Embarazo Semana 15

Durante el embarazo

CAMBIOS EN EL HIJO:

En la semana 15 de embarazo el feto mide entre 9 y 10cm y pesa unos 50 gramos (el doble que la semana anterior).

Una capa fina de pelo llamada lanugo recubre la gran parte del cuerpo del bebé. Su piel es muy fina y a través de ella se podrían ver los vasos sanguíneos que circulan por debajo.

Los ojos siguen separados aunque cada vez se acercan más a la raíz nasal. En las orejas se distinguen las distintos pliegues que las componen. La barbilla se empieza a despegar del tórax.

A nivel de los huesos, se inicia la osificación ya que cada vez son más fuertes y retienen más calcio.

CAMBIOS EN LA MADRE:

Algunas embarazadas experimentan una sensación de taponamiento nasal desde el comienzo del segundo trimestre hasta el final del embarazo, que impide respirar y hablar correctamente. Es la llamada rinitis gravídica y se debe a un aumento en el tamaño de los cornetes nasales. Algunos fármacos utilizados para las alergias primaverales como los antihistamínicos, pueden mejorar parte de este síntoma. Pero no conviene abusar de ellos y la realidad es que la rinitis no va a desaparecer del todo hasta después del parto.

En el embarazo pueden aparecer o aumentar el número de lunares o pecas en cualquier parte del cuerpo. Si observas que algún lunar de los que tenías aumenta mucho de tamaño, cambia de coloración, de forma o se hace más abultado, deberás consultar a un dermatólogo. Además son frecuentes las manchas en la cara debido al aumento de melanina durante el embarazo, por lo que deberás cuidarte con cremas de alta protección solar.

La línea marrón que aparece entre el pubis y el ombligo se llama línea alba y también se debe a un aumento de melanina a ese nivel. Esta suele desaparecer unos meses después del parto.

Durante la semana 15 de embarazo, también es normal que aparezca vello y pequeñas verrugas en la pared abdominal. A veces pueden producir picor.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS EN LA SEMANA 15 DE EMBARAZO:

A principios del segundo trimestre se puede realizar otra prueba de diagnóstico prenatal que es el llamado Screening bioquímico del segundo trimestre. En dicha prueba se determina, mediante un análisis de sangre, los valores de la b-hCG y de la alfafetoproteina. Una alteración en sus niveles indican mayor riesgo de cromosomopatías y la necesidad de confirmarlo mediante una amniocentesis.

En muchas clínicas privadas realizan el llamado triple test entre la semana 15 y 17 de embarazo. Consiste en la realización de un análisis de sangre para determinar los niveles de dos hormonas (b-hCG y estrógeno placentario) y una proteína (alfafetoproteina). Los valores de estas tres sustancias junto con la edad materna establece un porcentaje de riesgo de posibles malformaciones cromosómicas. Para confirmar el diagnóstico es indispensable la realización de una amniocentesis, pues no siempre que los valores del triple test salen alterados, indican que el feto vaya a tener una malformación. El triple test ya no se recomiendan en los protocolos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).