Por qué es importante tomar suplementos en el embarazo

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Embarazo: Por qué son importantes los complementos vitamínicos
18 Nov 2020

La alimentación durante el embarazo es sumamente importante, ya que de los nutrientes que aporte la madre, dependerá la salud de madre e hijo. 

Complementos contra carencias de vitaminas y minerales

Por diferentes circunstancias, hay gestantes que presentan carencias de alguno o varios de estos nutrientes, con el consiguiente riesgo para su salud y la de su bebe. En la práctica clínica diaria a menudo es difícil valorar si la ingesta de determinados nutrientes es la adecuada, por lo que en numerosas ocasiones se opta por la recomendación de suplementos específicos para el embarazo para asegurar que no existan carencias graves de estas vitaminas y minerales.

Junto a la recomendación de una dieta sana, variada y equilibrada (asegurando cinco raciones de fruta y verduras al día) y la toma de los suplementos vitamínicos que te hayan sido recomendados por tu médico, recuerda que no debes consumir tabaco, alcohol ni otras drogas, y que debes disminuir el consumo de cafeína y otros excitantes.

Visita al ginecólogo para preparar tu gestación

Previamente al embarazo y durante el mismo, es fundamental llevar un estilo de vida saludable, con una dieta variada, sana y equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos y en sus correctas dosis. En ocasiones es difícil seguir esta dieta de la que hablamos, como por ejemplo durante el primer trimestre cuando aparecen las náuseas y los vómitos, y la futura mamá no quiere ni oír hablar de la comida. También hay situaciones de riesgo de una nutrición deficiente, como por ejemplo en mujeres con alguna cirugía digestiva previa, dietas restrictivas, obesidad… 

Por todo ello es tan importante la consulta preconcepcional, y una buena historia clínica en la que se incluyan los hábitos alimentarios de la mujer. En ocasiones, habrá que hacer algunas determinaciones analíticas previas al embarazo (o durante el primer trimestre si no se han realizado antes), para diagnosticar posibles carencias de estos nutrientes tan importantes para el embarazo.

Cuida tu alimentación porque...

La exposición a determinados nutrientes en periodos críticos del embarazo, así como su déficit o exceso, pueden comprometer el crecimiento y desarrollo fetal, y condicionar el riesgo o la tendencia posterior de padecer determinadas enfermedades en la infancia y vida adulta.

7 nutrientes principales de tu embarazo

Vamos a repasar a continuación las recomendaciones actuales de nuestro Sistema Nacional de Salud acerca de la toma de suplementos durante el embarazo, avaladas por las principales sociedades científicas y grupos de expertos: 

1. Ácido fólico

Necesario para la adecuada formación y desarrollo de los órganos y tejidos del bebé. Se encuentra de forma natural en cereales, legumbres, frutas y verduras. Su toma adecuada ha demostrado en numerosos estudios reducir los defectos de cierre del tubo neural. Toda mujer sana que planifica una gestación debe tomar 0.4 mg (400 µg) al día de ácido fólico, desde al menos un mes antes de la gestación y durante los tres primeros meses del embarazo. Además debe incluir en su dieta alimentos ricos en ácido fólico. Es muy importante que su administración sea preconcepcional y diaria.

La dosis recomendada en mujeres con gestación gemelar es de 1 mg al día, y en aquellas con factores de riesgo (hijo previo con defectos del tubo neural, obesidad, diabetes…) deberán tomar 4 mg al día.

2. Yodo

Interviene en el desarrollo neurológico del feto, y en la función tiroidea de madre y recién nacido. El yodo no se almacena en el organismo, por lo que debe consumirse diariamente. La recomendación es el consumo de sal yodada y consumir alimentos ricos en yodo (como pescado y lácteos) durante el periodo preconcepcional, y una vez que se conozca la gestación, añadir un suplemento farmacológico de yodo de 200 µg/día durante todo el embarazo y la lactancia a todas las gestantes sanas.

3. Vitamina D

Durante el embarazo, el déficit de vitamina D se ha relacionado con diferentes complicaciones tanto maternas como fetales (hipertensión gestacional, preeclampsia, diabetes gestacional, bajo peso del bebe al nacimiento, retraso de crecimiento intrauterino y alteración en el desarrollo óseo fetal). Presente de manera natural en la leche y derivados lácteos, pescado azul y huevos, entre otros. En el embarazo el nivel óptimo es desconocido, pero debería encontrarse por encima de 20 ng/ml para prevenir estas complicaciones. Se recomienda la suplementación si existe déficit de esta vitamina.

4. Calcio

Durante el embarazo es necesario asegurar un aporte de unos 1000 mg al día, ya que intervendrá en el desarrollo óseo del feto, y en diferentes procesos metabólicos muy importantes. Se encuentra en leche y derivados lácteos, verduras de hoja verde, frutos secos, semillas de sésamo y legumbres entre otros. Las necesidades de calcio en la mujer gestante se alcanzan con una dieta que incluya al menos tres raciones de alimentos ricos en calcio como son los lácteos y sus derivados (leche, yogurt, queso...). Cada una de estas raciones contiene unos 300 mg de calcio. Los suplementos farmacológicos de calcio se deben recomendar cuando se considera que el aporte por la dieta es insuficiente.

5. Hierro

Participa en el transporte de oxígeno por el organismo. La dieta de la gestante debe asegurar 30 mg de hierro elemental al día, y durante la lactancia, 15 mg. Para ello se recomienda realizar una dieta equilibrada con alimentos ricos en hierro: carne, pescado, verduras de hoja verde, legumbres y frutos secos.

La anemia ferropénica es la deficiencia nutricional más frecuente en la embarazada, por lo que se recomienda la toma de suplementos de hierro oral partir de la semana 20 de gestación en las mujeres en que se comprueba que existen unas reservas inadecuadas de hierro o con factores de riesgo de desarrollar una anemia ferropénica, y no son pocos los autores que recomiendan una suplementación universal a todas las gestantes durante la segunda mitad del embarazo.

6. Omega 3

Son ácidos grasos esenciales que influyen en el desarrollo neurológico y visual del feto y el recién nacido. Ayudan a la formación adecuada del sistema nervioso del feto. Está presente de forma natural fundamentalmente en la grasa del pescado. La ingesta recomendada de omega 3 equivale a consumir una ración de pescado azul dos a tres veces por semana durante el embarazo y la lactancia.

7. Zinc

Nutriente esencial que se encuentra de manera natural en proteínas de origen animal y en los cereales. Su déficit puede llegar a afectar a la embriogénesis y desarrollo fetal, provocando malformaciones congénitas. Actualmente no hay evidencia suficiente para recomendar la suplementación universal a todas las gestantes.

Otros nutrientes esenciales

Hablamos de las vitaminas A, E, C, K, vitaminas del grupo B, el fosforo o el cobre entre otros, también son esenciales para el correcto funcionamiento del organismo de la gestante y para la formación y desarrollo del feto, y no está indicada su suplementación en mujeres sanas con una nutrición adecuada.

Dra. Elisa García
Especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)