Dónde se sitúa la placenta en un embarazo con y sin riesgo

3
0
Situación de la placenta en el útero

En consulta muchas veces me preguntan las pacientes, al informarles sobre la situación de la placenta dentro del útero, si se trata de algo normal o supone un riesgo para su embarazo. En la gran mayoría de los casos no hay problema: se trata de un embarazo único y la placenta suele insertarse de forma normal en una pared del útero. Y según sea su localización, hablamos de placenta de cara anterior, posterior o fúndica. ¿Qué significa esta clasificación? Pasamos a explicarlo con detalle.

Placenta en embarazos normales

  • La placenta anterior quiere decir que se encuentra insertada en la cara uterina más próxima al ombligo de la madre. Es la cara que habitualmente las mujeres acaricia y a través de la cual se hacen las ecografías de seguimiento del embarazo
  • La placenta de cara posterior es la que se inserta justo al contrario, en la cara uterina que se encuentra más próxima a la espalda de la embarazada.
  • La placenta fúndica es aquella que se inserta en la parte más alta del útero.

Cualquiera de estas tres posiciones de la placenta es considerada como normal durante el embarazo y no conlleva ningún control especial. Y tampoco riesgos específicos. Es decir, una placenta posterior no indica que la mujer vaya a tener más dolor de espalda, y una placenta anterior no implica más riesgo de traumatismos, por ejemplo.

La única posible repercusión es que la placenta anterior puede hacer que las mujeres comiencen a percibir movimientos fetales de forma más tardía. En estos casos la placenta funcionaría como una especie de amortiguador de estos movimientos, como una almohada. En cuyo caso, hasta que estos no son más intensos, no son percibidos por la futura mamá.

Placentas bajas, son las peligrosas

Por otro lado, estarían lo que llamamos las placentas de localización baja. Estas placentas no se considerarían normales y precisan un seguimiento especial. Las placentas bajas son aquellas que pueden tapar el orificio del cuello uterino y que por lo tanto pueden dificultar o impedir el proceso del parto normal.

Hablamos de complicaciones de la placenta en estos casos: placenta previa parcial o marginal, y placenta previa total. Las primeras son las que se encuentran cerca del cuello del útero, que pueden en algún momento del embarazo tapar el orificio cervical interno. Pero conforme va aumentando la gestación y el útero se hace más grande, suelen ir alejándose de este orificio cervical interno. Por lo tanto no suelen impedir el parto, aunque sí se recomienda una estrecha vigilancia del mismo porque suele haber mayor posibilidad de sangrado.

Y las placentas previas totales son las que se insertan sobre el cuello del útero y que impiden de forma completa el parto normal. Estás placentas pueden producir sangrados durante el embarazo o si se desencadena el parto. Normalmente se necesita realizar una cesárea para asegurar el bienestar del bebé.

 

Déjanos tu comentario

HTML Restringido

  • Etiquetas HTML permitidas: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.