Los síntomas de un embarazo de siete días

Puedes notar las primeras señales de que estás embarazada

 

El embarazo a los siete días

Cuando tu embarazo es de siete días, apenas una semana después de la fecundación, tú ni tan siquiera sabes que estás embarazada. Pero dentro de ti, desde que un espermatozoide fecundó a uno de tus óvulos, ya se está produciendo toda una revolución. Tu organismo se prepara sin descanso para poder alimentar y acoger a tu hijo.

Es posible que notes algún síntoma, como el cansancio, molestias en los pechos o náuseas. “Los síntomas durante los primeros siete días de embarazo pueden variar en función de la mujer. Existe incluso la posibilidad de no sentir ninguno”, señala Manolo Santos coordinador de Matrona, del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Sevilla.

Las hormonas a los siete días del embarazo


Las hormonas  son las primeras que se ponen en marcha cuando se produce la fecundación. En cuanto dentro de ti se empieza a gestar un nuevo ser tu organismo empieza a producir mayores cantidades de algunas hormonas. De otras en cambio, detiene su liberación. 

La hormona que primero empieza a actuar es la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG, en sus siglas en inglés). Se la conoce como la hormona del embarazo. Los test de embarazo caseros lo que hacen es analizar los niveles de hCG: si son altos, quiere decir que hay embarazo. En los embarazo conseguidos a través de técnicas de reproducción asistida, a la mujer se le realiza días después un análisis de sangre para conocer los niveles de esta hormona y saber si el embrión se implantó en el útero o no. Al tiempo de espera desde la transferencia hasta ese primer examen se le conoce como betaespera.

El embarazo de siete días

"¿Cómo saben los tests que estoy embarazada?"

La hormona hCG aumenta rápidamente su nivel nada más producirse la implantación del embrión en el útero, y normalmente es detectable en sangre u orina pasados unos ocho días tras la fecundación. Por este motivo, es la hormona que detectan los test de embarazo. A partir de la implantación la hormona hCG aumenta de forma exponencial. Duplica sus niveles cada 48 horas, y hasta la 10ª semana de embarazo no se estabiliza y comienza a disminuir un poco".

Manolo Santos, coordinador de Matrona, del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, de Sevilla.

¿Qué notarás por el aumento de HCG?

Esta hormona también se la relaciona con las náuseas y los vómitos. Por eso, algunas mujeres ese malestar es el primer que notan y que le advierte que quizás esté embarazada.

Los estrógenos: ayudan a la implantación


Los estrógenos por su parte también modifican su natural comportamiento. Esta hormona se sintetiza en cada ovulación y su función es engrosar el endometrio para que el embrión pueda implantarse en él. “Si se produce la fecundación, los niveles de progesterona se mantienen para que el óvulo fertilizado se implante correctamente, y por tanto, el embarazo siga hacia adelante”, comenta Manolo Santos.

¿Qué hace tu bebé en sus primeros siete días de vida?

En los primeros 6-7 días de vida del cigoto u óvulo fecundado emprende un peligroso viaje a través de las trompas de Falopio hasta llegar al útero, donde se implantará.

“Mientras recorre ese camino, favorecido por los movimientos de las trompas, el cigoto se transforma y se divide en muchas células. Cuando llega al útero se llama blastocisto y tiene 250 células”.

Manolo Santos, coordinador de Matrona, del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, de Sevilla.

El embarazo de una semana

¿Qué notarás hasta la implantación?

Los movimientos que realiza las trompas de Falopio para ayudar al cigoto en su camino algunas mujeres pueden experimentar como calambres.

En la implantación puedes experimentar un pequeño manchado, que incluso puedes pensar que se trata de la regla. Pero no es así: el embrión al implantarse en las paredes del útero puede romper algunos pequeños vasos sanguíneos que causan un ligero sangrado.

"He dejado de notar los síntomas de embarazo, ¿algo va mal?"

Muchas mujeres notan al comienzo del embarazo, a veces incluso antes de hacerse el test de embarazo, síntomas que a menudo confunden con el síndrome premenstrual: sus pechos se inflaman y tienen cierto malestar. “Muchas mujeres piensan que les va a bajar la regla y cuando esto no ocurre es cuando se hacen el test de gestación”, confirma Manolo Santos.

Pocos días después de hacerse la prueba y que diera positiva, ese malestar desaparece. Y se asustan. Piensan que algo va mal: que su bebé ya no crece o que lo han perdido. Pero no es así. Simplemente, como nos dice Manolo Santos, “algunos síntomas cesan poco a poco de forma espontánea”, añade.

Pero también puede ocurrir, y es muy frecuente, que la mujer no note síntomas de embarazo. Ninguno. Si es tu caso, no te alarmes y disfruta.

Caridad Ruiz
Redactora experta en salud