Barriga baja en el embarazo, ¿qué indica?

Qué significa tener la tripa más baja de lo normal

11/02/2026

Tener la barriga baja en el embarazo suele ser porque el bebé se ha encajado en la pelvis y se prepara para nacer. Una tripa más baja de lo normal también es fuente de mitos y dudas, como si se debe a alguna complicación. ¿Qué factores influyen en la forma de la tripa de la embarazada?

¿La tripa baja es síntoma de parto?


La barriga baja en el embarazo

Siempre hay un familiar o una amiga que indica que tener la tripa baja es síntoma de que el parto está a la vuelta de la esquina porque el bebé se ha colocado boca abajo para nacer, pero no es cierto. “Una tripa baja en el embarazo no siempre significa que el parto sea inminente. Al final del embarazo, la tripa baja puede deberse al descenso del útero por encaramiento del bebé e indicar que el parto se acerca, pero no que sea inminente. Puede suceder algunas semanas más tarde ”, comenta la Dra. Josefina López Menéndez, ginecóloga y obstetra del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario.

El parto se inicia cuando aparecen las contracciones que dilatan el cuello del útero y no cuando la tripa desciende porque el bebé se ha encajado.

¿Por qué la barriga está más baja al final del embarazo?


La forma de la tripa es motivo de preocupación de muchas embarazadas. En general, lo cambios en el cuerpo de la embarazada provocan muchas sensaciones. En el estudio First-time pregnant women's experiences of their body in early pregnancy, publicado en 2016 en The Scandinavian Journal of Caring Sciences se reconocía que al comienzo del embarazo todos los cambios, positivos y negativos, les recordaba a las mujeres que debían cuidarse. 

Es frecuente que la embarazada pregunte a su médico si su barriga es normal o no, sobre todo cuando se encuentra un poco baja. Es cierto que al final del tercer trimestre del embarazo la tripa se encuentra más baja que al comienzo:

  • El útero crece durante el embarazo hasta llegar al arco costal materno, que es donde comienzan las costillas.
  • En las últimas semanas, cuando la cabeza del feto se apoya más y se va introduciendo en la pelvis, el útero desciende un poco. Físicamente se puede identificar que la tripa está más baja.

Tener la barriga más baja tiene sus ventajas: el útero ejerce menos presión sobre el estómago y los pulmones. Esto se traduce en que la mujer nota una mayor facilidad para respirar y que la digestión mejora, con menos episodios de ardor de estómago o reflujo gastroesofágico.

Factores maternos que pueden influir en la forma de la tripa


En la forma de la tripa, y al margen de la evolución de la gestación, influyen algunos factores de la embarazada, que te explicamos a continuación:

La complexión física materna

“La complexión física materna, su peso y su estatura influyen de forma significativa en la forma, altura y posición de la tripa durante el embarazo", apunta la Dra. Josefina López Menéndez, quien añade:

  • "Las mujeres más altas tienen más espacio abdominal, lo que a menudo hace que la barriga sea más pequeña o se note menos, es decir, suelen tener una tripa más contenida o menos proyectada.
  • Las mujeres más bajas o primerizas suelen tener una tripa más hacia adelante o más alta al principio".

La tonificación muscular

También interviene el estado de la musculatura abdominal y el peso previo al embarazo.

Según la Dra. Josefina López Menéndez, “la forma alta, baja o ancha también varía según el tono muscular abdominal, que puede deberse por las condiciones físicas innatas de la mujer o por efecto del aumento de la tonificación muscular con el ejercicio físico”.

El número de embarazos

Cuando es el segundo embarazo o la madre ha tenido más hijos, “suele ser muy común que la barriga se vea más baja, debido a que los músculos abdominales están más distendidos y relajados, lo que hace que el útero se posicione con menor sujeción. Por ello, aunque en estas pacientes la barriga puede descender antes, suele deberse a la menor tensión muscular”, dice la Dra. Josefina López Menéndez.

Esta distensión es más acusada, cuando la mujer se ha quedado embarazada al poco de dar a luz al bebé anterior.  

