Cómo influye la microbiota en la fertilidad

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Microbiota y fertilidad
22/07/2026

La microbiota intestinal, vaginal y endometrial parecen desempeñar un papel relevante en procesos relacionados con la fertilidad, la implantación embrionaria, el embarazo y los resultados de los tratamientos de reproducción asistida. Cada vez más investigaciones analizan cómo los microorganismos que habitan nuestro organismo participan en el equilibrio hormonal.

¿Qué es la microbiota?


La microbiota es el conjunto de microorganismos que viven de forma natural en nuestro cuerpo. Incluye bacterias, hongos, virus y otros microorganismos que conviven con nosotros sin causar enfermedad y que, en muchos casos, resultan beneficiosos. Lo que tradicionalmente se conocía como flora intestinal o flora vaginal recibe actualmente el nombre de microbiota.

Las comunidades microbianas más estudiadas son las que se encuentran en el intestino y en la vagina. Participan activamente en funciones esenciales como la digestión, la regulación del sistema inmunitario o la protección frente a infecciones.

¿Qué es la disbiosis?

  • Cuando existe un equilibrio adecuado entre estos microorganismos hablamos de una microbiota saludable.
  • Por el contrario, cuando se altera su composición puede aparecer lo que se conoce como disbiosis, una situación que se ha relacionado con distintos problemas de salud.

Microbiota vaginal y fertilidad: ¿por qué es tan importante?


La vagina posee una microbiota propia que actúa como una auténtica línea de defensa frente a microorganismos potencialmente perjudiciales.

El papel de los lactobacilos en la salud vaginal

En la mayoría de las mujeres sanas predominan los lactobacilos, unas bacterias que ayudan a mantener un ambiente ácido. Este entorno dificulta el crecimiento de microorganismos asociados a infecciones y contribuye a preservar el equilibrio vaginal.

¿Qué ocurre cuando se altera la microbiota vaginal?

Cuando disminuye la presencia de lactobacilos y aumentan otros microorganismos, puede producirse una alteración de este ecosistema. Esta situación se ha relacionado con:

  • Afecciones en la vagina y en la vulva.
  • Mayor riesgo de infecciones ginecológicas.
  • Incremento de algunas complicaciones durante el embarazo.
  • Posibles dificultades en la implantación embrionaria.

Microbiota e implantación embrionaria

En los últimos años, se han desarrollado diversos estudios en los que se ha observado que las mujeres con una microbiota vaginal dominada por algunos tipos de lactobacilos suelen presentar mejores resultados reproductivos que aquellas con una composición más alterada. No obstante, se trata de un campo de investigación todavía en desarrollo, por lo que aún no está completamente claro hasta qué punto esta relación es causa-efecto ni cómo puede trasladarse a la práctica clínica diaria.

Microbiota endometrial y fertilidad


Durante mucho tiempo se pensó que el interior del útero era un entorno completamente estéril. Sin embargo, gracias al desarrollo de técnicas de secuenciación genética más avanzadas, en los últimos años se ha observado que el endometrio también alberga microorganismos, aunque en una cantidad mucho menor que el intestino o la vagina. Este conjunto de microorganismos recibe el nombre de microbiota endometrial.

¿Cómo puede influir en la implantación del embrión?

Su posible papel en la fertilidad ha despertado un gran interés, ya que el endometrio es el tejido donde debe implantarse el embrión para que el embarazo pueda progresar.

  • Algunos estudios han sugerido que una microbiota endometrial dominada por lactobacilos podría asociarse con mejores tasas de implantación y embarazo, especialmente en mujeres sometidas a tratamientos de reproducción asistida.
  • Por otro lado, también se ha observado que las alteraciones de la microbiota vaginal y endometrial podrían favorecer un ambiente inflamatorio menos adecuado para este proceso.

No obstante, aunque el estudio de la microbiota endometrial y vaginal constituye una línea de investigación muy prometedora, todavía no existe evidencia suficiente para establecer cuál es la composición ideal ni para recomendar su estudio de forma rutinaria en todas las pacientes que buscan embarazo.

¿Cómo afecta la microbiota intestinal a la fertilidad femenina?


Aunque la relación parece menos directa, la microbiota intestinal también puede influir en la salud reproductiva.

El intestino alberga billones de microorganismos que participan en numerosos procesos metabólicos e inmunológicos. Cuando este ecosistema funciona adecuadamente contribuye a mantener el equilibrio del organismo.

Una microbiota intestinal alterada se ha asociado en diferentes estudios con obesidad, resistencia a la insulina, síndrome metabólico y un estado de inflamación crónica de bajo grado. Todas estas condiciones pueden afectar negativamente a la fertilidad femenina.

Microbiota intestinal y hormonas reproductivas

Además, algunas bacterias intestinales participan en el metabolismo de los estrógenos, hormonas fundamentales para el funcionamiento del aparato reproductor. Por este motivo, los investigadores consideran que la microbiota intestinal podría influir indirectamente en la función ovárica y en la capacidad reproductiva.

La conexión entre la microbiota intestinal, vaginal y endometrial


Aunque solemos hablar de ellas por separado, la microbiota intestinal, vaginal y endometrial no funcionan como ecosistemas completamente independientes.

  • La microbiota intestinal influye en el sistema inmunitario, en los procesos inflamatorios y en el metabolismo de hormonas como los estrógenos. Estos mecanismos pueden afectar indirectamente al entorno vaginal y endometrial.
  • Por otro lado, la vagina y el endometrio forman parte de un mismo tracto reproductivo y existe una estrecha relación entre ambos ecosistemas microbianos. De hecho, algunos de los microorganismos presentes en el endometrio podrían proceder, al menos en parte, de la microbiota vaginal.

Actualmente, los investigadores consideran que existe una compleja interacción entre estos tres ecosistemas. Un desequilibrio en cualquiera de ellos podría influir sobre el resto a través de mecanismos inmunológicos, inflamatorios y hormonales. Sin embargo, todavía se necesita más investigación para comprender cómo se produce esta comunicación y cuál es su verdadera relevancia clínica en la fertilidad.

Virginia González González
Ginecóloga del Hospital Blua Sanitas Valdebebas y en Sanitas Alcobendas
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