Síntomas de embarazo gemelar

Qué cambios sufren las gestantes de gemelos

 
Durante un embarazo se producen muchos cambios hormonales, físicos, metabólicos y psíquicos en la madre. Estas transformaciones aparecen antes y de forma más contundente en las embarazadas de gemelos que en las gestantes de un solo feto. La intensidad de estos síntomas se relaciona en muchos casos con el número de fetos: a mayor número de bebés, mayor intensidad de la sintomatología. Vamos a analizar a algunos de estos cambios, que si bien en un principio son fisiológicos, a veces se presentan tan intensos que pueden parecer una enfermedad.
 
 
Cambios en el sistema respiratorio
 
En el embarazo gemelar se da un gran aumento del volumen del útero, por lo que el diafragma se desplaza hacia la cavidad torácica. A su vez, existe un aumento del ángulo subcostal y del diámetro torácico; de ahí que el tórax adquiera un aspecto del llamado "tórax en barril".
 
Además, la elevación del diafragma hace que disminuya la capacidad respiratoria. La capacidad funcional residual se reduce en un 20% en la segunda mitad de la gestación y una disminución del volumen de reserva respiratoria. Esto produce sensación de ahogo en las gestantes y muchas lo describen como que les "falta el aire". Estos síntomas aparecen sobre todo cuando andan, hacen ejercicio o suben escaleras. A medida que transcurre el embarazo, dicha sensación de ahogo aparece más intensamente cuando están tumbadas; lo normal es que tengan que dormir de lado y con varias almohadas.
 
Por otro lado, existe también un aumento del consumo de oxígeno de un 20% por parte de la placenta, el feto y los órganos maternos. Aumenta también la presión arterial (sobre todo a partir del tercer trimestre) y disminuye la presión de CO2, lo que también contribuye a la sensación de falta de aire. Además, el pH arterial es más alcalino que en los embarazos únicos, como resultado de los cambios descritos previamente.
 
 
Cambios en el sistema vascular
 
Se produce un aumento de la frecuencia cardiaca materna de un 15%, y esa es la causa de que muchas gestantes se quejan de palpitaciones. En realidad se trata de una taquicardia fisiológica; mientras que en los embarazos únicos aparece en el segundo o tercer trimestre,  en los  embarazos gemelares puede aparecer desde el primero.
 
Hay una disminución generalizada de la resistencia periférica. Además, existe una insuficiencia venosa por un enlentecimiento del retorno venoso, provocado fundamentalmente por la compresión de los vasos venosos que ejerce el útero con los dos fetos dentro. Aparece sobre todo en miembros inferiores. Esto provoca que aparezcan varices y que se hinchen los pies y los tobillos desde mitad del segundo trimestre.
 
También aparece un aumento del gasto cardiaco, como resultado del aumento de la frecuencia cardiaca y del volumen plasmático. Este aumento del gasto cardiaco es un 20% mayor en las gestaciones gemelares con relación a las gestaciones únicas, y que experimenta su incremento máximo a las 30 semanas.
 
En las gestaciones gemelares se presentan variaciones en la presión arterial, con una disminución en el segundo trimestre y un aumento en el tercer trimestre.
 
Debido al aumento del volumen plasmático de la sangre, se produce una "anemia por dilución" o "pseudoanemia" ya que el número de eritrocitos o glóbulos rojos parece estar disminuido cuando lo que está es más diluido. Pero al mismo tiempo, se produce una anemia ferropénica, diagnosticable no sólo por el número de eritrocitos, hemoglobina y hematocrito, sino por el perfil férrico que suele mostrar una disminución de la ferritina y el índice de saturación de transferrina. La anemia ferropénica es aquélla que se produce por disminución en los niveles de hierro en la sangre. En la gestación gemelar, la anemia ferropénica se multiplica por cinco con respecto a la gestación única. Lo normal es que el ginecólogo recete suplementos de hierro a todas las embarazadas con gestación múltiple, sobre todo a partir del segundo trimestre.
 
 
Cambios endocrinos y metabólicos
 
En cuanto a las hormonas, en el embarazo múltiple se da un aumento de los niveles de progesterona, estradiol, estriol, lactógeno placentario, gonadotropina coriónica humana y alfa-fetoproteina. Este incremento hormonal está relacionado con un aumento del tamaño de la placenta o placentas y con el mayor número de fetos. Al mismo tiempo se produce un aumento de las necesidades energéticas, de proteínas y de hierro.
 
Este incremento de las hormonas segregadas por la placenta es el responsable del aumento de nauseas y vómitos en el primer trimestre del embarazo. Si a eso le sumamos el aporte externo de progesterona, que a muchas pacientes sometidas a técnicas de reproducción asistida se está administrando oral o vaginalmente, las nauseas y vómitos son aún más intensos. Cuando los vómitos son continuos y no ceden con los tratamientos de rutina, se produce un cuadro más severo llamado hiperemesis gravídica, que requiere en muchas ocasiones el ingreso en el hospital de la gestante para administración de nutrición parenteral, tratamiento intravenoso y ayunas. La hiperemesis gravídica es más frecuente en las gestaciones múltiples.
 
La tolerancia a hidratos de carbono está también alterada, por lo que estas pacientes son más propensas a desarrollar diabetes gestacional.
 
 
Cambios en el aparato musculoesquelético
 
El mayor volumen del tamaño del útero (hasta 10 litros) en los embarazos gemelares produce un aumento de la compresión mecánica. El resultado: aumentan los edemas y las varices. Estos edemas producen dolores en las piernas y calambres nocturnos.  
 
Por otra parte, este aumento del tamaño del útero, hace que la gestante se arquee hacia atrás produciendo la llamada hiperlordosis, con lumbalgia, y hasta compresión del nervio ciático, lo que puede desencadenar una hernia ciática. Tanto la lumbalgia como la lumbociática son más frecuentes en la gestación gemelar.
 
La dificultad de movimiento se presenta en etapas más precoces en la gestación gemelar con relación la gestación única. Es importante realizar cierto ejercicio físico como matronatación, yoga, pilates o caminar, pues la falta de movimiento acarrea a una mayor inmovilidad  a medida que avanza el embarazo.
 
 
Cambios gastrointestinales
 
Existe mayor salivación de las embarazadas de gemelos; para muchas gestantes esto puede resultar muy desagradable y les hace estar escupiendo constantemente.
 
Debido al aumento de los niveles de la hormona progesterona que relaja el esfínter esofágico inferior y a la compresión del estómago por parte del útero, hay mucha más predisposición a los ardores y al reflujo gastroesofágico. Estos síntomas aparecen con frecuencia a mitad del segundo trimestre y a muchas gestantes les despierta durante la noche, por lo que se aconseja la toma de un protector gástrico como la ranitidina o en casos incontrolables el omeprazol.
 
El estreñimiento es una complicación frecuente de las gestaciones gemelares debido a la compresión de las asas intestinales ejercida por el útero y al funcionamiento más lento de las asas provocado por la progesterona. Es importante llevar una dieta rica en frutas y verduras, así como en cereales.
 

 

Dra. María de la Calle Fernández-Miranda
Responsable de la Consulta de Embarazos Múltiples
Unidad de Tocología de Alto Riesgo del Servicio de Obstetricia del Hospital La Paz (Madrid)