Embarazo Semana 6

El latido del corazon se aprecia muy claro en la ecografía

La semana 6 de embarazo es importantísima: el latido del corazón del bebé se ve muy claro en la ecografía y su tubo neural ya empieza a cerrarse. De ahí la importancia de la suplementación de ácido fólico en el embarazo. La gestante empieza a notar de llenos todos los síntomas de embarazo: náuseas, vómitos, ganar constantes de orinar, cambios en el pecho, e incluso algunos ardores estomacales.

Semana 6 de embarazo: cambios en el bebé


El embrión ya mide entre 2 y 4 milímetros en la semana 6 de embarazo. Esta medida es la longitud desde la cabeza (el polo cefálico) hasta el final de la columna vertebral (el polo caudal). Por eso a esta medida se le llama LCC en español (longitud cráneocaudal) o CRL en inglés ("crown-to-rump length"). Esta medida es la más utilizada para medir al embrión, obviando la distancia hasta los pies, ya que las piernas generalmente están dobladas y sesgan la longitud real del bebé.

El corazón ya está latiendo, signo que se puede apreciar mediante ecografía. Los ojos se están formando así como el primer vestigio cerebral (el romboencéfalo).

El tubo neural se está cerrando y empiezan a aparecer las raíces de los miembros inferiores. Este es el comienzo del periodo embrionario, se produce la formación de la mayoría de los órganos (organogénesis), y por tanto cuando existe mayor susceptibilidad a malformaciones.
Semana 4 de embarazo: pruebas diagnósticas

Semana 6 de embarazo: cambios en la madre


  • Poco aumento de peso

    Probablemente en la semana 6 de embarazo aún no aún aumento de peso. Al contrario, a estas alturas del embarazo, debido a las náuseas y vómitos es normal perder algo de peso. Puedes estar muy revuelta y eso hace que disminuya el apetito. Si es el primer embarazo tu abdomen no habrá experimentado variaciones. Sin embargo, si ya has estado embarazada previamente, notarás que los pantalones o faldas te quedan estrechos; además, el abdomen y los muslos están más hinchados de lo habitual.
  • Pecho hinchado y sensible

    El pecho cada vez lo notarás de mayor tamaño y mucho más sensible. La areola irá oscureciéndose cada vez más y hay pacientes que desde el comienzo de la gestación segregan leche por los pezones. Si es así, puedes empezar a ponerte unos discos protectores sobre las mamas.
  • Ganas de ir al baño

    Las micciones siguen siendo muy frecuentes. Algunas mujeres describen un aumento del flujo vaginal desde el primer momento y una sensación de humedad continua, que confunden con un posible sangrado. No es conveniente que te obsesiones y estés constantemente mirándote.
  • Ardores y reflujo
     

    En esta semana pueden comenzar los ardores o una sensación de quemazón en el estómago: es el reflujo gastroesofágico. El origen de la molestia está en el paso de jugos gástricos muy ácidos desde el duodeno y estómago hasta el esófago, causado por la compresión del estómago por el útero y la apertura del esfínter esofágico inferior.

    Debido al aumento de relaxina y progesterona, la válvula que cierra la entrada al estómago desde el esófago permanece abierta en las embarazadas, provocando un aumento de reflujo. El reflujo gastroesofágico va aumentando a lo largo de la gestación, conforme lo va haciendo el tamaño del útero.

    Las gestantes que tienen hernia de hiato presentan estos síntomas de forma más precoz y severa. Lo mejor es evitar comidas picantes o muy especiadas y procurar no hacer comidas muy copiosas. Es preferible hacer varias comidas al día de escasa cantidad. Si los síntomas son importantes, consulta a tu médico, que te recomendará tomar algún fármaco antiácido con hidróxido de aluminio, trisilicato de magnesio o ranitidina. Se aconseja tomar la ranitidina en dosis de 150 mg cada 12 horas (una antes del desayuno y otra antes de la cena) de manera profiláctica en pacientes con reflujo gastroesofágico persistente. A partir del segundo trimestre de gestación, puedes tomar omeprazol 20 mg/día si el reflujo es resistente a otros tratamientos.
    Semana 6 de embarazo: cambios en la madre

Semana 6 de embarazo: pruebas diagnósticas

En la ecografía precoz ya puede verse el embrión en forma de punto blanco y en su interior el corazón latiendo. Los más modernos aparatos de ultrasonidos también permiten además de ver en colores el corazón, escuchar su latido. Lo idóneo es realizar esta ecografía por vía vaginal, ya que por vía abdominal es aún pronto para visualizar el embrión.

En algunos centros médicos, esta es la semana en la que se hace la primera visita al obstetra o matrona. En ella, básicamente se abre una historia clínica del embarazo, recogiendo los antecedentes médicos personales y familiares, así como la historia obstétrica previa: te preguntarán por embarazos y partos previos (partos vaginales normales, fórceps, ventosas o cesáreas) y la existencia de abortos o embarazos ectópicos. Te preguntarán también por los hábitos tóxicos ( alcohol , tabaco u otras drogas) y por posibles alergias a medicamentos. Es el momento también de que expongas al especialista la existencia de enfermedades hereditarias o malformaciones en la familia tanto materna como paterna.

Sin obesidad y sobrepeso en el embarazo


 
Semana 6 de embarazo: sobrepeso
En la primera consulta se te tomará la tensión y se te pesará. Esto se repetirá cada vez que acudas al especialista. Lo apropiado es ganar entre 1 y un 1,5 kilo por mes.

El incremento excesivo de peso es perjudicial tanto para ti como para tu hijo, pues aumenta el riesgo de diabetes gestacional, hipertensión, preeclampsia y de cesárea por desproporción pélvico cefálica en el momento del parto. Los hijos de madres obesas tienen más riesgo de ser niños macrosómicos, que son los que están por encima de los 4.500 gramos de peso al nacimiento.

Lo idóneo es que al mismo tiempo que te pesan, te tallen también en la primera visita, pues la obesidad se categoriza en función del índice de masa corporal (IMC) (Peso/Talla 2). Se considera un peso normal con un IMC entre 20-24,9; sobrepeso entre 25-29,9; obesidad entre 30-39,9 y obesidad mórbida cuando el IMC está por encima de 40 Kg/m2.. A las gestantes con un IMC normal se les recomienda que engorden entre 9 y 14 kilos en todo el embarazo. Para las embarazadas con sobrepeso, la recomendación es que engorden hasta 8 kilos en todo el embarazo. A las gestantes obesas no se les recomienda que engorden más de 6 kilos en todo su embarazo.
Dra. María de la Calle Fernández-MirandaResponsable de la Consulta de Embarazos Múltiples
Unidad de Tocología de Alto Riesgo del Servicio de Obstetricia
Hospital La Paz (Madrid).