entre la 35ª y la 37ª semana, se pide un estudio completo para, entre otros  comprobar la correcta coagulación sanguínea y descartar anemia.

Las pruebas de coagulación sirven para saber la capacidad que tiene tu sangre, y en concreto las plaquetas, para cerrar una herida. Ten en cuenta que cuando se desprende la placenta de la pared uterina se produce una herida que debe cerrarse pronto para que la madre no pierda mucha sangre. Por eso, es importante tener datos sobre la coagulación para poder prever un eventual sangrado o hemorragia posparto y estar adecuadamente preparado. También es necesario conocer este dato por si en el parto algo no va bien y es necesario realizar una cesárea. Además, antes de poner la epidural el médico tiene que saber que la sangre de la paciente coagulará sin dificultades para evitar un peligroso sangrado dentro de la espina dorsal. Si por el contrario, la tasa de coagulación es muy alta, existe riesgo de trombosis.

? Anemia: Es importante que la embarazada cuente con buenos niveles de hemoglobina y que no presente una importante anemia ferropénica. El parto representa una importante pérdida de sangre y si los niveles de glóbulos rojos y hemoglobina no son adecuados puede quedarse muy débil.

Prueba: La ecografía antes del parto


La última ecografía se suele realizar sobre la semana 34ª, en el tercer trimestre. Se comprueba el crecimiento y la posición fetal, el estado de la placenta y el volumen del líquido amniótico. Todos estos datos son muy importantes para saber cómo se encuentra el bebé de cara al parto:

  • Se comprueba que el feto se ha dado la vuelta.Si no fuera así,  existen muchas posibilidades y de que el bebé ya no se dé la vuelta y que el parto sea de nalgas, ya que a medida que el embarazo avanza menos sitio le queda para voltearse.
  • Al tomar las medidas del bebé y compararlas con la ecografía anterior se puede saber si ha crecido correctamente. Si el crecimiento no ha sido el adecuado y presenta lo que se conoce como crecimiento intrauterino retardado (CIR) significa que algo no va bien.
  • Visualizar la placenta permite observar si tiene calcificaciones que podrían hacer sospechar que no cumple su función. Si fuese así, el bebé recibe menos oxígeno y nutrientes de los necesarios para crecer. La consecuencia es que su desarrollo se detiene o ralentiza.
  • Tanto si hay exceso de líquido amniótico, polihidramnios, como poco, oligoamnios, es una señal de que algo no va bien.

¿Qué significa el color del líquido amniótico? La Dra. Diana Cuenca, ginecóloga, te lo explica aquí.

Si se sospecha que hay un retraso de crecimiento fetal o si la placenta no cumple su función, es probable que el médico aconseje otra prueba: una ecografía Doppler, que permite ver cómo es la circulación sanguínea del bebé, en el cordón umbilical y en la placenta, y, por lo tanto, si al bebé le llegan los nutrientes que necesita para crecer.

Prueba: El exudado vaginal antes de dar a luz


En las últimas semanas, hacia la semana 35ª-36ª del embarazo el ginecólogo te hará un exudado vaginal, es decir, tomará una muestra vaginal para detectar colonias de la bacteria del estreptococo del Grupo B.

¿Por qué se hace un exudado vaginal?

"El exudado se realiza para determinar si la vagina está colonizada por un germen que puede causar infección en el recién nacido, el estreptococo del Grupo B. Si así fuese en el momento del parto se administra un tratamiento antibiótico a la madre".

Dr. Fernando Gil Raga, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Manises (Valencia).

Pruebas antes del parto

La infección por estreptococo del Grupo B puede ir asociada a infecciones graves del recién nacido.Ten en cuenta que esa bacteria se encuentra en el canal del parto y que tu bebé puede contagiarse al pasar por él para nacer. Si diera positivo, y para evitar ese contagio, en el momento del parto se le administraría a la madre antibiótico, en dos dosis, con un intervalo de tiempo de cuatro horas entre ellas.

Prueba: Monitor fetal o cardiotocografía antes del parto


La cardiotocografía (más conocido como monitor) es una prueba que permite observar cómo es el latido del corazón del bebé y detecta la presencia de contracciones uterinas

A la madre se le coloca sobre la tripa un cinturón con dos sensores: uno registra los latidos del corazón del feto y el otro las contracciones. Así se sabe cómo reacciona el corazón del niño cuando por las contracciones baja el flujo sanguíneo que suministra la placenta.

? Si el bebé se encuentra bien, las contracciones no supone una caída en el ritmo cardiaco del bebé.

? Si el bebé tiene alguna dificultad, el registro reflejará que el corazón del pequeño late de forma inadecuada. Es lo que se conoce como sufrimiento fetal o falta de bienestar fetal.

Esta prueba se suele realizar hacia la semana 37ª y se repite  en la semana 40ª de gestación. Antes se realiza en los siguientes supuestos:

  • Cuando existen dudas sobre el correcto crecimiento fetal, ya que proporciona información sobre la oxigenación fetal y el funcionamiento de la placenta.
  • Cuando la futura mamá deja de notar los movimientos de su pequeño.
  • Cuando la mujer nota contracciones antes de la 38ª semana.

Prueba: Consulta con el anestesista al final del embarazo


Algunos ginecólogos aconsejan que antes del parto la madre acuda a la visita al anestesista, sobre todo si la futura mamá tiene previsto dar a luz con anestesia epidural y tiene antecedentes de lesión en la columna vertebral, escoliosis o ha sufrido alguna intervención quirúrgica en la zona de la espalda. En estos casos es conveniente que el anestesista revise la columna para valorar la posibilidad de colocar la epidural con éxito durante el parto o la cesárea.

Caridad Ruiz
Redactora experta en salud