La retención de líquidos en el embarazo, ¿es normal?

La mala circulación causa la hinchazón o edema en el embarazo

La retención de líquidos en el embarazo suele estar provoca por el peso del útero, el aumento de la sangre en circulación y la acción de las hormonas en las paredes de las venas. Por eso, la hinchazón o edema en los tobillos o incluso las manos y la cara es un síntoma frecuente en la gestación. En general, es algo benigno causado por la dificultad que tiene el sistema circulatorio sanguíneo para funcionar al cien por cien. Si quieres saber cómo aliviar este molesto síntoma, sigue leyendo. Beatriz Martínez Pascual, fisioterapeuta especialista en obstetricia y Uroginecología de Onelife Center, nos explica a qué se debe la retención de líquidos en el embarazo.

La retención de líquidos o edemas también antes de la regla 


La retención de líquidos

A medida que el embarazo avanza ves cómo tu tripa crece. Pero al mismo tiempo experimentas que tu cuerpo se infla como un globo. Esa hinchazón puedes notarla ya en las primeras semanas de gestación. Lo más habitual es el edema en las piernas, con dolor, ardor, prurito, calambres nocturnos, etc. También pueden verse afectados el rostro o las manosEn las últimas semanas del embarazo la retención de líquida llega a ser tal que tus pies crezcan un número.

Es posible que antes de quedarte embarazada, en los días previos a la regla, notaras un inexplicable aumento de peso, que tus piernas y manos se hinchaban y una extraordinaria pesadez. Pero una vez tenías la menstruación, tu cuerpo volvía a la normalidad. Ahora con el embarazo, esta situación es permanente. Esa retención de líquidos o edema ocurre cuando nuestro cuerpo es incapaz de eliminar el líquido necesario para mantener el equilibrio natural del organismo.

¿Por qué retengo líquidos en el embarazo?


  • La retención de líquidos se debe al aumento del volumen sanguíneo circulante. El volumen de la sangre total aumenta desde el comienzo del embarazo. ”Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer alberga un nuevo lecho vascular que será el encargado de asegurar los requerimientos del bebé. Eso supone un aumento de volumen en sangre circulante de un 20-40% aproximadamente, es decir al menos dos litros adicionales de sangre que se pone en circulación”, explica Beatriz Martínez Pascual.
  • El aumento de la hormona progesterona relaja las paredes musculares de los vasos sanguíneos, provocando que la sangre se acumule en los mismos.
  • La compresión del útero sobre las venas pelvianas y sobre la vena cava inferior (recibe sangre de los miembros inferiores y de la mayor parte de los órganos pélvicos y abdominales y la retorna al corazón).

¿Es normal la retención de líquidos en el embarazo?

“El útero multiplica por 10 su tamaño a lo largo del embarazo. Por su ubicación, delante de los principales vasos sanguíneos (vena cava, arteria aorta, venas iliacas…), va a suponer una dificultad añadida al retorno venoso. Es decir, cuando la sangre tenga que viajar desde nuestros pies y piernas hasta el corazón, se encontrará con una pesada barrera que atravesar: el peso del útero”.

Beatriz Martínez Pascual, fisioterapeuta especialista en obstetricia y Uroginecología de Onelife Center.

La retención de líquidos

Estos tres hechos provocan que el sistema vascular linfático, que es el encargado de llevar líquido tisular de los tejidos a las venas, se vea incapaz de eliminar todo el necesario. Así que ese líquido se queda entre los tejidos, dando lugar al edema. Por regla general, la mujer embarazada no tiene por qué preocuparse. Conviene eso sí, que se lo comente a su médico. Sólo se debe considerar un signo de alarma cuando se generaliza y se acompaña de cifras de tensión arterial elevadas, ya que  puede deberse a  una preeclampsia.

¿Cómo aliviar la retención de líquidos en el embarazo?


La retención de líquidos

Existen una serie de medidas que pueden mejorar la retención de líquidos y el edema.

🔹 Ejercicio específicos para las piernas, como flexión suave del pie para extender los músculos de las pantorrillas. "El ejercicio activa la bomba muscular y ayuda a mover esa mayor cantidad de líquido en nuestro cuerpo.  La mujer debe buscar aquel tipo de ejercicio que mejor se adapte a ella. Todos pueden ayudar. Eso sí, aconsejamos la consulta y seguimiento con un profesional para una pauta más adecuada", afirma Beatriz Martínez.​​

🔹 Descansar con las piernas elevadas. Debes tumbarte y elevar las piernas al menos 15 centímetros por encima del resto del cuerpo o tumbarte en el suelo o en la cama y colocar las piernas apoyadas sobre una pared unos 20 minutos. Según avanza el embarazo, "evitaremos tumbarnos boca arriba de manera prolongada, cambiándonos a las posiciones de lado para retirar el peso del útero sobre los grandes vasos”, advierte la fisioterapeuta.

🔹 Las medias de compresión alivian la tumefacción y la sensación dolorosa de las piernas. Son más ajustadas en el tobillo y se aflojan gradualmente en la pierna, lo que ayuda a estimular el retorno venoso.

🔹 Al asearte conviene pasar la ducha con agua fría por las piernas dando un suave masaje. Descomprime la tensión de los vasos sanguíneos favoreciendo la circulación de la sangre y reduciendo la hinchazón.

🔹 "¡Respira!: una correcta respiración te ayudará a mejorar la circulación, dará movilidad a tu caja torácica y aliviará muchas de las molestias de este periodo (incluso el estreñimiento)", dice la fisioterapeuta.

¿Me desinflaré tras el parto?

Con frecuencia el hinchazón o edema provocado por la retención de líquidos normal en el embarazo tiende a resolverse poco después del parto. Tras el nacimiento del bebé "las principales causas de esta situación van a desaparecer y lo más habitual es que se normalice la situación en unas semanas y recuperes el tamaño de tus tobillos y piernas. Nuestro consejo es que no abandones los hábitos saludables que has puesto en marcha en el embarazo y sigas moviéndote y respirando”.

Caridad Ruiz
Redactora experta en salud