Los embarazos de gemelos

“Los embarazos múltiples o los embarazos sucesivos, pueden provocar una mayor separación de los músculos rectos abdominales (conocido como diástasis de rectos abdominales), dando una apariencia más baja”, aclara la Dra. Josefina López Menéndez.

Tripa baja en el embarazo por más hijos

¿La tripa baja es síntoma de alguna complicación?


Los ginecólogos pueden medir la “altura uterina”, que es la distancia que hay desde la sínfisis del pubis al fondo uterino. Generalmente, tras la semana 24, la altura uterina suele corresponder con las semanas de embarazo, con dos de diferencia. Con ello, pueden calcular si el crecimiento fetal y el líquido amniótico son acordes a las semanas de gestación

Cuando esa altura de la barriga es menor a la esperada se pueden sospechar trastornos como:

  • Crecimiento intrauterino retardado (CIR). El bebé, por algún motivo, no crece lo que debería dentro del útero materno y eso provoca bajo peso al nacer. Cuando no existía la ecografía a veces los médicos podían sospechar que había algún problema midiendo el útero, es decir, el crecimiento de la tripa de la madre.
  • Exceso  del líquido amniótico. Una barriga baja antes de la fecha prevista si se acompaña de aumento rápido de tamaño, dolor o tensión, sí podría indicar exceso de líquido amniótico, lo que aumenta el riesgo de parto prematuro, o rotura de membranas, por lo que solo las señales de alerta serían si la tripa aumenta de tamaño de forma inusualmente rápida, hay contracciones prematuras y/o pérdida de líquido. En este caso, para un diagnóstico preciso es necesaria una ecografía.

Por eso, hoy si el médico sospecha que puede haber algún problema solicita una ecografía, aunque tener la tripa baja no es indicativo de nada. La ecografía obstétrica “le permite examinar y corroborar la posición del bebé, así como las condiciones del cuello uterino”, afirma la Dra. Josefina López Menéndez.

¿Qué significan otros cambios en la tripa de la embarazada?


A lo largo del embarazo pueden producirse algunos cambios en la forma de la tripa que podrían ser síntoma de alguna complicación, pero que, como ya hemos comentado, hay que confirmar con una ecografía.

Aumento del volumen de la tripa.

En los casos de exceso de líquido o polihidramnios lo habitual es que el volumen uterino y del abdomen de la mujer aumente.

Posición del feto..

La posición del bebé influye significativamente en la forma de la tripa:

  • Si está con la cabeza hacia abajo (se llama posición cefálica), la barriga suele ser más alta y picuda. "El bebé se acomoda mejor en la pelvis, lo que puede dar una imagen más redondeada de la tripa, y los mayores movimientos se tienen en la parte superior", nos explica la Dra. Josefina López Menéndez.
  • Si está con la cabeza hacia arriba (se conoce como posición podálica o de nalgas) la tripa suele verse más ancha o prominente a la altura del ombligo materno. "Cuando el bebé está de nalgas, la tripa suele notarse más grande en la parte superior, con patadas que se notan hacia abajo o en la vejiga", añade.
  • Si el bebé se encuentra acostado horizontalmente (en posición transversa), puede hacer que la barriga se vea mucho más ancha.

"El estudio ecográfico confirma la posición fetal sospechada por el examen clínico", reconoce la Dra. Josefina López Menéndez.

Mito: tripa redonda o picuda no indica el sexo del feto

Existe un mito muy extendido, carente de todo rigor científico, que seguro has oído: si la tripa es picuda es niño y si es redonda, niña. “La forma de la tripa durante el embarazo no indica el sexo del feto. Se trata de un mito popular, sin base científica", insiste la Dra. Josefina López Menéndez

  • La forma del vientre está determinada por la estructura ósea materna, peso, talla, el tono de los músculos abdominales, la existencia o no de embarazos previos y la posición fetal
  • El método fiable para conocer el sexo fetal es la ecografía, con mayor precisión entre las semanas 18 y 22 de embarazo, o las pruebas de ADN fetal”, concluye la Dra. Josefina López Menéndez.

Asesora: 

Dra. Josefina López Menéndez, ginecóloga y obstetra del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario.

Caridad Ruiz
Redactora experta en Salud