9 consejos para quedarte embarazada después de los 40 años

Alimentación sana, ejercicio regular y ácido fólico

El embarazo a partir de los 40 años puede tardar en llegar. Aquí encontrarás consejos que ayudarán a tu fertilidad y a quedarte embarazada en edades difíciles para la fertilidad.

Embarazo con más de 40 años: consejos para conseguirlo

Tienes menos cantidad y calidad de ovocitos


Quedarse embarazada a partir de los 35 o 40 años de forma natural puede resultar difícil. El motivo nos lo explica la doctora Paula Ferrer, ginecóloga de la clínica de reproducción asistida CREA, de Valencia: “La fertilidad disminuye progresivamente a medida que aumenta la edad de la mujer, ya que la reserva de óvulos se va agotando. Las mujeres nacemos con todos los ovocitos que usaremos a lo largo de nuestra vida y no generamos nuevos, por lo que su número va mermando”.

Pero no es solo que a partir de esa edad queden pocos óvulos. Es que los que aún no se han utilizado en las sucesivas ovulaciones tras la pubertad están envejecidos. “Con la edad no solo se ve afectada la cantidad, sino también la calidad de los ovocitos debido, principalmente, a un aumento de las alteraciones cromosómicas”.

Una vida sana para favorecer la fertilidad

Es cierto que tanto la baja reserva ovárica como el envejecimiento de los óvulos son circunstancias contra las que no se puede luchar. “Es un proceso fisiológico, que es biológicamente normal”, apunta la doctora Ferrer. Pero eso no significa que la mujer no pueda tomar algunas medidas para facilitar el embarazo.

Consejos para quedarte embarazada con más de 40 años

Consejos para quedarte embarazada a los 40


En tu mano está aprovechar al máximo las posibilidades que la naturaleza te ofrece para quedarte embarazada, tanto si se trata de una gestación natural o con la ayuda de técnicas de reproducción asistida. Llevar una vida sana te va a ayudar a quedarte en estado y a evitar abortos espontáneos causados por una mala formación del embrión.

A continuación, te damos 9 consejos que ayudan a quedarse en estado cuando ya se han cumplido los 40 años. “Los hábitos de vida, tales como la dieta, la exposición a tóxicos de consumo, como el alcohol, el café o las drogas, el ejercicio físico, el peso corporal o los factores psicoemocionales pueden tener un impacto positivo o negativo en la fertilidad”, señala la ginecóloga.

1. Acude a una visita preconcepcional

Conviene que solicites una cita con tu ginecólogo cuando decidas que deseas ser madre para “confirmar que todo esté bien, iniciar la suplementación con ácido fólico, que es indispensable para el correcto desarrollo del sistema nervioso del feto”, explica la dra. Paula Ferrer.

En esa consulta, el médico te recomendará unos análisis clínicos en donde se estudiará tus niveles de hierro, para comprobar que no tienes anemia, y si estás inmunizada en algunas enfermedades que pueden poner en riesgo la salud del feto, como la rubéola (si no estás inmunizada, conviene que seis meses antes de abandonar los métodos anticonceptivos te vacunes), el VIH o la toxoplasmosis.

Consulta preconcepcional para madres de más de 40 años

2. Toma suplementos de ácido fólico

  • “Es importante no tener un déficit de nutrientes (vitaminas y minerales), ya que este podría afectar a la fertilidad y al correcto desarrollo del embrión y del feto.
  • Siempre se recomienda tomar suplementos con micronutrientes que contengan ácido fólico, ya que su carencia se relaciona con defectos en la formación del sistema nervioso fetal”.
  • Se ha comprobado científicamente que el riesgo de malformación del tubo neural y por lo tanto de espina bífida o incluso de anencefalia (ausencia de cerebro) aumentan cuando la madre tiene bajos niveles de ácido fólico en las primeras semanas del embarazo.
  • Ten presente que el sistema nervioso del feto empieza a formarse en la octava semana de gestación, cuando incluso la madre desconoce su estado.

