Pruebas para conocer la reserva ovárica
La baja reserva ovárica puede influir en la posibilidad de conseguir el embarazo. Por eso, cuando una mujer acude a una consulta de fertilidad porque no se queda embarazada, en ocasiones el médico solicita pruebas para conocer cuál es su reserva ovárica.¿Cuáles son esas pruebas? La doctora Virginia González, ginecóloga especializada en fertilidad, nos relata en qué consisten.
¿Qué pruebas existen para valorar la reserva ovárica?
Actualmente disponemos de varias herramientas para conocer la reserva ovárica que, combinadas, ofrecen una estimación bastante fiable.
Hormona antimülleriana (AMH)
El análisis de la hormona antimülleriana es una de las pruebas más utilizadas para conocer la fertilidad de una mujer.
Se mide mediante un análisis de sangre y puede realizarse en cualquier momento del ciclo menstrual.
¿Qué indica?
Refleja el número aproximado de folículos pequeños presentes en los ovarios.
- Valores altos suelen asociarse a mayor reserva.
- Valores bajos sugieren una reserva reducida.
¿Qué no indica?
- No mide directamente la calidad de los óvulos ni garantiza embarazo.
- Una AMH baja no significa que el embarazo sea imposible. No indica fertilidad, indica cantidad.
Ecografía ginecológica y recuento de folículos antrales
- La ecografía ginecológica, habitualmente realizada por vía transvaginal, permite valorar la anatomía del aparato reproductor, incluyendo la forma del útero y la presencia de posibles alteraciones uterinas u ováricas, como quistes o endometriomas.
- Además, nos permite realizar el recuento de folículos antrales, que consiste en contar los pequeños folículos visibles en ambos ovarios. El número de estos folículos ofrece una estimación de la reserva ovárica y es una de las herramientas más útiles para predecir cómo responderán los ovarios ante un tratamiento de fertilidad. Aunque la valoración es más precisa en los primeros días del ciclo, también puede hacerse una estimación aproximada en cualquier momento.
Hormona foliculoestimulante (FSH)
La Hormona foliculoestimulante se determina mediante análisis de sangre entre el segundo y quinto día del ciclo.
- Cuando la reserva ovárica disminuye, el organismo necesita producir más FSH para estimular los ovarios. Valores elevados pueden sugerir una reserva baja.
- Sin embargo, es una hormona que suele alterarse cuando la reserva ovárica está más comprometida.
Estradiol basal
Suele medirse junto con la FSH. Ayuda a interpretar los resultados, aunque tiene menor utilidad cuando se analiza de forma aislada.
¿Cuál es la prueba más fiable para saber la baja reserva ovárica?
No existe una prueba perfecta. La mejor valoración se obtiene al combinar:
- Edad de la mujer.
- Hormona antimülleriana.
- Recuento de folículos antrales.
- Historia clínica.
Interpretar un único dato fuera de contexto puede generar preocupación innecesaria.
¿Cuándo merece la pena estudiar la reserva ovárica?
No es necesario hacerlo en todas las mujeres. Puede ser especialmente útil en los siguientes casos:
- Mujeres mayores de 35 años que desean posponer la maternidad.
- Dificultad para conseguir embarazo.
- Trastornos del endometrio.
- Cirugía ovárica previa.
- Antecedentes familiares de menopausia precoz.
- Tratamientos oncológicos previos.
- Interés en congelar óvulos.
No obstante, dado que la reserva ovárica puede estimarse de forma sencilla durante una ecografía ginecológica rutinaria, considero recomendable valorarla en las revisiones habituales. En ocasiones, incluso en mujeres jóvenes y sin síntomas, esta información permite detectar de forma precoz una disminución de la reserva ovárica y ayudarles a tomar decisiones informadas sobre su planificación reproductiva.