Fases del ciclo de la Ovulación

Proceso ovulación  
La ovulación es el proceso del ciclo menstrual por el cual un folículo ovárico maduro libera un óvulo.
 
El proceso de ovulación es controlado por el hipotálamo y mediante la secreción de hormonas por el lóbulo anterior de la glándula pituitaria: la hormona luteinizante (LH) y la hormona estimuladora del folículo (FSH).
 
 
 
 

 

Para entender mejor la ovulación conviene conocer todo el ciclo menstrual. Este ciclo consta de tres partes, fase folicular, fase ovulatoria y fase lútea:

 

     
  Fase folicular  
    Ovulación: Fase folicular del ciclo menstrual
  Es la primera fase y comienza el primer día del ciclo, con ello se entiende el primer día de regla. Se denomina folicular porque se desarrollan los folículos (cavidades en el ovario llenas de fluido que contienen un óvulo no desarrollado) que albergarán en un futuro al óvulo.
   
  Para el desarrollo de los folículos, el organismo envía una señal al cerebro para comenzar la producción de la hormona foliculoestimulante (FSH), los folículos comienzan a desarrollarse y a producir estrógeno. En cada ciclo se selecciona de manera aleatoria un folículo (dominante) donde madurará el óvulo, que crecerá hasta alcanzar alrededor de 20 mm, después se romperá y liberará el óvulo maduro hacia la trompa de Falopio.
   
     
     
  Fase ovulatoria  
    Ovulación: Fase ovulatoria del ciclo menstrual
  El nivel de estrógeno en el organismo sigue aumentando, causando un rápido incremento de la LH. Este aumento provoca la secreción de enzimas proteolíticas que degradarán el tejido folicular permitiendo que finalice el proceso de maduración del óvulo y su liberación, hecho conocido como "ovulación".
   
  La ovulación suele producirse entre 24 y 36 horas después del aumento de LH, por lo que la hormona luteinizante es un buen factor de medición del periodo de máxima fertilidad.     
   

 

     
  Fase lútea
 
    Ovulación: Fase lútea del ciclo menstrual
  Tras la ovulación, se inicia la fase lútea donde se desarrolla el cuerpo lúteo que durará hasta que se produzca un posible embarazo o la menstruación, iniciándose el siguiente ciclo.
   
  El óvulo, tras liberarse, viaja a través de la trompa de Falopio hacia la matriz. Puede sobrevivir hasta 24 horas y los espermatozoides hasta 5 días en el interior del útero, por lo tanto los días previos a la ovulación y el propio día de la ovulación son los de máxima fertilidad y mayores probabilidades de embarazo. Tras la ovulación el folículo comienza a contraerse pero sigue produciendo progesterona y comienza a producir estrógeno con el fin de seguir preparando el útero para recibir al embrión.
   

 

Fecundación del óvulo   Si se produce la fecundación del óvulo y el embrión se implanta con éxito (paso que suele ocurrir alrededor de una semana después de la fecundación) el organismo comienza a producir la gonadotropina coriónica humana (hCG), conocida como la hormona del embarazo, que mantendrá el folículo activo. De esta manera seguirá produciendo estrógeno y progesterona para evitar que se desprenda el revestimiento del útero, hasta que la placenta sea lo suficientemente madura para mantener el embarazo.
 
Si no se produce la fecundación, el folículo se contrae, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen provocando que el grueso revestimiento del útero se desprenda y se rompan los vasos sanguíneos, provocando una hemorragia, que es la menstruación.
 
 
Ovulación: Ciclo menstrual