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3. Deja el tabaco

Si fumas, debes abandonar este hábito. Si te crea mucha ansiedad, acude a tu centro de salud. Actualmente hay diferentes terapias que te pueden ayudar. Pero ten presente que esa ansiedad es menos dañina que el humo que inhalas. Las sustancias que están presente en él llegan hasta el embrión o incluso el feto, dado que la placenta no es capaz de filtrarlos, provocando que el embrión crezca menos de lo que debiera.

También se ha comprobado que las mujeres fumadoras tienen más riesgo de embarazo ectópico, es decir, cuando el embrión en lugar de implantarse en las paredes del útero lo hace en las trompas de Falopio o en la cavidad abdominal. Son gestaciones que no pueden prosperar y terminan en un aborto espontáneo. Los expertos creen que el tabaco modifica la motilidad de la trompa, lo que impide que el óvulo fecundado llegue a tiempo al útero.

4. No bebas alcohol

Desde el momento que decidas intentar ser madre, no tomes bebidas alcohólicas. Aunque te digan que “tomar un vaso de vino no pasa nada, no es cierto. El alcohol puede causar una disminución de la fertilidad. Y una vez conseguido el embarazo, no hay ninguna dosis segura. El alcohol le afecta mucho más al embrión y al feto que a la madre porque está en pleno desarrollo y tarda más tiempo en metabolizarlo y sus efectos duran más tiempo. 

5. Mejor evita el café

Los estudios sobre el café en el embarazo son contradictorios. Algunos estudios afirman que un consumo inferior a 200 mg (una o dos tazas) no afecta a la fertilidad. Pero algunos especialistas creen que es mejor prescindir incluso de esa pequeña cantidad de café mientras se está buscando el embarazo y cuando ya se ha conseguido. De esta forma disminuyes el riesgo de provocar un daño al futuro bebé.

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6. Dieta equilibrada, siempre

“La alimentación de ver ser completa y equilibrada”, señala la doctora Ferrer, quien aconseja evitar la ingesta de alimentos ultraprocesados. “Los problemas de alimentación pueden deberse a desnutrición o déficit de alimentos, que no es lo habitual en nuestro entorno, o por la sobrealimentación y dietas desequilibradas. Ambos casos pueden llevar a un déficit de micronutrientes, como las vitaminas y los minerales, que pueden afectar negativamente a la fertilidad y al desarrollo del embrión y del feto”.

Haz una dieta variada, rica en frutas y verduras, con proteínas procedentes sobre todo de legumbres, pescados y carnes de ave o conejo. Evita los dulces y los alimentos muy calóricos y sin apenas nutrientes, como las patatas fritas tipo chips. A la hora de preparar los alimentos, evita los fritos y elige mejor alimentos hechos a la plancha, en horno o por cocción.

7. Evita el sobrepeso

Si tienes sobrepeso, trata de perderlo con una dieta sana y practicando ejercicio. “Es muy importante que se haga de forma controlada, siguiendo las indicaciones de un endocrinólogo o nutricionista, con una dieta equilibrada (no dietas “milagro”) y ejercicio físico moderado”, aconseja la ginecóloga del centro CREA. La idea es que pierdas el peso que te sobra pero sin poner en riesgo tu salud.

8. Practica ejercicio físico regularmente

Realiza algún deporte y evita el sedentarismo. Según la doctora Paula Ferrer “el ejercicio físico moderado es beneficioso para la salud reproductiva de la mujer, mientras que, si es excesivo, puede resultar perjudicial”. Caminar, nadar, montar en bicicleta, hacer yoga… cualquiera de estas actividades te puede ayudar. Elige la que más te guste.

9. Lleva una vida tranquila

“El estrés está reconocido como causa y agravante de la esterilidad, creando un círculo vicioso que deteriora la calidad de vida de los pacientes e, incluso, su relación de pareja. Por este motivo, es muy necesario un adecuado apoyo psicológico especializado paralelo a un procedimiento de reproducción asistida”, señala la doctora Paula Ferrer.

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Caridad Ruiz
Redactora experta en Salud