Dolor mamario y uterino en el primer mes de embarazo

Son los primeros síntomas de la gestación



A lo largo de todo el embarazo, tus mamas se preparan para su cometido: dar el primer alimento a tu hijo.

Y para ello todas las hormonas, las placentarias, los estrógenos, la progesterona y la prolactina materna, provocan en ellas algunas modificaciones, algunas no demasiado agradables, como el dolor mamario.

Notarás también dolor uterino, que te acompañará e irá variando en intensidad durante las primeras semanas de embarazo.
dolor mamario primer mes de embarazo

Dolor mamario o por qué duele el pecho


Es probable que días antes de hacerte el test del embarazo, cuando solo sospechas que en tu interior ha empezado a gestarse una nueva vida, notes que el pecho te duele. Pero, de momento, esa tensión mamaria la achacas al síndrome premenstrual. A medida que los días pasan, notarás que esa sensibilidad aumenta, además de cierta sensación de hormigueo y compruebas que pechos empiezan a crecen. Son los primeros síntomas de embarazo.

 

Cambios en las mamas, síntoma de embarazo

  • Todos estos síntomas se deben a que en tus mamas se incrementa la grasa y los lóbulos o ácinos, que es donde se produce y se almacena la leche, y los conductos (o galactóforos) por donde saldrá cuando tu hijo empiece a mamar.
  • Al aumentar la masa y el metabolismo mamario es necesario un mayor aporte de sangre, por ello aumenta la vascularización y apreciarás que las venas se notan claramente en la piel de ambas mamas.
  • Los pezones se vuelven más sensibles y son eréctiles al roce. Incluso si decides o no sueles no ponerte sujetador, es fácil que la leve fricción de la camiseta te moleste.
  • Las areolas se pigmentan y aumenta su circunferencia -el proceso se llama hiperpigmentación- y se observan pequeños bultitos o glándulas sebáceas o tubérculos de Montgomery.
     
Calmar el dolor mamario

¿Qué puedes hacer para calmar el dolor?

Una vez que confirmes el embarazo, compra un sujetador que se ajuste a las nuevas medidas de tu pecho.

A los pocos días, la tensión mamaria suele ir cediendo y desaparece en la mayoría de los casos a mediados del segundo trimestre de embarazo.

Además de las tallas que aumente tu pecho durante el embarazo, ten en cuenta que la subida de la leche (a las 48 horas del parto) volverá a producir un aumento de volumen en la mamas.

Dolor uterino, “compañero” de embarazo


Es muy frecuente que al principio del embarazo muchas gestantes noten dolor en la zona baja de la tripa (por la pelvis) muy similar al que experimentan cuando les va a “bajar la regla". Es el dolor uterino, que te acompañará con mayor o menor intensidad durante el primer trimestre de embarazo.

Estas molestias se deben a los cambios que se producen en el útero, órgano compuesto de cuerpo y cuello uterino. Es de tamaño pequeño y casi sólido y en la mujer no gestante mide unos 8 centímetros de longitud, 5 centímetros de ancho, pesa de 50 a 80 gramos y tiene una capacidad de unos 10 ml.

Útero, capaz de multiplicar por mil su volumen



El útero tiene forma de pera y cuando la mujer no está embarazada permanece hueco, ya que su única función es alojar al feto y a la placenta.

Fuera del periodo fértil no tiene ninguna función conocida. Pero no existe ningún otro órgano que sea capaz de agrandarse tanto como el útero al final del embarazo. Cuando termine la gestación, llegará a pesar 1.100 gramos, y su capacidad será de unos 5.000 ml, es decir hasta 1.000 veces su volumen pregestacional.
Dolor uterino

El útero duele porque aumenta de tamaño y rota


Este crecimiento al comienzo del embarazo se debe a la acción de los estrógenos y la progesterona, hormonas que están muy aumentadas en la gestación.
 
  • Después del primer trimestre, el útero se adapta a las dimensiones del bebé que crece dentro de él.
  • En las primeras semanas del embarazo, al mismo tiempo que el útero crece, cambia su posición: rota a la derecha de la cavidad abdominal, en un proceso que se llama dextrorrotación.
  • También comprime y desplaza la musculatura y los tendones de la zona y el intestino. Así que no tiene por qué extrañar que notes algunas molestias, o incluso dolor uterino en los primeros compases de la gestación.