Los 10 tipos de sangrado del embarazo y posparto

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!0 tipos de sangrados o manchados en la embarazada y madre reciente

¿Notas un sangrado o manchado y no sabes si es peligroso? ¿Te planteas acudir a urgencias? Analizamos los 10 tipos de sangrado más frecuentes del embarazo y posparto. Se entiende como sangrado toda aquella pérdida sanguínea a través de la vagina en cualquier momento de la gestación. El sangrado que ocurre en cualquier momento del embarazo supone una alarma: en ocasiones supone riesgos para el embarazo, pero en otras situaciones es fisiológico (o normal) como es el caso de los que pueden producirse en parto y posparto.

1. Sangrado de implantación: escaso, oscuro y corto

Qué es el sangrado de implantación de la gestante

El de implantación suele ser un sangrado que se produce antes incluso de que aparezca la primera falta de menstruación y que está en relación con la implantación del embrión en la cavidad uterina. Suele ser un sangrado escaso, oscuro y con una duración corta en el tiempo.

Normalmente no provoca dolor y no requiere una valoración urgente por parte del especialista. Su principal problema es que pueden conllevar un error al datar la gestación (determinar el tiempo real de embarazo), es decir, confundiendo la gestante este sangrado con una falsa menstruación.

2. Amenaza de aborto: valoración urgente

Las amenazas de aborto son sangrados que ocurren habitualmente en el primer trimestre de gestación y que conllevan un sangrado mucho mayor que el de la implantación. Se pueden presentar con coágulos y que suele asociar dolor abdominal de tipo intermitente. Cuando ocurre un sangrado abundante en el primer trimestre asociado a dolor debemos de solicitar una valoración urgente.

3. Sangrados del cérvix uterino

Incluyen todos esos sangrados que ocurren en cualquier momento del embarazo y que no proceden de la cavidad uterina sino que proceden del cuello del úteroEstos sangrados suelen ser escasos y pueden estar relacionados con el movimiento, el ejercicio físico o con la actividad sexual. Pueden estar asociados a patología cervical como la presencia de un pólipo; lesiones cervicales por el virus del papiloma humano que pueden descartarse al realizarse una citología; o simplemente pueden no asociar ninguna patología.

4. Sangrados por placenta previa: a urgencias

La localización de la placenta en ocasiones puede ser baja, cubriendo el orificio cervical interno, o llegando a su límite, con lo cual se producen pequeños sangrados en la placenta salen directamente al exterior a través de la vagina. Ante una mujer que presenta una placenta previa y sangra debe de buscar una valoración por un especialista de manera urgente.

5. Sangrado por desprendimiento de placenta

Aunque el desprendimiento de placenta no es la primera patología que hay que descartar ante un sangrado por su baja incidencia, debe siempre descartarse ante la presencia de sangrado en el segundo o tercer trimestre de gestación asociado a sensación de tripa dura, dolor abdominal o malestar en la madre. Este sangrado requiere valoración urgente por parte del especialista.

6. Expulsión del tapón mucoso: pequeño manchado

Cuando se acerca el momento del parto, en las últimas semanas de gestación, y habitualmente cuando comienzan las contracciones preparatorias para el mismo, puede presentarse un pequeño manchado, que habitualmente es marrón, escaso y autolimitado (remite por sí solo). Refleja la expulsión del tapón mucoso y nos informa de que el momento del parto se acerca. No es necesario acudir a urgencias de forma inmediata cuando aparece.

7. Sangrado durante el trabajo de parto

Los sangrados durante el trabajo de parto suelen estar en relación con los cambios cervicales (de cuello del útero) que se están produciendo, es decir la dilatación del cérvix uterino. Este sangrado suele ser escaso, y es valorado en todo momento por la matrona o por el personal que atiende tu parto. Ante cualquier duda, consulta con ellos.

8. Cuarentena: loquios que cambian de color

Este sangrado posparto es el que se produce de manera fisiológica en todas las mujeres después de haber dado a luz. Este sangrado puede ser de mayor o menor cuantía dependiendo del número de partos que se haya tenido la mujer, del tamaño del bebé, del número de bebés que se hayan alumbrado y del tipo de parto (normal o cesárea). Este sangrado tradicionalmente llamado cuarentena, suele durar entre cuatro y seis semanas de media y va disminuyendo en cantidad de forma progresiva. De igual modo, las características del sangrado van cambiando, siendo diferente el color de los llamados loquios, su olor, y su frecuencia de aparición.  

9. Hemorragia posparto precoz, riego vital

La hemorragia posparto es aquel sangrado que no se considera fisiológico que ocurre en las primeras horas tras el alumbramiento y que es potencialmente peligroso para la vida de la mujer. Las causas pueden ser varias: restos placentarios, problemas de coagulación, atonía uterina, o lesiones producidas durante el parto. Requiere una actuación urgente por parte del personal que atiende el parto, y puede tratarse tanto como con medidas médicas como quirúrgicas.

10. Hemorragia posparto tardío

Es aquella hemorragia que se produce después de estas primeras horas del posparto, y que no acarrea un riesgo tan inmediato para la salud de la madre. Puede estar asociado a pequeñas infecciones, retenciones de tejido placentario, la creación de pólipos, etc. Requieren una valoración por parte de los especialistas y su tratamiento no suele precisar tanta urgencia como en el caso de la hemorragia posparto precoz.

Cuándo debes preocuparte por el sangrado

  • Si estás embarazada y presentas un sangrado durante el primer trimestre, debes asustarte si éste asocia dolor intenso en el abdomen o es muy abundante.
  • Durante el segundo y el tercer trimestre, debes de preocuparte cuando el sangrado es abundante, o asocia sensación de tripa dura y mantenida en el tiempo, dolor abdominal, o si los movimientos del bebé se ven disminuidos.
  • Durante el parto, informa a las personas que te están atendiendo si detectas un sangrado abundante.
  • Y durante el posparto, debes de preocuparte cuando el sangrado es más abundante que una regla, o asocia mal olor o fiebre o presentas malestar o mareo.
Dra. Diana Cuenca
Especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital de Torrejón de Ardoz (Madrid)