Embarazada con intolerancia a la lactosa: ¿Cómo me afecta?

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Embarazo con intolerancia a la lactosa: recomendaciones expertas
11 Ene 2022

Cada vez hay más personas intolerantes a la lactosa y esto probablemente sea debido a los cambios en nuestro estilo de vida, a un conocimiento más profundo de la nutrición humana y al diagnóstico mucho más preciso de todas las intolerancias alimentarias.

Por qué se produce la intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa se produce por un trastorno en la metabolización de la principal proteína de la leche, denominada lactosa, causada por la ausencia o el déficit de la enzima que lleva a cabo su digestión, denominada lactasa. Su función es dividir la lactosa en los dos monosacáridos que la componen (glucosa y galactosa). De esta forma, se acumula la lactosa en el intestino, ya que, al no ser correctamente metabolizada, no puede ser absorbida por las células digestivas. Esto además conduce a la malabsorción de otros alimentos y a la sintomatología clínica, que es fundamentalmente digestiva (gases, diarrea o dolor abdominal).

¿Qué hacer ante una gestante con intolerancia a la lactosa? 

El tratamiento de este trastorno consiste en la eliminación de la lactosa de la dieta. Es decir, no consumir leche, derivados lácteos y todos los alimentos que la contienen, que no son pocos, a no ser que hayan sido tratados previamente para descomponer la lactosa que contienen de manera natural.

Consejos para embarazadas intolerantes a la lactosa 

Debemos tener presente que el calcio es uno de los nutrientes esenciales para el desarrollo del bebé y la salud de la mujer gestante, y deberemos asegurar una ingesta adecuada del mismo. Estudios clínicos han demostrado que un aporte bajo de calcio durante la gestación se relaciona con diversas complicaciones fetales como baja mineralización ósea, crecimiento intrauterino retardado y bajo peso al nacimiento. La naturaleza es sabia y, por ello, la absorción de calcio aumenta durante el embarazo para asegurar el aporte de calcio al feto, manteniéndose los niveles plasmáticos y óseos maternos.

Cuánto calcio al día necesita la gestante

Las necesidades diarias de calcio en la mujer gestante recomendadas por la OMS son de 1.200 mg/día. Estas necesidades aumentan en gestaciones gemelares y en mujeres con riesgo de desarrollar preeclampsia, por lo que en ocasiones es necesaria una suplementación farmacológica. Recuerda que un vaso de leche de vaca contiene unos 300 mg de calcio.

No solamente el calcio procede de la leche, sino que existen otros alimentos que pueden aportarnos calcio en cantidad significativa, como legumbres, frutos secos, verduras, pescados y mariscos.

Recuerda que una adecuada alimentación es muy importante a lo largo de toda la vida, pero muy especialmente durante el embarazo, ya que influye mucho en el desarrollo del bebé, en el transcurso y salud del embarazo y en la salud futura del recién nacido. Consulta con tu médico si crees que tu dieta puede ser deficitaria en calcio o en algún otro nutriente esencial.

Cómo identificar o sustituir la lactosa  

Como todos sabemos, los lácteos nos aportan una gran parte de la dosis de calcio que ingerimos con la dieta. El calcio es fundamental para nuestro organismo, y un déficit de este puede tener graves consecuencias.

1. Consume lácteos sin lactosa

Afortunadamente, cada vez existen más lácteos disponibles en los lineales del supermercado que no contienen lactosa, lo que facilita enormemente a los intolerantes a esta proteína cumplir con las exigencias nutricionales fácilmente.

2. Lee el etiquetado para identifica la lactosa

También ha mejorado el etiquetado de los productos, y la facilidad para identificar los productos que pueden consumir las personas intolerantes tanto en el supermercado como en los restaurantes. Estos productos mantienen sus propiedades nutricionales intactas, únicamente se les ha añadido la enzima lactasa en su fabricación y pueden ser digeridos adecuadamente por las personas que padecen esta intolerancia.

3. Otras opciones...

También hay personas que sustituyen los productos lácteos por leches vegetales y sus derivados, como soja o almendra, aunque las propiedades nutricionales son diferentes a los lácteos de origen animal.

Dra. Elisa García
Especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)