Disruptores endocrinos: ¿cómo afectan a la fertilidad y el embarazo?
Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que interfieren en las hormonas. Pueden influir en la fertilidad tanto femenina como masculina y en el desarrollo del embarazo.
No podemos eliminar por completo los productos que contiene disruptores endocrinos, pero sí reducirlos para cuidar la salud reproductiva de la mujer y la de su futuro bebé.
Si estás buscando un embarazo, o tienes dudas, consulta con tu médico o especialista de confianza para que te haga recomendaciones personalizadas adaptadas a tu caso.
La Dra. Virginia González nos explica qué son los disruptores endocrinos, cómo actúan, dónde están, cómo evitarlos y por qué importan cuando quieres quedarte embarazada o ya estás esperando un bebé.
Qué son los disruptores endocrinos
Nuestro sistema endocrino es el encargado de producir y regular las hormonas, que actúan como mensajeros químicos fundamentales para coordinar muchas funciones del organismo. Estas hormonas se producen en distintas glándulas (ovarios, tiroides, hipófisis, suprarrenales…) y viajan a través de la sangre hasta órganos y tejidos, indicándoles cómo y cuándo deben funcionar correctamente.
En la fertilidad, intervienen las hormonas femeninas, y otras como las hormonas tiroideas, el cortisol o la insulina. Todas ellas desempeñan un papel esencial en el equilibrio del sistema reproductivo de la mujer: regulan procesos tan importantes como la ovulación, la preparación del útero para el embarazo, el mantenimiento de la gestación y el desarrollo óptimo del bebé.
Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que interfieren con ese sistema hormonal y pueden:
- Imitar a las hormonas naturales: hacen un efecto similar cuando “no es necesario”.
- Bloquear los receptores de las hormonas: impiden que nuestras hormonas hagan su efecto.
- Alterar la manera en que las hormonas se producen o se degradan: afectan así a los niveles de hormonas que tenemos disponibles en sangre.
Esta interferencia puede afectar funciones clave como la ovulación, la producción de espermatozoides o la implantación del embrión.
Dónde se encuentran los disruptores endocrinos
Los disruptores endocrinos están ampliamente distribuidos en el entorno y en objetos y productos de nuestra vida diaria. Algunos ejemplos son:
- Plásticos y envases de alimentos: sustancias como el bisfenol A (BPA) y algunos ftalatos.
- Productos de cosmética y cuidado personal: ciertos parabenos, filtros solares o fragancias.
- Pesticidas y herbicidas usados en agricultura.
- Retardantes de llama y productos químicos industriales presentes en muebles, textiles o aparatos electrónicos.
- Agua o alimentos contaminados con sustancias que permanecen largo tiempo en el medio ambiente.
Muchas de estas sustancias se pueden acumular en el organismo o realizan su efecto por una exposición repetida, lo que aumenta el riesgo de que causen problemas de salud.
Cómo actúan los disruptores endocrinos en las hormonas
¿Cómo influyen en la fertilidad femenina los disruptores endocrinos?
La fertilidad depende de un equilibrio hormonal muy delicado. Los disruptores endocrinos pueden:
- Alterar ciclos menstruales y ovulación.
- Reducir la calidad de los óvulos.
- Disminuir la implantación del embrión y aumentar el riesgo de fallo de embarazo.
- Aumentar el riesgo de enfermedades relacionadas con la reproducción, como endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, o insuficiencia ovárica prematura.
- Afectar a la producción normal de hormonas sexuales como estrógenos o testosterona.
Estudios de laboratorio y observacionales han demostrado que la exposición a ciertos disruptores, incluso a niveles bajos, pero mantenidos en el tiempo, se asocia con disminución de la fertilidad y efectos negativos en procesos reproductivos, tanto en hombres, como en mujeres.
¿Cómo influyen en la fertilidad masculina los disruptores endocrinos?
Aunque a menudo se habla más del impacto en la mujer, los disruptores endocrinos también pueden afectar a la fertilidad masculina. Se ha observado que algunas de estas sustancias pueden:
- Disminuir la concentración y movilidad de los espermatozoides.
- Alterar su morfología.
- Modificar los niveles hormonales, como la testosterona.
La fertilidad es un proceso compartido, y reducir la exposición puede beneficiar a ambos miembros de la pareja.
Disruptores endocrinos durante el embarazo
Durante el embarazo las hormonas no sólo mantienen el embarazo, sino que dirigen el desarrollo del feto. Algunos disruptores endocrinos pueden cruzar la placenta y alterar la regulación de hormonas tanto de la madre, como del bebé, con potenciales efectos a corto o largo plazo.
Esto puede traducirse en:
- Mayor riesgo de complicaciones en el embarazo.
- Alteraciones en el crecimiento y desarrollo fetal.
- Posible efecto sobre la salud metabólica, hormonal o reproductiva de la descendencia.
Por este motivo, el embarazo y la etapa previa a la concepción se consideran etapas especialmente sensibles a la exposición a disruptores endocrinos.
Cómo reducir tu exposición a los disruptores endocrinos
No se trata de vivir con miedo, ni de eliminar por completo estas sustancias (algo prácticamente imposible), sino de adoptar hábitos sencillos y sostenibles que ayuden a reducir la carga total de exposición:
En tu alimentación
- Evita calentar alimentos en recipientes de plástico, especialmente en microondas.
- Emplea recipientes de vidrio o acero inoxidable para almacenar alimentos y bebidas.
- Utiliza sartenes y utensilios de cocina libres de agentes de recubrimiento.
- Lava frutas y verduras y elige productos ecológicos cuando sea posible para reducir pesticidas.
- Reduce el consumo de alimentos ultraprocesados.
- Prioriza materias primas, con alimentos sin aditivos.
- Modera el consumo de pescados grandes (por contener contaminantes persistentes, como mercurio o PCBs).
En tu higiene personal
- Lee las etiquetas de productos cosméticos y de higiene y reduce el uso de los que contienen parabenos, ftalatos o fragancias artificiales.
- Evita productos cosméticos innecesarios, cuantos menos productos cosméticos, menor exposición acumulada.
- Lava la ropa nueva antes de usarla, para eliminar los retardantes de llama y los acabados químicos.
- Prioriza productos naturales y ecológicos.
En tu domicilio
- Ventila bien la casa y limpia el polvo con frecuencia (el polvo doméstico es una fuente importante).
- Utiliza productos de limpieza como el bicarbonato o el vinagre de limpieza, evitando aquellos con fragancias intensas.
- Limita el uso de ambientadores, velas perfumadas e incienso.
- Evita el tabaco, el alcohol y otras sustancias nocivas que también pueden influir en la salud hormonal.
Estos cambios, aunque sencillos, pueden tener un impacto positivo si estás planeando un embarazo o quieres proteger tu salud hormonal. Siempre con el mismo mensaje clave: no hace falta hacerlo perfecto, sino mejor.