Remedios muy prácticos contra el ardor y los gases
Qué alimentos evitar y cómo cocinar para evitar la acidez y la aerofagia
Para mejorar los ardores y los gases en el embarazo se puede seguir algunos remedios muy sencillos, entre ellos:
- Comer poco y a menudo
- Evitar los alimentos procesados o con mucha grasa
- Masticar bien los alimentos
- Sentarse a comer erguida
- Intentar no echarse en la cama inmediatamente después de las comidas
- Identificar los alimentos que causan el ardor o los gases
- Realizar ejercicio físico suave, siempre que el médico lo indique.
La pirosis (ardores) o reflujo gastroesofágico y de la sensación de gases e hinchazón durante el embarazo son frecuentes, y a menudo se consideran “normales” o propios de la gestación, causados por las hormonas y el crecimiento del útero. En muchas ocasiones están presentes desde el primer trimestre y se tiende a restarles importancia, pero pueden llegar a ser muy molestos, incluso a privar de un descanso adecuado.
Para aliviarlos, seguir algunos consejos dietéticos y de estilo de vida suele ser suficiente. Si a pesar de todo, las molestias persisten o son muy severas, lo indicado es consultar a un profesional de la salud.
Hábitos que mejoran la acidez en el embarazo
Para mejorar los efectos de la acidez durante el embarazo se recomienda:
- Fraccionar la ingesta de alimentos. Es decir, comer cantidades más pequeñas, pero de forma más frecuente. Así evitaremos llenar el estómago demasiado y reduciremos la probabilidad de que el contenido ácido suba hacia arriba.
- Comer despacio y masticar bien los alimentos.
- Opta por formas de cocción bajas en grasa, como al vapor, al horno, hervido o asado.
- Incluye alimentos proteicos como las carnes magras bajas en grasa o el pescado blanco. También avena, por su contenido en fibra soluble, ya que pueden ayudar a reducir la acidez.
- Evitar tumbarse inmediatamente tras la ingesta de alimentos. Si permaneces sentada o reclinada evitarás mejor el reflujo. Recuerda que las digestiones son más lentas durante el embarazo, se recomienda dejar pasar mínimo 2 horas antes de tumbarse.
- Puedes elevar la cabecera de la cama entre 15 y 20 cm si sientes ardor durante la noche.
- Evita ropa ajustada en la zona del abdomen.
- Es mejor beber agua e hidratarse entre las comidas, y no durante, así evitarás aumentar todavía más el contenido del estómago en esos momentos.
- Evitar el incremento excesivo de peso por encima del recomendado. El sobrepeso y la obesidad favorecen la presión intraabdominal.
Hábitos para mejorar la flatulencia
La formación de gases dependerá mucho del estado de tu microbiota intestinal. Debes escuchar a tu cuerpo e identificar qué alimentos te producen más gases y cuáles no, ya que cada caso será distinto. Aquí tienes algunas recomendaciones para reducir los gases:
- Cocinar bien los alimentos más flatulentos.
- Usar especias como el comino, hinojo, orégano y jengibre.
- Evita la fruta en el postre, sobretodo cruda.
- Introduce los alimentos integrales de forma paulatina, poco a poco.
- Evita situaciones de estrés y come despacio, sentada y sin hablar mientras masticas.
Alimentos que empeoran los síntomas
Está claro que no todos los embarazos cursan con todos los síntomas, o al menos no con la misma intensidad. Partiendo de las recomendaciones habituales de dieta sana y equilibrada en todos los grupos de nutrientes, hay algunos alimentos puedes evitar en el caso de sufrir este tipo de molestias. No se recomienda eliminar sistemáticamente estos alimentos a menos que estas molestias afecten de forma considerable el día a día ya que algunos grupos son muy interesantes nutricionalmente.
Alimentos que favorecen el ardor
Ciertos alimentos pueden relajar el esfínter esofágico inferior y favorecer el ardor:
- Alimentos grasos: mantequilla, nata, fritos, salsas, quesos curados, comida “rápida” comercial…
- Cítricos: tomate, naranja, mandarina, limón, piña, salsas de tomate.
- Chocolate.
- Cafeína y teofilina: café, cola, té.
- Bebidas gaseosas.
- Condimentos picantes: chile, pimienta.
Alimentos que empeoran los gases:
- Legumbres: garbanzos, alubias, lentejas, guisantes, habas. Prueba a remojarlas bien mínimo 12 horas antes de consumirlas, pelarlas, o hacerlas en versión puré.
- Crucíferas: Coliflor, brócoli, coles, repollo, nabos, rábanos.
- Algunas verduras como cebolla cruda, alcachofas u hojas verdes (lechuga, espinacas…) o la fruta rica en en carbohidratos de cadena corta, como pera, mango, manzana, melocotón y nectarina, sandía, cerezas, ciruelas....
- Cereales integrales: arroz, pasta, pan en versión integral.
Importancia de la microbiota en el embarazo
Durante el embarazo la microbiota (productora de gases por fermentación de los alimentos) se altera debido a los cambios hormonales. Esto unido al tránsito más lento da como resultado un aumento de gases y sensación de estar hinchada todo el tiempo.
Puedes cuidar tu microbiota con:
- Alimentos ricos en fibra prebiótica para alimentar a tus bacterias buenas (ajo, espárragos, plátano verde, patata cocinada y enfriada previamente, lo cual forma almidón resistente y les encanta a tus bacterias protectoras)
- Alimentos fermentados suaves (probióticos) como kéfir o yogur natural.
Importancia del movimiento y la actividad
El ejercicio y el movimiento facilitan el tránsito intestinal y contrarrestan el efecto relajante de la progesterona sobre los intestinos y el tracto digestivo.
- Trata de caminar todos los días al menos 20 minutos o más.
- Prueba ejercicios como el yoga, natación o pilates prenatal y tómate un tiempo para realizar ejercicios de movilidad y estiramientos. Esto ayudará a liberar gases acumulados.
- No se recomienda la realización de ejercicios muy intensos en el caso de sufrir acidez ya que pueden aumentar la liberación de ácidos en el estómago y empeorar los síntomas.

