Cosas sobre la lactancia materna que quizá no sabías

Curiosidades sobre la leche materna

La lactancia materna suele ser uno de los motivos de consulta más frecuente en las revisiones del posparto. Aún es una gran desconocida para buena parte de la población, de ahí que esté rodeada de mitos y desconozcamos parte de sus propiedades, cambios o curiosidades. Vamos a revisar unos cuantos aspectos sobre leche materna que quizá ignores.

Leche materna, resuelve tus dudas

Todas las embarazadas "fabrican" leche

Efectivamente, a partir del segundo trimestre del embarazo, las mamas empiezan a fabricar calostro, incluso algunas gestantes pueden notar que salen gotas de leche del pecho durante el embarazo.

El bebé sabe succionar desde antes de nacer

El reflejo de succión se desarrolla dentro del seno materno. El bebé succiona y deglute dentro del útero líquido amniótico y algunos bebés succionan tanto que hasta tienen hipo.

No hay un sólo orificio en el pezón por el que se expulsa la leche

En el pezón hay varias salidas de los diferentes conductos que llevan la leche hacia el exterior. A veces cuando el bebé suelta el pezón bruscamente, podemos visualizar diferentes chorros de leche que salen de diferentes zonas del pezón. Este es uno de los motivos (que no el único) para que se insista tanto en que el bebé cubra con su boca todo el pezón, para que todos los conductos queden dentro de su boca.

 

El pecho no se vacía nunca del todo

El pecho de la mamá produce más leche cuanto más se estimula. Es decir, el estímulo regular de la succión o extracción de la leche y el vaciado de la mama hace que el cuerpo identifique la necesidad de producir más leche, de modo que cuanto más lo realicemos más leche produciremos.

La leche materna cambia de composición

La composición de la leche materna se adapta al crecimiento de nuestro bebé, de manera que su composición no es la misma en el momento del nacimiento que un mes después, por ejemplo. Tampoco es igual a lo largo de la toma, al principio de la misma lo que extrae el bebé es una leche con más cantidad de agua y según avanza la toma empieza a ser más rica en grasa, de forma que si damos el pecho con el reloj en la mano y no dejamos que el bebé succione el tiempo suficiente tomará más cantidad de agua que de grasa, el bebé no se saciará, llorará y pedirá constantemente de comer.

Todo sobre la leche materna

La leche materna contribuye al desarrollo cerebral

La leche materna contiene los aminoácidos fundamentales para el normal desarrollo del cerebro de nuestro bebé, desarrollo que no se completa hasta los dos años de vida. Este es solo un ejemplo de la enormes propiedades que ofrece la lactancia materna.

 

Dar el pecho, cosas que no sabías

La leche varía según en el momento del embarazo que se produzca el parto

Si el parto es prematuro nuestro cuerpo segregará una leche especial, con un contenido mayor de sodio, proteínas, grasas, calorías y una concentración menor de lactosa, adaptada a las necesidades de un bebé prematuro.  Aunque existen otras sustancias que se encuentran en menor cantidad y deben ser suministradas mediante suplementos específicos.

La leche materna cambia de sabor

Según los alimentos que tome la mamá así será el sabor de su leche. Algunos alimentos como alcachofas o espárragos dan cierto sabor amargo a la leche y puede que a nuestro bebé no le guste demasiado. Estos cambios de sabor preparan al bebé para los diferentes sabores de la comida.

¿Diferente leche para niña o para niño?

Existen diferentes estudios en mamíferos que demuestran la diferente composición de la leche materna según la cría sea macho o hembra. En 2013 investigadores de la Universidad de Harvard (EEUU) realizaron un estudio sobre la composición de la leche materna en humanos. La conclusión es que la leche materna para los niños está compuesta por un 35% más de grasa y proteínas que la leche materna para niñas, mientras que la leche materna para niñas contiene mayor cantidad de calcio. Igualmente, la cantidad de leche que produce una madre para niña es mayor que si su bebé es un niño.

Oro líquido: considerada un pequeño tesoro

En las unidades de Neonatología de los diferentes hospitales se intenta alimentar a los niños prematuros con leche materna, bien de su madre, bien donada por otras madres. Está ampliamente demostrado cuán beneficiosa es esta leche para estos niños.

Leche materna y sus beneficios para el bebé

Leche, rica en inmunoglobulinas

Estas sustancias protegen al bebé de infecciones. La leche materna parece ser, también, una protección frente a alergias y ciertas enfermedades respiratorias.

Puedes notar subida de leche en cualquier momento

El simple estímulo de recordar a tu bebé, ver una foto suya o hablar de tu pequeñín puede ser estímulo suficiente para que se produzca la subida de la leche, aunque el bebé ya no sea recién nacido o estéis separados, en la incorporación al trabajo, por ejemplo.

¿Conoces la “tetanalgesia”?

El nombre es curioso, pero de lo más clarificador. Poner al pecho al bebé le tienen que realizar alguna técnica molesta o dolorosa, como una vacuna, hace que el bebé esté relajado y no sienta el dolor, de ahí el nombre.

 

Natividad García
Matrona del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)