Dolores pélvicos y contracciones en el embarazo

Los huesos de la pelvis pueden moverse preparando el parto

Dolores pélvicos

La pelvis está formada por un conjunto de huesos: el sacro, el coxis, el pubis, los huesos coxales y una articulación llamada sínfisis púbica que une los dos huesos más grandes de la pelvis por delante. Todos ellos forman el llamado canal óseo del parto.

Esta articulación, al igual que el resto de las articulaciones pélvicas, se vuelve móvil durante el parto, para permitir el paso del bebé por el canal óseo que forman.

Dolores pélvicos: el canal del parto puede moverse

En el embarazo, el canal del parto no debería moverse. Y sin embargo, en ocasiones no es así, porque una hormona empieza a hacer efecto antes de tiempo: hablamos de la relaxina. Al final de el embarazo, la placenta empieza a segregar esta hormona precisamente para dar movilidad a la pelvis y que el bebé pueda salir a través del estrecho canal del parto. Su movimiento antes del parto puede producir dolor en algunas mujeres, que muchas de ellas lo describen como agujetas.

Dolor agudo en el pubis: diástasis de pubis

La movilidad de la sínfisis del pubis puede producir dolor detrás del vello púbico, generalmente al andar deprisa o cuesta arriba o levantarse bruscamente. Si llegan a separarse los huesos púbicos de ambos lados puede producirse una diástasis de pubis: las mujeres que lo padecen lo refieren como un gran dolor que les impide moverse. Eso sí, no es grave ni pone en peligro la gestación.

El tratamiento es la analgesia. También conviene acudir a un fisioterapeuta especializado en ginecología que aconsejará una serie de ejercicios para aliviar los síntomas, así como ciertas posturas que te ayudarán no agravar las molestias
 

Dolor genital: calambres genitales


A medida que el útero crece dentro del organismo de la madre puede comprimir los nervios genitocrurales del aparato genital.

La presión de estos nervios provoca calambres en los genitales (clítoris, labios mayores y menores y vagina). Otras veces el calambre se irradia hacia el interior del muslo y llega hasta la rodilla del mismo lado. Estos dolores no significan que el parto esté cerca. El tratamiento es también la analgesia.
 
 
Dolor genital: calambres genitales
Parto

Señales de parto

Identifica los signos de alarma que envía tu cuerpo

Cómo saber si estoy de parto

El dolor de parto puede empezar por las lumbares

Contracciones: cómo interpretarlas

Las contracciones no solo aparecen en el parto, sino que el útero “practica” a lo largo de todo el embarazo con las llamadas contracciones de Braxton-Hicks, que se pueden tener incluso cuando no se está embarazada. El útero es un músculo que se mueve, por ejemplo, cuando se tiene la regla; estas contracciones son una de las causas más frecuentes de dismenorrea o dolor de regla.

Lo normal es que en el primer y segundo trimestre de gestación se perciban entre 4 a 6 contracciones diarias y el en tercer trimestre unas 10 contracciones por día. Esto aumenta en las gestantes que ya han tenido más hijos (multíparas) y en las gestaciones múltiples de gemelos o trillizos. Es importante recordar que la mujer embarazada no debe estar todo el día controlándose el número de contracciones, a no ser que excedan de lo normal.

¿Contracciones de Braxton-Hicks o de parto?

Las contracciones de Braxton-Hicks no son dolorosas, aunque algunas mujeres pueden notar molestias, y lo que la mujer percibe es un endurecimiento del útero:

  • La tripa se pone completamente dura y no se pueden hundir los dedos en la misma. Pero si la mujer nota sólo una parte de la tripa dura, lo más probable es que se trate de un pie, una manita, la cabeza o el trasero del bebé, y al acariciarle, modificará su postura y ese bulto duro desaparecerá.
  • Esa sensación suele durar unos 30 segundos y desaparece cuando la mujer cambia de postura.
  • Lo más frecuente es que las contracciones sean irregulares. Es decir que la futura madre note una contracción o dos o tres seguidas y que desaparezca y perciba la siguiente pasadas unas horas.
  • Al final de la gestación pueden ser más molestas y el dolor se localiza entre el vello púbico y el ombligo (hipogastrio) o en la parte inferior de la espalda.
  • Estas contracciones no modifican el cuello del útero, ni lo borran ni lo dilatan, que es lo que define la amenaza de parto prematuro, como veremos más adelante.

Las contracciones de parto presentan otras características:

  • Son rítmicas, cada 5-7 minutos durante un tiempo continuo de más de una hora, con intensidad mayor con el paso del tiempo.
  • Pero no hay que fiarse de la intensidad del dolor. Cada mujer tiene un umbral de dolor muy personal y subjetivo: a veces no duele tanto como la mujer cree que debe doler pero ya ha dilatado varios centímetros en su casa.
  • En general se puede decir que las molestias de parto en la tripa van de arriba hacia abajo o de atrás hacia delante; en ocasiones los dolores de parto están más localizados, por ejemplo, en la zona lumbar, o en la parte baja del vientre.
Hipertonía uterina leve

Hipertonía uterina leve: tripa dura como un balón


Durante el embarazo algunas mujeres notan una fuerte presión en la zona baja de la tripa, que pueden confundir con contracciones: es la hipertonía uterina leve. La molestia puede llegar a ser tan fuerte que a menudo, si están caminando, deben detenerse y casi instintivamente se llevan la mano a la tripa.

Se produce sobre todo en las embarazadas primerizas y a consecuencia del estiramiento de los músculos del útero, que aumenta de tamaño a medida que el bebé crece dentro de él. Lo normal es que las molestias de la hipertonía uterina leve aparezcan cuando la futura madre ha realiza una actividad física continuada como caminar durante varias horas seguidas o al final del día. Se alivia con el descanso.