Semana 34 de embarazo gemelar monocorial

Valorar el peso fetal es más difícil que en los embarazos únicos




En la semana 34 del embarazo gemelar monocorial (una sola placenta), te realizarán una ecografía para comprobar el latido cardiaco de cada bebé. También valorarán el crecimiento de ambos mediante la medición de la cabeza (diámetro biparietal), el abdomen (circunferencia abdominal) y la longitud del fémur. El examen Doppler formará parte de la ecografía. Pero en esta ecografía sobre todo se valora el crecimiento de ambos fetos, ya que en estas semanas de gestación es normal apreciar una ralentización de su desarrollo con respecto a ecografías previas.
 
Dra. María de la Calle Fernández-Miranda Responsable de la Consulta de Embarazos Múltiples
Unidad de Tocología de Alto Riesgo del Servicio de Obstetricia del Hospital La Paz (Madrid).

Semana 34 de embarazo gemelar monocorial

Peso fetal de los gemelos: difícil cálculo


Este menor desarrollo fetal se debe a que los bebés cada vez tienen menos espacio para moverse y para desarrollar los músculos y los huesos, lo que condicionará su crecimiento. Es decir, tus hijos seguirán creciendo pero no a la misma velocidad que lo habían hecho hasta ahora. Además debes saber que en estas semanas del embarazo la realización de la ecografía resulta difícil por la interposición de los dos fetos: la estimación del peso fetal puede tener un sesgo o error incluso mayor que en las gestaciones únicas.
 
Otro detalle importante que debes recordar en esta fase del embarazo es que los gemelos casi nunca van a nacer con el mismo peso que los fetos únicos, ya que debido a un problema de espacio dentro del útero, no pueden desarrollarse plenamente. Por eso, aun llegando al final de la gestación, los pesos de tus hijos oscilarán entre los 2 y los 2,5 kilos.

Valoración del líquido amniótico



La valoración del líquido amniótico es muy importante, dado que una disminución del mismo indica una redistribución del flujo sanguíneo a nivel fetal y posibilidad de que el feto no esté bien. El mejor método para valorar el líquido amniótico en las gestaciones gemelares es la medición del llamado bolsillo máximo de cada saco amniótico. Se considera que existe poco líquido (oligoamnios) cuando el bolsillo máximo es menor o igual a 2 centímetros. Se considera que existe mucho líquido amniótico (hidramnios) cuando el bolsillo máximo es mayor de 8 centímetros. Y se considera que el líquido amniótico es normal cuando el bolsillo máximo está entre 2,1 y 8 centímetros.

El estudio Doppler es un método no invasivo para el estudio del flujo sanguíneo de los vasos fetales. Nos indica cómo está la circulación entre la madre y el hijo (o fetoplacentaria) y cómo está la circulación dentro del feto (o fetal). El estudio Doppler nos habla de cómo están hemodinámicamente los fetos y podemos descubrir de forma precoz aquellos bebés que no tienen bienestar fetal y así tomar la decisión de finalizar el embarazo. Por eso insistimos tanto en la importancia de realizar un Doppler a ambos fetos en cada revisión obstétrica.

La colocación de los gemelos va perfilándose


En la semana 34 del embarazo gemelar podemos ir viendo de una forma más precisa cómo están colocados los bebés: es lo que se conoce como las presentaciones fetales. A partir de esta semana, ya es poco probable que los bebés cambien de postura porque el espacio está restringido. Pueden seguir moviendo enérgicamente brazos y piernas, pero es extremadamente inusual que se den la vuelta, sobre todo el primer gemelo.

Llamamos primer gemelo al que está colocado más cerca del canal del parto y que será primero va a salir, tanto si es parto vaginal como cesárea. Éste, una vez que se encaja con la cabeza, la nalga o los pies no suele girarse. Sin embargo, el segundo gemelo, al no estar encajado, tiene más probabilidad de movimiento y hasta en el momento del parto. Tras la salida de su hermano puede girarse en un 20 por ciento de los casos y cambiar de posición.

Se adelanta el exudado rectovaginal a la semana 34


En esta semana 36 de gestación es cuando se realiza el exudado rectovaginal. Se adelanta en dos semanas la prueba con respecto a la gestación única. Se recoge una toma de la vagina y del recto para descartar la presencia de un microorganismo llamado estreptococo agalactiae, que es el responsable de muchas sepsis y meningitis de los recién nacidos. En caso de que tengas ese germen, el día del parto deben administrarte penicilina. El Estreptococo forma parte de la flora vaginal de muchas mujeres por lo que no debes asustarte en caso de que te digan que los tienes. Además no produce ni flujo, ni olor ni picor.

Eso sí, la mujer que es portadora en un embarazo de estreptococo agalactiae, suele serlo también en los siguientes. Esta prueba, se os adelanta a las gestantes de gemelos, ya que en las gestaciones únicas no se realiza hasta la semana 36. Sin embargo como ya hemos hablado de la alta tasa de prematuridad y de que muchos embarazos no llegan a la semana 37, es mejor recomendar hacer esta prueba unas semanas antes en las gestantes de gemelos.
 
Exudado rectovaginal semana 34 de embarazo

Tras la realización de la toma para el exudado vaginal, el tocólogo aprovechará para hacerte una cervicometría o quizás en estas semanas de gestación, realiza directamente una exploración vaginal para conocer el estado de tu cuello uterino. Es decir, si está dilatado, si está blando, si está centrado o algo borrado.

Las contracciones de Braxton Hicks pueden ser cada vez más seguidas y dolorosas. El útero estará muy distendido y son mucho más frecuentes en vosotras las estrías y el picor de la piel de la pared abdominal. Procura tener la piel muy hidratada. En el caso de que te hubiesen solicitado una analítica en la semana 28 de gestación, en la semana 34 te la volverán a repetir. Será fundamental la determinación de un perfil férrico, de un hemograma y de la toxoplasmosis. También se valorarán las hormonas tiroideas (TSH y T4 libre). Te tomarán la tensión arterial y el peso durante esta consulta.