¿Por qué me pican más los mosquitos estando embarazada?

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Gestante con picaduras de mosquito, cómo evitarlas
29 Jul 2019

Un acompañante habitual de las vacaciones de verano, sobre todo en zonas húmedas, costas y lagos son los mosquitos y la embarazada es una población especialmente susceptible a su picadura.

Siempre ha existido la teoría de que algunas personas atraen a los mosquitos y son picadas muchas más veces que otras, a pesar de haber dormido en el mismo lugar, incluso compartido cama, y por lo tanto, bajo las mismas condiciones ambientales. Pues bien, este hecho se cumple con las embarazadas, consideradas como uno de los “platos favoritos” de este insecto.

Hace ya casi dos décadas se publicó un estudio en la prestigiosa revista 'The Lancet' en el que se ponía de manifiesto que los insectos se veían más atraídos por las mujeres embarazadas. La explicación a este hecho se fundamenta en dos principios: los mosquitos se sienten atraídos por la mayor temperatura y por las personas que exhalan más dióxido de carbono (CO2). Es el caso de las gestantes.

Dos claves, más temperatura y más CO2

Las mujeres embarazadas tienden a tener su temperatura corporal algo más elevada por el hecho de su aumento del metabolismo basal, así como presentar una peor adaptación al calor en los tejidos cutáneos (sudoración) debido a la redistribución de su circulación sanguínea. Hay que añadir que  este metabolismo aumentado que presenta la gestante, fácil de intuir puesto que una nueva vida crece en su interior, hace además que se creen más productos de desecho, y entre ellos se encuentra el CO2, un atrayente para los mosquitos.

A priori, las picaduras de mosquito no son perjudiciales per se, pero pueden ser el origen de la transmisión de enfermedades. Es conocido que el vector de la malaria, del dengue y del virus Zika entre otros son mosquitos, hembras, principalmente de la estirpe Anopheles.

En la zona de la picadura se produce una reacción alérgica a la saliva del mosquito, y por esta reacción inflamatoria es por la que se produce el picor, el eritema o rojez, la inflamación y el dolor. Aunque a veces puede ser intenso, no suele ser más allá de una incomodidad que tarda pocos días en desaparecer. Si no se manipulan es poco probable que lleguen a infectarse o a dar mayor complicación.

Precauciones en zonas de riesgo

Además de no recomendar a las embarazadas que viajen a determinadas zonas de riesgo, en el caso de que fuera imprescindible este viaje, deben de extremarse las precauciones para evitar estas picaduras. Las recomendaciones para prevenirlas o evitarlas son similares a las que se dan al resto de la población:

  • Emplear ropas de manga larga y pantalones largos y disminuir así la zona expuesta.
  • Evitar las zonas de aguas estancadas.
  • Evitar las horas del amanecer y anochecer cuando son más típicas las picaduras de mosquito.
  • Usar mosquiteras en ventanas y zonas de paso.
  • Evitar el empleo de luz por la noche que atrae a los mosquitos.
  • Se recomienda emplear repelentes eléctricos que disminuyen la posibilidad de que se acerquen estos insectos.
  • También en el embarazo pueden emplearse repelentes de insectos.

Repelentes seguros para el bebé

En cuanto a los repelentes para insectos existe en general miedo a su empleo por parte de las embarazadas por su posible o potencial efecto perjudicial en el feto. Actualmente la FDA considera seguro el empleo de DEET (dietiltoluamida), la picaridina y el IR3535 entre otros. Todos ofrecen protección segura y eficaz contra la picadura del mosquito. En cuanto a su administración se recomienda emplearlo siempre en menos del 50% de la superficie corporal, y evitar la exposición de heridas y mucosas.

Como todo fármaco en el embarazo siempre deben de tenerse en cuenta que los beneficios de su empleo son mayores que los riesgos que asumimos si no lo empleamos. Si se viaja o se vive en una zona de riesgos evidentemente los beneficios de evitar la picadura superan los mínimos riesgos. La citronella, como repelente natural puede ser empleado durante la gestación de forma segura. Su inconveniente es su corta duración por lo que debe de emplearse de forma repetida en el tiempo.

Por último, si se ha tenido que emplear un repelente de mosquitos se recomienda el baño o ducha  para eliminar los componentes sobre la piel restantes, para disminuir el tiempo de exposición.

Dra. Diana Cuenca
Especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital de Torrejón de Ardoz (Madrid)